*Abre nuevas posibilidades en medicina y prótesis
06.05.2026 México.- El ingeniero mexicano Guillermo Herrera-Arcos, originario de Veracruz e integrante del MIT Media Lab, participa en una investigación que logró activar músculos utilizando luz en lugar de impulsos eléctricos, un avance que podría transformar el desarrollo de prótesis, tratamientos para parálisis y sistemas de comunicación entre el cuerpo humano y la tecnología.
El proyecto fue desarrollado en colaboración con el científico Hugh Herr y otros investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts, cuyos resultados fueron publicados en la revista especializada Science Robotics. La investigación se basa en la optogenética, una técnica científica que permite modificar ciertas células para que respondan a estímulos luminosos.
De acuerdo con la investigación, el equipo consiguió que músculos reaccionaran ante señales de luz después de introducir proteínas fotosensibles derivadas de algas en neuronas y tejidos musculares. Posteriormente, mediante iluminación LED, lograron activar contracciones musculares similares a las que normalmente produce el cerebro a través del sistema nervioso.
El experimento fue realizado en modelos animales y mostró una respuesta más precisa y estable en comparación con la estimulación eléctrica convencional, método utilizado actualmente en distintas tecnologías médicas y protésicas. Según los resultados difundidos por el MIT, el sistema basado en luz permitió mantener actividad muscular durante más de una hora continua, mientras que la estimulación eléctrica suele perder efectividad después de varios minutos debido a la fatiga muscular.
Los investigadores señalaron que uno de los principales problemas de las prótesis modernas es la desconexión entre el cuerpo y los dispositivos artificiales. Muchas personas experimentan movimientos limitados, cansancio rápido y una sensación de que la prótesis no forma parte natural de su cuerpo. El nuevo enfoque busca reducir esa barrera mediante una comunicación más cercana al funcionamiento biológico humano.
El estudio plantea que la estimulación óptica podría ofrecer movimientos más naturales y precisos, ya que las fibras musculares responden de manera distinta a la luz que a la electricidad. Esta característica permitiría desarrollar sistemas de asistencia motriz más eficientes y con menor desgaste físico para los pacientes.
Además de su posible aplicación en prótesis avanzadas, la investigación también abre la puerta a futuros tratamientos para personas con parálisis, lesiones neuromusculares y enfermedades degenerativas. Los científicos consideran que, en el largo plazo, la tecnología podría utilizarse para asistir funciones corporales complejas o mejorar la interacción entre sistemas robóticos y tejidos humanos.
El avance también ha generado interés por las implicaciones éticas y tecnológicas relacionadas con la modificación genética de células humanas para responder a estímulos externos. Especialistas han señalado que el desarrollo de este tipo de herramientas requerirá regulación y estudios adicionales antes de su posible implementación clínica.
Guillermo Herrera-Arcos forma parte de una nueva generación de científicos mexicanos que participan en proyectos de innovación internacional en áreas como biomecatrónica, neurotecnología e interfaces humano-máquina. Su trabajo en el MIT se suma a investigaciones enfocadas en crear sistemas capaces de integrar de forma más natural la tecnología con el cuerpo humano.
El MIT Media Lab, donde se desarrolla el proyecto, es uno de los centros de investigación tecnológica más reconocidos del mundo y ha impulsado estudios relacionados con inteligencia artificial, robótica, neurociencia y prótesis inteligentes.












