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20.09.2026 Ciudad de México.- El Gobierno de México reconoció la trayectoria de Michelle Bachelet y su desempeño durante la campaña para ocupar la Secretaría General de las Naciones Unidas, luego de que la expresidenta de Chile anunciara este sábado su decisión de retirar su candidatura al cargo que actualmente ocupa António Guterres.
A través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), México sostuvo que mantuvo su respaldo a Bachelet debido a su experiencia como presidenta de Chile en dos periodos, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y directora ejecutiva de ONU Mujeres. La dependencia señaló que consideraba que ese recorrido la acreditaba para encabezar el organismo internacional.
La Cancillería mexicana destacó que la candidatura había sido promovida por México y Brasil y agradeció a las autoridades brasileñas por la colaboración desarrollada durante el proceso, que calificó como un ejercicio inédito entre ambos países.
La postura mexicana ocurre después de que Bachelet comunicara su salida de la contienda por la Secretaría General de la ONU. Su decisión se conoció un día después del tercer sondeo informal realizado por el Consejo de Seguridad, en el que participaron los 15 integrantes del órgano. De acuerdo con Reuters, la expresidenta chilena recibió un voto de respaldo, 11 en contra y tres abstenciones o votos de “sin opinión”.
Estos sondeos son parte de las consultas que preceden a la designación del próximo secretario general, cuyo mandato comenzará el 1 de enero de 2027. El procedimiento contempla que el Consejo de Seguridad recomiende una candidatura y que posteriormente la Asamblea General, integrada por los 193 Estados miembros, formalice la designación.
La candidatura de Bachelet había atravesado un cambio importante en marzo, cuando el gobierno de Chile retiró oficialmente su respaldo después de la llegada a la Presidencia chilena de José Antonio Kast. La expresidenta decidió continuar entonces con el apoyo de Brasil y México. Reuters reportó que México confirmó en marzo que mantendría su respaldo a la postulación.
La presidenta Claudia Sheinbaum había defendido previamente la candidatura de Bachelet. El 25 de agosto, durante una conferencia, explicó que México y Brasil habían mantenido el respaldo después de que Chile dejara de apoyarla y destacó la experiencia de la expresidenta chilena en Naciones Unidas. Sheinbaum también señaló que la candidatura representaba una visión centrada en la construcción de la paz, los derechos humanos y el multilateralismo.
México también había expresado públicamente su respaldo desde el inicio del proceso. En febrero de 2026, México, Brasil y Chile presentaron conjuntamente la candidatura de Bachelet ante Naciones Unidas. El documento de postulación resaltó su experiencia como presidenta de Chile y su trayectoria dentro del sistema de Naciones Unidas.
La trayectoria de Bachelet fue uno de los principales argumentos utilizados por los gobiernos que respaldaron su candidatura. Fue presidenta de Chile entre 2006 y 2010 y nuevamente entre 2014 y 2018. Entre ambos mandatos encabezó ONU Mujeres y posteriormente fue Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
En su pronunciamiento tras el retiro, la Cancillería mexicana calificó las credenciales de Bachelet como “incuestionables” y sostuvo que su visión coincidía con principios establecidos en la Carta de Naciones Unidas, entre ellos la promoción de la paz, la defensa de los derechos humanos, la igualdad entre los Estados y el multilateralismo.
El Gobierno mexicano también expresó su reconocimiento a la expresidenta chilena por haber participado en la promoción de su candidatura y destacó la colaboración mantenida con Brasil durante la campaña.
Con la salida de Bachelet, continúa el proceso para definir al sucesor de António Guterres, cuyo segundo mandato termina al finalizar 2026. En el tercer sondeo informal del Consejo de Seguridad, la costarricense Rebeca Grynspan obtuvo nueve votos de respaldo, cinco en contra y una abstención, mientras que la embajadora de Guyana ante Naciones Unidas, Carolyn Rodrigues-Birkett, registró ocho votos favorables, seis desfavorables y uno de “sin opinión”.
La designación definitiva todavía requiere una recomendación del Consejo de Seguridad y la posterior aprobación de la Asamblea General. Los cinco miembros permanentes del Consejo —China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia— tienen derecho de veto, un elemento determinante en la etapa de selección del próximo titular de Naciones Unidas.

