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/Darío Pale/
06.05.2026 Xalapa, Ver.- La jefa del Departamento de Estadística Catastral de la Dirección General de Catastro y Evaluación del Estado, Litzy Rubí Ronzón Montiel, denunció públicamente un presunto intento de despido injustificado, así como una agresión física por parte de su superior jerárquica, la directora general Rachel Guadalupe Hernández Domínguez.
De acuerdo con el testimonio de la trabajadora, los hechos ocurrieron el pasado lunes 4 de mayo, alrededor del mediodía, al interior de la sala de juntas de la dependencia, luego de concluir una reunión laboral.
Ronzón Montiel relató que, tras quedarse sola con la directora, ésta le entregó un documento que correspondía a una supuesta renuncia voluntaria con fecha del 15 de mayo, la cual —aseguró— no fue elaborada ni solicitada por ella.
“Me dijo ‘fírmala y te presentas hasta el día 15’. Era una renuncia que yo no hice, con una fecha posterior. Me negué a firmarla porque no estaba de acuerdo”, explicó.
La funcionaria señaló que, ante su negativa, la situación escaló a una agresión física. Indicó que su superior la sujetó con fuerza del brazo, provocándole lesiones, mismas que —afirmó— aún le causan dolor e inflamación.
Asimismo, aseguró que el incidente quedó grabado en video, material que ya circula públicamente, en el cual, según dijo, se observa cómo pide que la suelten sin obtener respuesta favorable.
“Le pedí varias veces que me soltara porque me estaba lastimando, pero no lo hizo”, sostuvo.
Además, acusó que la directora le impidió salir de la sala de juntas al colocarse en la puerta, condicionando su salida a la firma del documento o a la devolución del mismo.
Posteriormente, añadió, acudieron personal del área jurídica y mandos superiores, quienes —según su versión— le sugirieron firmar la renuncia bajo el argumento de que “todo tiene un inicio y un final”. No obstante, reiteró que su única exigencia es recibir las prestaciones conforme a la ley en caso de una separación laboral.
Ronzón Montiel afirmó que la directora justificó el intento de despido bajo la existencia de un supuesto expediente en su contra, el cual no le fue mostrado en ningún momento.
“Le pedí que me enseñara el expediente y se negó, diciendo que lo presentaría en su momento. Si no hay un acta administrativa ni pruebas, es un despido injustificado”, puntualizó.
Tras los hechos, la trabajadora acudió a la Fiscalía General del Estado para interponer una denuncia; sin embargo, aseguró que no fue atendida en ese momento. Indicó que continuará con el proceso legal correspondiente.
También hizo un llamado a la gobernadora del estado, Rocío Nahle García, y al secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil, para que intervengan en el caso, al considerar que este tipo de situaciones afectan la imagen de la administración estatal.
De igual forma, solicitó la intervención de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, al manifestar temor por su integridad y la de su familia, debido a lo que calificó como una “amenaza velada” por parte de su superior.
“Me dijo que esto era ‘por las buenas’, y eso me hace pensar qué podría pasar ‘por las malas’. Tengo miedo”, expresó.
Finalmente la denunciante indicó que cuenta con aproximadamente un año cuatro meses laborando en la dependencia estatal, donde desempeña funciones relacionadas con el análisis estadístico y temas administrativos.












