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26.08.2026 Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram, acordó pagar hasta 17 mil 100 millones de dólares para resolver una amplia disputa legal en Estados Unidos en la que fiscales generales estatales la acusaron de diseñar sus plataformas para generar un uso compulsivo entre niñas, niños y adolescentes, además de cuestionar sus prácticas de protección de menores.
El acuerdo, anunciado este miércoles 26 de agosto, pone fin a un juicio federal que se desarrollaba en Oakland, California, y en el que participaban fiscales generales de decenas de estados. La demanda sostenía que Meta había desarrollado funciones destinadas a maximizar el tiempo que los menores permanecían conectados, aun cuando la compañía conocía los posibles riesgos asociados con el uso intensivo de sus plataformas.
El monto máximo del acuerdo asciende a 17 mil 100 millones de dólares y será pagado durante un periodo de hasta diez años. La cifra final dependerá, entre otros factores, de que otras plataformas tecnológicas adopten medidas semejantes de protección para menores, de acuerdo con los términos difundidos por autoridades estatales
La controversia no se limitó al supuesto carácter adictivo de Facebook e Instagram. Los fiscales también acusaron a Meta de haber engañado a usuarios y familias acerca de la seguridad de sus servicios y de recopilar información personal de menores de 13 años sin el consentimiento requerido de sus padres o tutores. La empresa ha negado haber cometido irregularidades.
Como parte del acuerdo, Meta tendrá que introducir cambios importantes en la manera en que Facebook e Instagram funcionan para los usuarios menores de edad. Entre las medidas contempladas se encuentra establecer límites diarios de utilización, aplicar restricciones durante la noche y reducir las notificaciones durante el horario escolar.
Las nuevas reglas también contemplan mayores controles para impedir que menores de 13 años utilicen las plataformas, mecanismos reforzados para verificar la edad y modificaciones a determinadas funciones consideradas capaces de fomentar la comparación social o un uso excesivo de las aplicaciones.
Entre los cambios anunciados se encuentran restricciones a los contadores públicos de “me gusta”, limitaciones a determinados filtros relacionados con procedimientos cosméticos y la posibilidad de que los adolescentes opten por una experiencia de contenido que no dependa de recomendaciones personalizadas. También se prevé reforzar los mecanismos para reportar contenido dañino y la respuesta de la compañía ante las denuncias realizadas por menores.
El acuerdo se produce después de un juicio que había colocado nuevamente bajo escrutinio el modelo de negocio de las grandes plataformas digitales. Los fiscales argumentaron que determinadas características de las redes sociales fueron diseñadas para mantener a los usuarios jóvenes conectados durante periodos prolongados y que Meta conocía los riesgos que esto podía representar para algunos menores.
Uno de los testimonios que cobró relevancia durante el proceso fue el de Arturo Béjar, un exempleado de Meta que afirmó que la compañía había recibido advertencias sobre problemas que afectaban a adolescentes en Instagram. Béjar sostuvo que había comunicado sus preocupaciones a altos directivos, incluido Mark Zuckerberg, y que algunos riesgos estaban relacionados con el propio diseño de los productos.
La dimensión económica del acuerdo también refleja la magnitud de la disputa. Antes de alcanzarse el pacto, los estados habían reclamado cantidades que podían llegar a cientos de miles de millones de dólares si Meta era encontrada responsable de las acusaciones planteadas en el proceso. La empresa enfrentaba además otros litigios relacionados con la seguridad y la salud de usuarios menores de edad.
El acuerdo anunciado este miércoles todavía requiere aprobación judicial para entrar plenamente en vigor. Las autoridades estatales lo presentan como uno de los mayores acuerdos alcanzados contra una compañía tecnológica y como un precedente para la industria de las redes sociales. La Fiscalía General de Nueva York informó que una coalición de fiscales generales obtuvo hasta 17 mil 100 millones de dólares, además de compromisos para modificar Facebook e Instagram y limitar prácticas consideradas perjudiciales para menores.
California, uno de los principales estados involucrados en el litigio, señaló que el convenio obligará a Meta a realizar transformaciones importantes en sus plataformas en los próximos meses. El fiscal general Rob Bonta afirmó que las modificaciones buscan reducir los riesgos para niñas, niños y adolescentes y establecer nuevas condiciones de seguridad para el uso de las redes sociales.
El caso representa un nuevo capítulo en la creciente batalla legal de autoridades estadounidenses contra las grandes plataformas digitales por el impacto que sus productos pueden tener en la población infantil y adolescente. Meta, sin embargo, no admitió responsabilidad al aceptar el acuerdo, por lo que el pago y las modificaciones anunciadas deben entenderse como parte de la resolución del litigio y no como una sentencia que determine judicialmente que la empresa provocó adicción en los menores.
El convenio también podría marcar un precedente para otras compañías del sector. Autoridades y organizaciones que han cuestionado las prácticas de las plataformas han puesto el foco en TikTok, YouTube y otras redes sociales, mientras Meta ha señalado que las medidas de protección tendrán mayor impacto si son adoptadas de manera generalizada por toda la industria.
Con el acuerdo, Meta evita continuar un juicio que podía prolongarse durante semanas y que habría mantenido bajo escrutinio público el funcionamiento interno de Facebook e Instagram, así como las decisiones de sus principales ejecutivos. A cambio, la compañía enfrentará un desembolso multimillonario y deberá modificar varias de las herramientas con las que millones de jóvenes interactúan diariamente en sus plataformas.

