México, “epicentro” de la violencia de los cárteles, acusa Trump ante la ONU

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22.09.2026.Nueva York. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, colocó nuevamente a México en el centro de su discurso sobre seguridad y narcotráfico durante su intervención este martes 22 de septiembre ante la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, al afirmar que el país es “el epicentro de la violencia de los cárteles” y cuestionar que Estados Unidos comparta una frontera de unas 2 mil millas con un territorio que, según su descripción, está bajo control de organizaciones criminales.

Trump sostuvo ante los representantes de los países miembros de la ONU que la situación resulta “inaceptable” para Washington y reclamó que México recupere el control de su territorio frente a los grupos delictivos.

“México es el epicentro de la violencia de los cárteles, desafortunadamente. Es inaceptable que Estados Unidos comparta una frontera de 2 mil millas con un territorio controlado por cárteles enemigos”, afirmó el mandatario estadounidense durante el discurso,de su participación en la Asamblea General.

Trump añadió que, desde su perspectiva, corresponde a México recuperar el control territorial. “México debe recuperar el control de su territorio de manos de los enemigos de la humanidad”, declaró, en uno de los señalamientos más directos que ha formulado contra el país desde una tribuna internacional.

El presidente estadounidense volvió además a equiparar a los cárteles con organizaciones consideradas por Washington como amenazas terroristas. En su intervención sostuvo que estas agrupaciones son “el ejército islámico del hemisferio occidental” y las presentó como organizaciones que recurren a asesinatos, extorsiones y otros actos violentos para ejercer control.

Sin embargo, el mensaje de Trump hacia México no fue exclusivamente de confrontación. En el mismo discurso aseguró que mantiene una relación positiva con el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y reconoció avances en la cooperación bilateral.

“Estoy muy orgulloso de decir que tenemos una muy buena relación con el gobierno mexicano. Hemos tenido grandes avances, verdaderamente grandes avances con México”, afirmó Trump, según las versiones difundidas de su discurso.

El mandatario estadounidense agregó que el gobierno mexicano tampoco quiere a los cárteles y expresó su expectativa de que la situación de seguridad mejore: “Ellos tampoco quieren a los cárteles. Llegado el día, la región será más segura y más hermosa”.

El contraste entre ambos mensajes —reconocimiento de cooperación y, al mismo tiempo, una acusación severa sobre el control territorial— se produjo en un momento de fuerte presión de Washington sobre México en materia de seguridad. Apenas la semana pasada, Trump había reclamado públicamente mayores acciones contra el narcotráfico y funcionarios que, según su administración, estuvieran vinculados con organizaciones criminales.

El discurso también se inscribió en una estrategia regional más amplia del gobierno estadounidense. Este martes, Trump planteó ante líderes internacionales una política de mayor presión contra las organizaciones del narcotráfico y reivindicó el uso de la capacidad militar estadounidense frente a amenazas que considera vinculadas con la seguridad de su país.

Reuters reportó que Trump presentó a los cárteles como una amenaza para el hemisferio occidental y defendió una mayor coordinación regional a través de la denominada “Shield of the Americas”, una coalición impulsada por su administración para combatir a organizaciones criminales. El mandatario aseguró que Estados Unidos está dispuesto a emplear su poder militar para proteger lo que considera intereses nacionales vitales.

La referencia a México adquiere especial relevancia porque ocurre mientras ambos gobiernos mantienen canales abiertos de comunicación. Sheinbaum informó el pasado 18 de septiembre que durante su llamada número 22 con Trump abordaron principalmente asuntos comerciales y que la conversación había sido positiva, aunque no se habían discutido temas de seguridad en esa ocasión. El gobierno mexicano ha insistido en que la cooperación con Washington debe mantenerse dentro del respeto a la soberanía nacional.

En materia de seguridad, el gobierno de Sheinbaum sostiene que México ha registrado una reducción significativa de los homicidios dolosos desde el inicio de su administración. Según cifras presentadas por Presidencia, el promedio diario pasó de 86.9 homicidios en septiembre de 2024 a 40.8 en agosto de 2026, una disminución de 53 por ciento. La misma información oficial reporta más de 67 mil 200 personas detenidas por delitos de alto impacto entre el 1 de octubre de 2024 y el 31 de agosto de 2026, además del aseguramiento de 34 mil 353 armas de fuego.

Esos datos forman parte de la respuesta que México ha presentado frente a las exigencias estadounidenses, aunque no eliminan la disputa sobre la presencia y capacidad de operación de las organizaciones criminales en distintas regiones del país.

La presión bilateral también se desarrolla en torno al tráfico de armas. El gobierno mexicano ha señalado reiteradamente que una parte importante del poder de fuego de las organizaciones criminales proviene del flujo de armamento desde Estados Unidos hacia México, un componente que forma parte de la discusión bilateral sobre seguridad y responsabilidad compartida.

El discurso de Trump ante la ONU, por tanto, volvió a colocar el combate a los cárteles como uno de los principales puntos de tensión en la relación entre ambos países. Aunque el presidente estadounidense destacó la cooperación con Sheinbaum, sus afirmaciones sobre México como “epicentro” de la violencia criminal y su exigencia de recuperar el control territorial elevan nuevamente el tono de la presión pública de Washington sobre el gobierno mexicano.

La declaración ocurrió además desde una tribuna multilateral, en el inicio del debate general de la 81ª Asamblea General de la ONU, que se desarrolla del 22 al 28 de septiembre en Nueva York y reúne a jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros.

Así, mientras Trump presentó ante la comunidad internacional una visión de los cárteles como una amenaza regional que requiere una respuesta más agresiva, México mantiene como eje de su relación con Estados Unidos la cooperación en seguridad, pero bajo el principio de soberanía y sin aceptar una intervención extranjera en territorio nacional.