Musk vuelve al gobierno de Trump para participar en estrategia sobre las guerras del futuro

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Washington, EUA.- Elon Musk regresará formalmente a una función de asesoría dentro del gobierno de Donald Trump, más de un año después de abandonar su participación directa en la administración. Esta vez, su intervención estará vinculada con la revisión de las tecnologías y capacidades militares que Estados Unidos podría necesitar en los conflictos futuros.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció la creación de Project Meridian, un proyecto del Pentágono que estará encabezado por Musk, el empresario Palmer Luckey, fundador de Anduril, y el ex presidente de la Cámara de Representantes, Newt Gingrich. El grupo deberá estudiar cómo podrían cambiar los escenarios de guerra y qué sistemas de armamento y tecnologías requerirían las fuerzas estadounidenses. El informe con sus recomendaciones está previsto para finales de enero.

El regreso de Musk se produce después de una ruptura pública con Trump durante 2025. El empresario había sido una figura cercana al mandatario durante el inicio de su segundo gobierno y encabezó el Departamento de Eficiencia Gubernamental, conocido como DOGE, desde donde impulsó una amplia reducción de personal y gasto federal. Su salida estuvo acompañada de un enfrentamiento público con el presidente, particularmente por diferencias relacionadas con el proyecto presupuestario de la administración.

La relación entre ambos comenzó posteriormente a recomponerse. Musk volvió a aparecer junto a Trump en actividades de la Casa Blanca y participó esta semana en una reunión con dirigentes de empresas tecnológicas sobre inteligencia artificial. Su incorporación a Project Meridian constituye ahora su regreso más formal a una función dentro del gobierno estadounidense desde su salida de DOGE.

El nuevo encargo tiene como eje la transformación tecnológica de los conflictos armados. El Pentágono ha señalado que la inteligencia artificial, los sistemas autónomos, la robótica, las armas de energía dirigida y otras tecnologías están modificando la forma en que podrían desarrollarse las operaciones militares.

En paralelo, Hegseth anunció la creación de un nuevo comando de cuatro estrellas dedicado a sistemas de guerra autónomos, denominado Autonomous Warfare Command. Está previsto que comience a funcionar en octubre de 2027 y tendrá entre sus responsabilidades acelerar el desarrollo, adquisición y despliegue de drones y otros sistemas no tripulados. El Pentágono contempla además aumentar de manera considerable la inversión en estas tecnologías.

Musk llega al proyecto con una trayectoria empresarial directamente relacionada con algunas de las tecnologías que interesan al Departamento de Defensa. SpaceX participa en programas espaciales y de seguridad nacional de Estados Unidos, mientras que su empresa de inteligencia artificial y sus proyectos tecnológicos forman parte del ecosistema que podría tener aplicaciones en sistemas autónomos y procesamiento de información.

También ha expresado públicamente durante años su visión sobre la transformación de la guerra. En 2024 sostuvo que los conflictos futuros estarían cada vez más determinados por drones y misiles hipersónicos. Esa visión coincide con la orientación que el Pentágono está dando actualmente a sus programas de modernización militar.

El nuevo proyecto contempla incluso escenarios de combate en entornos que van más allá de los campos de batalla convencionales. El Departamento de Defensa ha señalado que su análisis deberá considerar operaciones en distintos dominios, incluidos espacios subterráneos y ambientes relacionados con operaciones espaciales.

El regreso de Musk también ocurre mientras la administración Trump mantiene una fuerte apuesta por incorporar inteligencia artificial al aparato de seguridad nacional. En junio de 2026, la Casa Blanca informó que Trump había firmado un memorando para acelerar la incorporación de sistemas avanzados de inteligencia artificial a las fuerzas armadas y los servicios de inteligencia, así como para actualizar las políticas relacionadas con la autonomía de los sistemas de armas.

Project Meridian tendrá, sin embargo, un carácter distinto al que tuvo Musk durante su etapa al frente de DOGE. No se trata de asumir la dirección de una dependencia federal, sino de participar en un grupo encargado de estudiar escenarios futuros y formular recomendaciones al Departamento de Defensa. La duración inicial del proyecto será de 120 días.

La decisión coloca nuevamente a Musk dentro del círculo de asesoría de la administración Trump, pero ahora en un ámbito relacionado directamente con la evolución tecnológica de los conflictos armados. El resultado del proyecto deberá determinar qué capacidades considera prioritarias el Pentágono para enfrentar los escenarios militares de las próximas décadas.