*Sheinbaum reitera petición de pruebas y rechaza injerencismo.
07.05.2026. Ciudad de México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respondió a las recientes declaraciones del gobierno de Estados Unidos y del presidente Donald Trump sobre el combate al narcotráfico, subrayando que México sí actúa contra los grupos criminales y destacó que, por primera vez, Washington reconoce oficialmente que enfrenta un grave problema interno de consumo de drogas y de tráfico de armas hacia territorio mexicano.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria federal destacó que dentro del Gabinete de Seguridad, la consejera jurídica presentó un documento relacionado con la Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026 de Estados Unidos, en el que se reconoce la dimensión del problema de adicciones en la Unión Americana, así como la necesidad de fortalecer las políticas de prevención. Sheinbaum consideró este reconocimiento como un avance importante dentro de la relación bilateral entre ambos países.
La presidenta recordó incluso una conversación telefónica que sostuvo con Donald Trump, en la que el mandatario estadounidense le preguntó por qué México no enfrenta niveles tan graves de adicción como los registrados en Estados Unidos. Según relató Sheinbaum, ella respondió que esto se debe a factores sociales y culturales, así como a las campañas permanentes de prevención contra las drogas impulsadas desde el gobierno mexicano.
“Le dije que en México hay muchos valores, mucho arraigo familiar y además hay campañas continuas contra las adicciones”, expresó la mandataria durante su conferencia. También sostuvo que la estrategia no puede centrarse únicamente en el combate policial o militar, sino que debe atender las causas sociales y el consumo interno de drogas.
Sheinbaum insistió en que México ha colaborado de manera constante con Estados Unidos en materia de seguridad y combate al narcotráfico, pero afirmó que ahora corresponde al gobierno estadounidense asumir también su responsabilidad frente al consumo de drogas y al tráfico ilegal de armas que terminan en manos de grupos criminales mexicanos.
“Se ha colaborado mucho y qué bueno que por primera vez reconozcan el problema de adicción. Así como nosotros hacemos nuestra parte, ellos también tienen que disminuir el tráfico de armas”, señaló.
Las declaraciones de la presidenta se producen luego de que Donald Trump afirmara desde Washington que, si México no hace “el trabajo” contra los cárteles, Estados Unidos podría intervenir directamente. Frente a ello, Sheinbaum respondió que México está actuando y presentó cifras sobre los resultados obtenidos por su administración en materia de seguridad.
“Nosotros estamos actuando”, sostuvo la mandataria, quien destacó la reducción de homicidios dolosos, los decomisos de drogas, el aseguramiento de armas y el desmantelamiento de laboratorios clandestinos utilizados para la producción de drogas sintéticas.
De acuerdo con lo expuesto por la presidenta, durante su administración se han deshabilitado alrededor de 2 mil 500 laboratorios clandestinos y se ha logrado una reducción cercana al 50 por ciento en homicidios dolosos en distintas regiones del país.
Sheinbaum también respondió a las declaraciones del fiscal estadounidense Todd Blanche, quien adelantó que podrían venir nuevas acusaciones contra personajes mexicanos presuntamente vinculados con el narcotráfico. La presidenta fue enfática al reiterar que cualquier investigación debe sustentarse en pruebas y respetar la legislación mexicana.
“Que presenten pruebas. No se protege a nadie. Pero para detener a una persona se tiene que cumplir con la ley mexicana”, declaró.
Añadió además que México espera reciprocidad y cooperación por parte de Estados Unidos, pues afirmó que el gobierno mexicano ha entregado a más de 90 personas requeridas por autoridades estadounidenses, mientras que solicitudes mexicanas siguen sin ser atendidas.
“México ha enviado a más de 90 personas perseguidas por Estados Unidos que estaban en cárceles mexicanas. Hemos pedido que envíen a cuatro personas vinculadas con el tema del huachicol y no han enviado a nadie. Hemos pedido que envíen a dos personas vinculadas al caso Ayotzinapa y tampoco lo han hecho”, reclamó la mandataria.
Las declaraciones de Sheinbaum también ocurrieron en medio de un clima de tensión política y diplomática tras los recientes señalamientos de funcionarios estadounidenses sobre posibles vínculos de actores políticos mexicanos con organizaciones criminales. Sin embargo, la presidenta rechazó que exista una ruptura con Washington y aseguró que la relación bilateral continúa bajo esquemas de cooperación.
“No percibimos una ofensiva contra México”, afirmó la mandataria, quien insistió en que ambos gobiernos mantienen canales permanentes de diálogo y coordinación en temas de seguridad, migración y comercio.
Sobre la posibilidad de sostener una nueva llamada telefónica con Donald Trump, Sheinbaum confirmó que existe comunicación constante entre ambos gobiernos, aunque dejó claro que México no permitirá ningún tipo de intervención extranjera en asuntos internos.
“Hay comunicación, hay coordinación, pero lo que no queremos es que haya injerencismo”, sostuvo.
La mandataria reiteró además que la soberanía nacional “no está en negociación” y recordó que la cooperación en materia de seguridad debe basarse en principios de respeto mutuo y corresponsabilidad.
En los últimos meses, el gobierno mexicano ha insistido de manera reiterada en la necesidad de que Estados Unidos asuma su responsabilidad en el tráfico de armas hacia México. Según cifras citadas por autoridades mexicanas y estadounidenses, más del 75 por ciento de las armas utilizadas por grupos criminales en territorio nacional provienen del vecino país del norte.
Ante los inminentes comicios estadounidenses el tema se ha convertido nuevamente en uno de los ejes centrales del discurso de Donald Trump rumbo al proceso electoral en ese país.
Mientras tanto, el gobierno mexicano busca mantener la coordinación bilateral sin aceptar medidas que, según ha reiterado Sheinbaum, vulneren la soberanía nacional o impliquen acciones unilaterales por parte de Washington.












