La Morenización del INE

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*Miscelánea, Salud y Política.

/ Judith Álamo López /

“El mundo no está en peligro por las malas personas, sino por aquellas que se sientan a ver lo que pasa.”: Albert Einstein

A nivel internacional, México tiene mala reputación. Hace casi doce años el “El Papa del pueblo” (02/ 2015), así llamado el Papa Francisco, alertaba a su amigo argentino Gustavo Vera (activista de la ONG La Alameda), «Ojalá estemos a tiempo de evitar la mexicanización de Argentina», refiriéndose al preocupante avance del tráfico de drogas en su país natal.

Ante los reclamos del gobierno mexicano, el Papa tuvo que aclarar que él no creó la expresión, explicó haber respondido un correo electrónico usando el mismo concepto que el activista Vera había empleado previamente en su carta para describir la penetración de los carteles en territorio argentino. Se trata de un símil con la antes llamada “colombianización” que describía el mismo proceso.

Hace tres días, la líder de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen, utilizó el término “mexicanización” en su discurso de apertura de campaña presidencial en Orleans, para asociarlo directamente con lo que necesitan evitar que se expanda en Francia y en el mundo: la pérdida de control del Estado frente al crimen organizado.

Más que indignarnos creo que debemos reflexionar en cómo se ve México ante el mundo. Hoy el país recién experimentó un episodio ignominioso, sin precedente en la historia del Instituto Nacional Electoral (INE). Unos videos filtrados a medios de comunicación críticos a los gobiernos de la 4T exhibieron relaciones personales indebidas entre la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei –la que decidía las contrataciones–y el principal proveedor de ese instituto, José Alfredo Hernández Casillas –el que recibía los contratos–.

En algunas de las filmaciones no está sola la pareja, hay una grabación donde el contratista es el anfitrión en una cena donde él y quien preside el INE vestida con atuendo tehuano, juntos dan el grito de Independencia y departen como pareja con sus invitados, la mayoría funcionarios de ese Instituto.

Para los anales de la historia nacional sobre corrupción quedarán los videos, especialmente el que exhibe al hijo de la presidenta del INE, Jorge Francisco Piñeda Taddei, grabado por el contratista Hernández Casillas en la habitación del exclusivo y costoso hotel Le Meurice, enmarcado por una vista del París legendario, ambos personajes –uno fuera de cuadro– con copas de champaña en mano brindan, el contratista, voz en off, rinde tributo a su invitado: “París a tus pies chamaquito”, le dice.

Los principales medios que hicieron la denuncia son: Reforma, Latinus y El Universal, otros más, como Opinión 51, se han venido sumando. Qué bueno, esa es la misión y derecho de los periodistas: exhibir con pruebas –documentales, testimoniales, video grabadas, etcétera– a quienes abusan del poder, sean hombres o mujeres.

Y es obligación de la Auditoría Superior de la Federación de la Cámara de Diputados investigar a fondo y llamar a cuentas al titular del Órgano Interno de Control (OIC) del INE, Víctor Hugo Carvente Contreras, sobre su mutis ante la intrincada red de corrupción que montaron la pareja Taddei/Hernández a través de una decena de empresas creadas para realizar otro fraude colosal a la nación, desde un centro de operaciones alterno, montado en la residencia de Picacho 259, según versiones periodísticas.

La rendición de cuentas es una obligación de todos los empleados públicos. No es graciosa concesión, no basta con que Guadalupe Taddei haya renunciado, larga es la lista de altos funcionarios morenistas presuntos involucrados en ilícitos relacionados con fraudes a la nación, alianzas con el narcotráfico y el huachicol fiscal o la delincuencia organizada, que pese a los indicios siguen gozando de impunidad total, aunque todos deberían rendir cuentas y resarcir al fisco lo robado.

No ocurre igual con opositores, ellos son señalados desde Palacio Nacional y perseguidos por la FGR, ya tienen al fiscal panista de Chihuahua, César Jáuregui, encarcelado en Almoloya, acusado de traición a la patria, un ilícito casi imposible de probar, coinciden juristas independientes.

