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01.10.2026., Xalapa, Ver.— El exgobernador de Veracruz Javier Duarte de Ochoa difundió una nueva versión sobre los acontecimientos políticos que, según afirma, marcaron la relación entre Miguel Ángel Yunes Linares, el expresidente Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador y, posteriormente, Morena.
A través de una publicación en redes sociales, el exmandatario priista presentó su relato como una reconstrucción de los acuerdos que, desde su perspectiva, comenzaron a gestarse antes de la elección de gobernador de Veracruz de 2016 y terminaron con el acercamiento de la familia Yunes al movimiento encabezado por Morena durante la discusión de la reforma al Poder Judicial en 2024. Su narración contiene acusaciones y apreciaciones personales sobre como fue utilizado para estos cometidos.
Duarte sostiene que durante 2016 Miguel Ángel Yunes Linares habría buscado el respaldo del gobierno de Peña Nieto para obtener la gubernatura de Veracruz y que habría ofrecido convertirse posteriormente en un vínculo para una eventual alianza entre el PRI y el PAN rumbo a las elecciones presidenciales de 2018.
Según la versión del exgobernador, Yunes habría convencido a integrantes del gobierno federal de que contaba con información sobre Javier Duarte que, de hacerse pública, tendría un fuerte impacto político. El exmandatario asegura que ese supuesto respaldo desde Los Pinos habría contribuido a impulsar la candidatura de Yunes y de otros aspirantes panistas.
La elección de Veracruz de 2016 terminó con la derrota del PRI después de más de ocho décadas de gobiernos priistas. Yunes Linares, entonces candidato de la alianza PAN-PRD, obtuvo la gubernatura para el periodo de dos años establecido para empatar los comicios locales con los federales de 2018.
Duarte interpreta aquel proceso como parte de una operación política de mayor alcance y sostiene que el gobierno de Peña Nieto terminó debilitando a su propio partido al permitir que figuras priistas fueran procesadas judicialmente bajo supuestos de Yunes Linares. Esta afirmación forma parte de su lectura personal de aquellos acontecimientos y no constituye un hecho establecido judicialmente.
En 2017 Duarte dejó la gubernatura de Veracruz y posteriormente fue detenido en Guatemala. En México fue condenado a nueve años de prisión por los delitos de asociación delictuosa y operaciones con recursos de procedencia ilícita, tras declararse culpable mediante un procedimiento abreviado. Actualmente permanece privado de la libertad.
La segunda parte del relato se concentra en el gobierno de Cuitláhuac García, quien sucedió a Yunes Linares en Veracruz en 2018. Duarte afirma que Eric Cisneros Burgos, entonces secretario de Gobierno, adquirió un papel político determinante durante esa administración y sostiene que habría existido un entendimiento con integrantes del grupo Yunes para evitar confrontaciones.
Duarte asegura además que ese supuesto acuerdo permitió que las investigaciones contra integrantes de la familia Yunes no avanzaran durante los gobiernos de López Obrador y García. Se trata nuevamente de una acusación formulada por el exgobernador que no está acompañada en su publicación por documentos que acrediten la existencia de ese pacto.
El escenario cambió, según su relato, después de las elecciones de 2024, cuando Rocío Nahle llegó a la gubernatura de Veracruz. Duarte sostiene que la nueva administración intentó reactivar investigaciones contra integrantes del grupo político de los Yunes y que la entonces fiscal general del estado, Verónica Hernández Giadáns, se habría resistido bajo el argumento de la autonomía de la Fiscalía.
En este punto, el relato de Duarte se conecta con uno de los episodios políticos más relevantes del inicio del gobierno de Claudia Sheinbaum: la incorporación de Miguel Ángel Yunes Márquez a la mayoría que aprobó la reforma constitucional al Poder Judicial en el Senado.
El 10 de septiembre de 2024, Yunes Márquez, entonces senador del PAN, anunció que votaría a favor de la reforma impulsada por el gobierno de López Obrador. Su voto resultó determinante para que Morena y sus aliados alcanzaran los 86 sufragios necesarios para aprobar el proyecto en el Senado. El panista argumentó en tribuna que su decisión obedecía a sus convicciones y rechazó que implicara una traición.
A partir de entonces surgieron versiones sobre una posible negociación entre los Yunes y Morena. El entonces presidente López Obrador negó que hubiera un acuerdo con Yunes Márquez o con su padre. Al ser cuestionado sobre la posibilidad de que Adán Augusto López Hernández hubiera intervenido, respondió que esa negociación, en caso de haber existido, habría correspondido al coordinador parlamentario de Morena.
En septiembre de 2026, el propio Duarte afirmó que tuvo una participación indirecta en las conversaciones que precedieron al cambio de posición de los Yunes. Según su versión, un operador político cercano a Adán Augusto López le pidió su opinión sobre cómo tratar políticamente con la familia y él habría recomendado negociar para conseguir su respaldo.
El nuevo mensaje publicado por Duarte amplía aquella versión y presenta los acontecimientos de 2016 a 2024 como una cadena de acuerdos políticos entre distintos grupos. También sostiene que los Yunes habrían dejado el PAN y posteriormente buscado protección política mediante su acercamiento con Morena.
Sin embargo, varios de los elementos centrales de su narración corresponden a interpretaciones del propio exgobernador. Hasta ahora no existe una resolución judicial que establezca que Peña Nieto haya financiado a Yunes Linares para obtener la gubernatura con el propósito de concretar una alianza PRI-PAN, ni que exista un acuerdo formal entre los Yunes y los gobiernos de López Obrador y Cuitláhuac García para detener investigaciones.
