*Pese a que había un pacto de no revelar el contenido de la reunión, Campos justificó que ha sido insostenible la narrativa de Morena en su contra después de la entrevista entra ambas.
23.10.2026., México.- La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, negó haber establecido un acuerdo político con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y aseguró que la conversación privada que ambas sostuvieron el 19 de septiembre en Ciudad Juárez estuvo marcada por la tensión, los reclamos y las diferencias sobre la seguridad pública.
En una entrevista con el periodista Carlos Loret de Mola, la mandataria panista describió el encuentro como una conversación “muy fuerte”, en la que ambas elevaron el tono de voz y expusieron sus desacuerdos, llena de reproches y reclamos.
También rechazó que durante esa reunión se hubiera negociado el futuro político de Chihuahua o la definición de candidaturas para la gubernatura en las elecciones de 2027.
Sus declaraciones vuelven a colocar bajo escrutinio la relación entre el Gobierno federal y la administración estatal, en medio de la controversia por la participación de agentes estadounidenses en un operativo contra el narcotráfico en territorio chihuahuense y las investigaciones que derivaron en la detención del exfiscal estatal César Jáuregui Moreno.
El encuentro de septiembre había sido presentado públicamente como un paso para mejorar la comunicación institucional después de meses de diferencias. Sin embargo, el relato que ahora ofrece Campos muestra que la reunión estuvo lejos de representar una reconciliación política plena.
La gobernadora Maru Campos denunció ante la Presidenta que Ariadna Montiel está metida con el narco. La presidenta por su parte acusó a la gobernadora de Chihuahua de ser ella la vinculada al crimen organizado.
En otro momento Campos reveló que la Presidenta, le reclamo haber estropeado su relación con Estados Unidos y de meter a agentes americanos a México, a lo que reviró que la primer mandataria mexicana la había acusado durante 19 veces en la mañanera de ser traidora a la Patria.
Por 10 minutos de una discusión con gritos, donde dijo ambasa estaban muy enojadas, dijo que finalmente bajaron el tono y establecieron un diálogo más moderado. La gobernadora de Chihuahua sostuvo que la discusión se concentró en la seguridad y en las responsabilidades de las autoridades frente a posibles irregularidades.
La reunión se produjo después de que la mandataria estatal solicitara formalmente a Sheinbaum un encuentro para abordar, entre otros asuntos, la estrategia de seguridad, el agua y las dificultades que enfrenta el sector ganadero por el cierre de la frontera estadounidense a las exportaciones de ganado.
El trasfondo del enfrentamiento es el caso de los agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que participaron en un operativo contra un narcolaboratorio en la Sierra Tarahumara, en abril pasado. Tras esa intervención, un accidente automovilístico causó la muerte de dos agentes estadounidenses y dos funcionarios de Chihuahua. La participación de personal extranjero en el operativo abrió una investigación sobre la legalidad de la colaboración y los procedimientos seguidos por las autoridades estatales.
Al salir de su reunión con Campos el 19 de septiembre, Sheinbaum explicó que le había planteado que, si algún funcionario había violado la ley, debía procederse conforme a derecho. También señaló que la gobernadora estuvo de acuerdo y que ambos gobiernos continuarían la coordinación institucional mediante las secretarías federales correspondientes.
La controversia adquirió una nueva dimensión con la detención, el 17 de octubre, del exfiscal César Jáuregui Moreno, quien había sido uno de los colaboradores políticos más cercanos de Campos. La investigación estatal y federal lo relaciona con presuntas irregularidades en el operativo y con la participación de los agentes estadounidenses. Entre los delitos que se le atribuyen figuran acusaciones del fuero estatal y federal que deberán acreditarse ante los tribunales.
La gobernadora respaldó públicamente la aplicación de la ley y afirmó que nadie que haya formado parte de su administración está por encima de ella. Su postura provocó una fractura con sectores del panismo que respaldaban al exfiscal, mientras que su defensa ha cuestionado la legalidad de la detención y acusado al gobierno estatal de actuar en su contra. Esas afirmaciones forman parte de la disputa política y jurídica, no de una responsabilidad penal establecida mediante sentencia.
En paralelo, Sheinbaum rechazó el 20 de octubre haber negociado con Campos la detención de Jáuregui o haberle ofrecido protección política a cambio de entregar al exfiscal. La presidenta afirmó que las decisiones corresponden a las autoridades ministeriales a partir de las investigaciones y las pruebas, y sostuvo que no realiza acuerdos políticos para determinar quién debe enfrentar la justicia. También aclaró que no le corresponde exonerar a la gobernadora, pues cualquier responsabilidad debe determinarse a partir de las indagatorias de la Fiscalía General de la República
La negativa de Campos a reconocer un pacto y su revelación sobre la intensidad de la conversación privada llegan, además, cuando Chihuahua comienza a perfilar sus disputas rumbo a las elecciones de 2027, en las que se renovará la gubernatura.
Sin embargo, la coincidencia temporal entre la reunión, la investigación sobre el operativo y la posterior detención del exfiscal ha alimentado las especulaciones sobre posibles entendimientos entre ambas administraciones. Hasta ahora, las declaraciones públicas de las dos mandatarias no acreditan que haya existido un acuerdo para negociar candidaturas o intercambiar protección política por la entrega de un funcionario.