Conforme al Artículo 123 del Código Penal Federal, para que exista traición a la patria se requiere que el acto vaya dirigido a atentar contra la independencia, soberanía o integridad de la nación con el fin de someterla a un poder extranjero. Permitir un operativo con la colaboración de la CIA para destruir un laboratorio de fentanilo, sin autorización del gobierno federal, encaja más en la configuración de falta administrativa. Ya veremos.

Está en marcha el proceso electoral federal que culminará el 6 de junio de 2027, y el INE –tras el escándalo que provocó la dimisión obligada de Taddei– luce como un árbitro electoral cuestionado debido a que la 4T decidió quitarle autonomía y convertirlo en parte de la correa de mando, para ello encumbró a una consejera presidenta dotándola de poderes personales que antes eran atribución de un organismo colegiado integrado por 10 consejeros electorales.

¿Cuál fue el objetivo de los cambios legales en el INE? Seguramente mantener y ampliar el poder de la 4T, ignorando los cuestionamientos de opositores al cooptar tanto el INE como al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, los morenistas y aliados de la coalición Juntos Haremos Historia se les confirieron las mayorías calificadas en el Congreso a pesar de haber obtenido menos votos.

Así los gobiernos morenistas hicieron los cambios constitucionales que rompieron con el equilibrio entre los poderes de la Unión y permitieron la concentración del poder sin contrapesos efectivos, lo que debilitó el Estado de derecho y facilitó los abusos y la corrupción. (World Justice Project).

Este año, México ocupó a nivel mundial el puesto 141 por sus niveles de percepción de corrupción de 182 países evaluados, lo que supone un descenso sensible con respecto al puesto 105 de 176 que ocupaba en 2012.

Los organismos electorales –INE y TEPJF– ignoraron todos los cuestionamientos a la elección del Poder Judicial de la Federación, que si hubo “acordeones” elaborados por los morenistas para que los electores votaran por “sus candidatos”… nada detuvo a los órganos electorales no autónomos de calificar como válida una elección cuestionada por la mayoría de organismos de juristas a nivel mundial.

Aunque la presidente Sheinbaum ha querido desviar la responsabilidad directa de Morena en la elección de Guadalupe Taddei, del expresidente López Obrador, de ella misma, del gobernador Alfonso Durazo, de Sergio García Luna… fueron ellos, la plana mayor de Morena, quienes catapultaron a Guadalupe Taddei como consejera presidenta, con todos los poderes, sin vigilancia ni contrapesos.

Hay grabaciones en las cuales le adjudicaron virtudes de honestidad y eficiencia inexistentes, pese a estar en duda que cumpliera con los requerimientos profesionales y de probidad sin cuestionamientos. No importaron las inconsistencias en fechas de su titulación ni en la rendición de cuentas al encabezar el instituto electoral de Sonora (2014- 2021).

Más allá del largo recuento de daños a causa de las reformas impulsadas por la 4T, el gobierno de Claudia Sheinbaum tiene la oportunidad y obligación histórica de limpiar la institución corrompida, como nunca antes, durante la administración de Taddei (2023-2026), y garantizar a los mexicanos que en 2027 tengamos un proceso electoral equitativo y limpio.

La labor para devolverle autonomía y colegialidad al árbitro electoral será titánica, dado que la limpieza debe abarcar puestos directivos y de administración del INE y de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES), los cuales fueron invadidos durante la administración de Taddei por esbirros de notables del obradorismo cuyos intereses y alianzas hoy están bajo cuestionamiento público nacional y extranjero.

México necesita restaurar su moral pública, dejar de normalizar la existencia de la corrupción como un modus operandi de quienes abusan del poder político para enriquecerse o tratar de eternizarse.

Sí, tiene razón la presidente Claudia Sheinbaum al señalar que la corrupción tiene larga data en México, pero hoy es peor que nunca, y ella, la jefe de Estado y Gobierno y comandante de las Fuerzas Armadas, podría hacer la diferencia. Si no cambiamos hoy ¿cuándo?