Lo que sí está documentado es que Yunes Linares ganó la gubernatura de Veracruz en 2016 como candidato de la coalición PAN-PRD; que Cuitláhuac García ganó la elección de 2018 como candidato de Morena; y que Miguel Ángel Yunes Márquez, ya como senador panista, votó a favor de la reforma judicial en septiembre de 2024, contribuyendo a que el bloque oficialista alcanzara la mayoría constitucional requerida.
La publicación de Duarte ocurre además después de que en septiembre de 2026 el exgobernador ya había hablado públicamente sobre su supuesto papel en las negociaciones relacionadas con los Yunes y Adán Augusto López. En aquella ocasión afirmó que un operador cercano al senador tabasqueño le había consultado sobre la familia veracruzana.
Con esta nueva publicación, Duarte vuelve a colocar en el debate político su interpretación de la sucesión de acontecimientos que modificaron el equilibrio de poder en Veracruz: la derrota del PRI en 2016, la llegada de Morena al gobierno estatal en 2018, el regreso de los Yunes al centro de la discusión política nacional con su voto a favor de la reforma judicial y su posterior acercamiento con actores de Morena.
MENSAJE DE DUARTE Vía una de sus cuentas en X
“Sólo por no quedarme con las ganas ahí les va la verdadera historia:
En el 2016 @YoconYunes le vendió a @EPN a través de @osoriochong la idea de que él sería el enlace perfecto para concretar la alianza PRI-PAN en el 2018 si le daban la gubernatura de Veracruz, y aparte los engañó diciéndoles que tenía unas grabaciones de @Javier_Duarte que si las hacía públicas iban a cimbrar a México, y así fue como desde Los Pinos lo financiaron y lo apoyaron junto con otros candidatos del PAN en diferentes estados del país.
En 2018 el PAN se echó para atrás con el acuerdo, dejando a Peña como lo que es, un pendejo que había entregado las gubernaturas del PRI al PAN y encima de todo había metido a la cárcel a los ex gobernadores priístas para que no hubiera manera de que estos se revelaran contra su traición.
Peña Nieto al ver que el PAN no le cumplió con el acuerdo rompió en cólera y quiso meter a la cárcel a @RicardoAnayaC pero ya era demasiado tarde y al final no le quedó de otra que pactar con @lopezobrador_ para salvar su cabeza.
En el caso de Yunes, pensó que con él como Gobernador de Veracruz iba a ser muy fácil heredarle la gubernatura a su hijo, sin embargo el tsunami AMLO arrasó en todo el país llegando al extremo de que el hombre más pendejo del país, @CuitlahuacGJ, ganara la elección de gobernador en Veracruz.
Como Cuitlahuac no tenía la menor idea de lo que era gobernar un estado, se hizo de los servicios de un siniestro personaje que le apodan el bola 8, quien fue el verdadero gobernador de Veracruz durante ese sexenio; este oscuro personaje (en todos los sentidos) criado en Baja California (tierra de mafiosos) pactó con los Yunes el que nadie los iba a tocar a cambio de que no golpearan a Cuitlahuac ni a su gobierno y de paso que lo apoyaran en sus sueños guajiros de ser el próximo Gobernador del estado.
Así fue que en los 6 años de gobierno de AMLO y de Cuitlahuac a los Yunes no los tocaron ni con el pétalo de una rosa, no obstante lo agresivos y groseros que fueron con anterioridad con el caudillo de Macuspana.
En el 2024 en la campaña presidencial de @Claudiashein y estatal de @rocionahle los Yunes apoyaron a @Pepe_Yunes enemistándose con la candidata de @PartidoMorenaMx al gobierno del estado por el tono tan agresivo y soez de sus ataques contra ella durante la campaña.
Al llegar Rocío Nahle a la gubernatura dió indicaciones para reactivar todas las carpetas de investigación que existían contra los Yunes, las cuales tenían todo el sustento legal, no obstante el bola 8 le instruyó a su amante quien fungía como Fiscal General del Estado a no cumplir con lo instruido por la Gobernadora basándose en su autonomía.
Fueron momentos de mucha tensión para los Yunes, al grado que tuvieron que huir del país para esconderse y librarse de la cárcel, la Fiscal del bola 8 aguantó en su cargo lo más que pudo y fue ahí donde llegó el milagro, el Grupo Parlamentario de Morena en el Senado necesitaba 1 sólo voto para aprobar la reforma al Poder Judicial que significaba la primera victoria política de Claudia Sheinbaum como Presidenta, y ahí fue donde @adan_augusto hizo el movimiento que hace unos días @CarlosLoret relató en su columna.
La conseja popular determina 3 tipos de finales para los traidores: encierro, destierro o entierro, sin embargo los Yunes escogieron una cuarta opción bajo la lógica que su traición se le iba a olvidar al pueblo en 15 días (situación que no ocurrió y donde sea que se paren la gente los vomita): la ignominia.
Yo sé que para un ser tan ególatra como lo es el pederasta de Yunes Linares esto significa la muerte a pellizcos y por eso estoy seguro que desde ahora está planeando su siguiente traición, sobretodo al ver que el personaje de quien dependen actualmente, Adán Augusto, no tiene fuerza política, siente que la vida se le va (tiene 74 años de edad) y le urge dejar asegurados a sus 3 vástagos que sin él no son más que 3 fresitas mamones insoportables con mucho dinero malhabido difícil de oculta”.

