*Rechaza cualquier intervención militar de EU y expresa preocupación de que desaparezca el T-M EC.
*La Soberanía se defiende cortando esos vínculos entre la política y el crimen organizado, “que causan tantísimo dolor y muerte a los mexicanos”, reitera ante la narrativa oficial.
21.06.2026. Chihuahua.- La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, manifestó su rechazo a cualquier acción unilateral o intervención militar de Estados Unidos en territorio mexicano para combatir a los cárteles de la droga, al tiempo que advirtió que la mejor manera de proteger la soberanía nacional es combatir la impunidad y llevar ante la justicia a cualquier funcionario que sea señalado por presuntos vínculos con organizaciones criminales.
Durante declaraciones realizadas en medio del debate generado por las acusaciones y expedientes judiciales que autoridades estadounidenses han presentado contra integrantes del crimen organizado mexicano, la mandataria estatal sostuvo que México debe actuar con firmeza para evitar que otros países pretendan asumir tareas que corresponden exclusivamente al Estado mexicano.
“Por supuesto que rechazamos cualquier intervención militar extranjera”, expresó Campos, quien subrayó que la defensa de la soberanía no puede limitarse al discurso político, sino que debe ir acompañada de acciones concretas para combatir la corrupción, la impunidad y la infiltración del crimen organizado en las instituciones públicas.
Las declaraciones de la gobernadora ocurren en un contexto de creciente presión de sectores políticos estadounidenses que han planteado medidas más agresivas contra los cárteles mexicanos, incluyendo propuestas para catalogarlos como organizaciones terroristas y permitir operaciones directas contra sus estructuras criminales.
Sin embargo, Campos afirmó que la respuesta no debe ser permitir incursiones extranjeras, sino fortalecer las instituciones mexicanas y garantizar que cualquier persona señalada por presuntos vínculos con grupos criminales sea investigada por las autoridades competentes.
En ese sentido, la mandataria panista llamó la atención sobre las acusaciones que han surgido en torno al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, luego de que el nombre del mandatario sinaloense apareciera mencionado en la carta difundida por Ismael “El Mayo” Zambada tras su captura en Estados Unidos en julio de 2024.
Campos sostuvo que, si existen investigaciones abiertas o requerimientos formales por parte de autoridades judiciales, éstos deben atenderse conforme a la ley y sin consideraciones políticas. “Que se entregue a quien tenga que entregarse”, señaló al referirse al caso de Rocha Moya, al considerar que la defensa de la soberanía nacional no puede utilizarse para proteger a funcionarios eventualmente relacionados con actividades ilícitas.
La gobernadora argumentó que uno de los principales riesgos para México es que la percepción de impunidad fortalezca los argumentos de quienes, desde Washington, impulsan medidas extraordinarias contra los cárteles mexicanos. Por ello, insistió en que el país debe demostrar capacidad para investigar y sancionar cualquier posible vínculo entre autoridades y organizaciones criminales.
La polémica en torno a Rubén Rocha Moya se remonta a la captura de “El Mayo” Zambada. En una carta difundida después de su detención, el histórico líder del Cártel de Sinaloa aseguró que el día en que fue trasladado a Estados Unidos acudiría a una reunión donde presuntamente estaría presente el gobernador sinaloense, además de otros actores políticos y empresariales.
Rocha Moya ha rechazado reiteradamente cualquier relación con grupos delictivos y ha sostenido que las acusaciones carecen de fundamento. Las autoridades mexicanas tampoco han presentado cargos en su contra derivados de esas afirmaciones. No obstante, el tema continúa generando controversia debido a las investigaciones que mantienen abiertas autoridades estadounidenses sobre distintos actores vinculados al entorno político y criminal de Sinaloa.
Las declaraciones de Maru Campos se producen además en momentos en que la relación bilateral entre México y Estados Unidos atraviesa una etapa de especial sensibilidad en materia de seguridad. La lucha contra el tráfico de fentanilo, las disputas entre facciones del Cártel de Sinaloa y las investigaciones derivadas de la captura de “El Mayo” han colocado nuevamente el tema de la cooperación binacional en el centro de la agenda política.
La mandataria chihuahuense sostuvo que la mejor defensa de la soberanía nacional consiste en garantizar el funcionamiento efectivo de las instituciones de justicia mexicanas. Según dijo, cuando existen señalamientos graves contra servidores públicos, éstos deben ser investigados con transparencia y sin privilegios, independientemente de su cargo o afiliación política.
Campos concluyó que México debe mantener una postura firme frente a cualquier intento de intervención extranjera, pero al mismo tiempo demostrar que cuenta con la voluntad y la capacidad para enfrentar a las organizaciones criminales y perseguir a quienes pudieran colaborar con ellas desde el servicio público, pues sólo así podrá evitarse que la crisis de seguridad siga alimentando presiones externas sobre el país.


