*En la actualidad los círculos de lectura están fomentando un redescubrimiento de estas obras.
*Juan Pablo Rojas Texon inauguró las actividades de las cuartas jornadas “Leyéndonos a nosotras mismas” .
*Docentes de la Facultad de Letras Españolas de la Universidad Veracruzana (UV) organizaron el evento .
/ David Sandoval Rodríguez / Fotos: Luis Fernando Fernández /

06/05/2026, UV, Xalapa, Ver.- La literatura de ciencia ficción en Hispanoamérica puede rastrearse siglos atrás, ya que algunos consideran a Sor Juana Inés de la Cruz como un referente, por sus temáticas y estilo, coincidieron en señalar las participantes del conversatorio virtual “Artefactos de la imaginación colectiva: Ciencia ficción hispanoamericana”.
El evento formó parte de las cuartas jornadas “Leyéndonos a nosotras mismas”, organizado por docentes de la Facultad de Letras Españolas de la Universidad Veracruzana (UV).
Al inaugurar las actividades, el director de la entidad académica, Juan Pablo Rojas Texon, dijo que se consolida como un espacio de reflexión y análisis de la literatura creada por mujeres que fomenta el pensamiento, la creatividad y el diálogo.
Mencionó que la ciencia ficción es un género que ha sido considerado periférico de las tradiciones literarias; no obstante, desde hace décadas autoras latinoamericanas “han dialogado con nuestras realidades políticas, culturales y sociales”.
Entre sus temas se hallan distopías, desigualdades persistentes, utopías y narrativas que desdibujan las fronteras entre lo humano y lo tecnológico.
Indra Kerem Cano, académica de la facultad, dijo que la literatura de ciencia ficción es más que simplemente historias.
Gabriela Damián Miravete, cofundadora de proyectos colectivos, escritora, beneficiaria de la Beca “Jóvenes creadores de narrativa” e integrante del Sistema de Jóvenes Creadores desde 2023, invitó a “leernos a nosotras mismas; es una deuda histórica que ha iniciado en espacios humildes, creo yo que son las lectoras de a pie y los clubes de lectura, lugares donde las mujeres se han preocupado por recuperar su propia genealogía, tratando de enmarcar su experiencia lectora en un mundo más amplio del que a priori se ofrece”.
Gabriela Damián, escritora del Sistema de Jóvenes Creadores, remarcó la importancia de crear círculos de lectura coordinados por mujeres
Expresó que la mayoría de las narrativas que se comparten en el espacio público exponen literaturas que provienen de una situación muy automática que tiene como componentes al hombre urbano, caucásico y con una mentalidad occidental emanada del pensamiento europeo.
Son las lectoras, que posteriormente se convierten en escritoras o investigadoras, quienes traen otras narrativas al panorama. “No es que las mujeres tengan más prominencia actualmente porque son más, siempre han existido y ocupado espacios clave en la cultura y en la construcción de nuestra idea de la literatura”, advirtió.
“Podemos leer a mujeres que habían estado ahí desde siempre, pero no se les había dado la perspectiva de lectura que les corresponde”, continuó.
Figuras señeras de la historia mexicana tenían una perspectiva similar a la ciencia ficción y, en ese sentido, mencionó a Sor Juana Inés de la Cruz, de quien dijo “hacía proto-ciencia ficción, al relacionar el conocimiento con la poesía” y una perspectiva especulativa, aunque también es considerada una aseveración polémica.
La literatura especulativa, que abarca el horror, entre otros géneros, son productos culturales que vienen de la cultura popular y que todavía hasta hace poco se discutía en los círculos académicos si la ciencia ficción es literatura realmente.
Analía Ferreyra, autora y cofundadora de “La cocina de futuros”, señaló que uno de los primeros referentes en Hispanoamérica del tema es Sor Juana Inés de la Cruz
Con los círculos de lectura que se van construyendo se aspira a que produzcan una realidad distinta, ya que la lectura de estos mundos alternos no únicamente es para el placer o el deleite, sino que el rescate de esta obra es replantearnos la realidad misma; espacios en que se remueven las maneras de querer estar en el mundo.
Por su parte, Analía Ferreyra Carreres, académica, escritora y cofundadora de “La cocina de futuros”, círculo de lectura y reflexión colectiva femenino, dijo que hasta hace muy poco tiempo se comenzó a valorar el aporte de las autoras, ya que una de las escasas referencias que se daba en la formación universitaria era el ejemplo de la Décima Musa.
Consideró importante pensar en todas las mujeres que ahora compilan las publicaciones independientes, las que estudian estas narrativas y las que organizan círculos de lectura para ser conscientes de cómo se inscriben en este esfuerzo colectivo de mostrar su obra y su relevancia.
Ambas subrayaron que las mediadoras de lectura también se suman a esta labor en los espacios comunitarios, de conversación colectiva.
“Siento que este tipo de proyectos, no sé si es mi impresión, se da en grupos de mujeres debido a la invisibilización que han tenido anteriormente; ahora van de la labor y el pensamiento, van viendo cómo funcionan, cómo se acercan a la gente y lo hacen desde una perspectiva diferente”, comentó la ponente.












