México sale a las calles por sus desaparecidas y desaparecidos; familias exigen verdad, justicia y búsqueda efectiva

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*Foto CDHCMX

30,08.2026., Ciudad de México.-Las fotografías de quienes no han regresado a casa volvieron este domingo a las calles de todo México. En distintos estados federativos, familiares, madres buscadoras y colectivos de víctimas realizaron marchas, rodadas, caravanas, concentraciones, actos religiosos y jornadas de memoria para conmemorar el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, convertido en una nueva jornada nacional de exigencia frente a una crisis que, de acuerdo con registros y estimaciones consultadas por organizaciones y medios, supera las 130 mil personas desaparecidas en el país.

La movilización tuvo un mensaje común: los familiares no quieren que sus seres queridos sean reducidos a cifras ni que las investigaciones permanezcan archivadas. Las principales demandas fueron búsqueda inmediata y efectiva, verdad, justicia, identificación de restos, coordinación entre autoridades, protección para quienes realizan labores de búsqueda y participación directa de las familias en las investigaciones.

El Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas es la herramienta oficial para concentrar esta información. La Comisión Nacional de Búsqueda advierte que sus datos se encuentran en actualización constante y que las cifras pueden variar conforme las autoridades incorporan, modifican o depuran registros. Por ello, las cifras difundidas públicamente deben leerse considerando ese carácter dinámico.

En la Ciudad de México, el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México realizó en el Ángel de la Independencia la denominada Manifestación sonora de voces y luces. Familias y colectivos colocaron nuevamente en el centro de la discusión pública los rostros de quienes continúan ausentes y reclamaron al Estado no minimizar el trabajo que realizan los propios familiares.

La movilización capitalina puso énfasis en mantener las búsquedas, fortalecer las instituciones responsables y garantizar protección para quienes participan en ellas. La Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México acompañó la actividad, en la que se mantuvo como una de las consignas el llamado “Hasta encontrarles”.

En Jalisco, familiares, colectivos y ciudadanos se concentraron en la Glorieta Niños Héroes de Guadalajara, conocida desde hace años como la Glorieta de los Desaparecidos. Las fotografías y nombres de personas ausentes volvieron a ocupar este espacio emblemático, mientras los participantes reclamaron avances en las investigaciones y que los expedientes no permanezcan detenidos.

La protesta en Jalisco adquiere particular relevancia por la magnitud de la problemática en la entidad. Un informe citado recientemente por medios coloca a Jalisco entre los estados con mayor número de registros de desaparición en México

En Morelos, las familias y colectivos realizaron una movilización que partió de la Iglesia del Calvario y avanzó hacia el Zócalo de Cuernavaca. La exigencia se concentró en acelerar las investigaciones, mejorar la coordinación de las instituciones y convertir la búsqueda de personas desaparecidas en una prioridad gubernamental.

En Veracruz, las movilizaciones tuvieron presencia en diferentes municipios. En el puerto de Veracruz, el Colectivo Justicia y Dignidad convocó a una marcha que partió del Tranvía del Recuerdo y recorrió la avenida Independencia hasta la Macroplaza del Malecón. Las familias llevaron fotografías y lonas de sus seres queridos y realizaron un pase de lista para recordar a quienes continúan desaparecidos.

La exigencia veracruzana no se limitó a la protesta simbólica. Colectivos han reclamado el fortalecimiento de las fiscalías, de los servicios periciales y del personal encargado de las investigaciones, además de mayores capacidades para las búsquedas. En la entidad, las familias han advertido que las desapariciones continúan y que requieren instituciones capaces de responder con rapidez.

En Xalapa, familiares y colectivos realizaron una rodada denominada “Por nuestros desaparecidos”, con salida desde la plaza Sebastián Lerdo de Tejada. La actividad tuvo como propósito mantener visibles los nombres y rostros de las personas ausentes y exigir verdad, justicia y localización.

En Tamaulipas, particularmente en Reynosa, el colectivo Amor por los Desaparecidos realizó una marcha pacífica. La movilización salió de las inmediaciones de HEB Morelos con destino a la Fiscalía General de Justicia del estado y posteriormente se realizó una misa en memoria de las víctimas. El colectivo planteó como exigencias avances en las investigaciones y fortalecimiento de las labores de búsqueda. Su lema fue “Con fe y esperanza, de pie hasta encontrarlos”, acompañado por el llamado “¡Juntos hasta encontrarlos!”.

En Sonora, las Madres Buscadoras de Sonora convocaron a una marcha en Hermosillo. La movilización fue planteada desde la Plaza Emiliana de Zubeldía hasta la Catedral y llamó a familiares, voluntarios y ciudadanos a participar con fotografías, pancartas y veladoras.

La convocatoria encabezada por Ceci Flores colocó como ejes la verdad, la justicia y la memoria. El colectivo resumió su llamado con una frase que refleja el motivo de la movilización: “nuestros desaparecidos nos siguen esperando”. También llamó a la ciudadanía a prestar su voz y acompañar a las familias en la búsqueda.

En Sinaloa, la jornada adquirió un significado particularmente delicado luego de que la buscadora Alma Rosa Rojo Medina, pionera de la búsqueda de personas desaparecidas en la entidad, fuera atacada a balazos junto con una de sus hijas en Culiacán un día antes de la conmemoración. Rojo Medina es fundadora del colectivo Voces Unidas por la Vida y comenzó su labor de búsqueda después de la desaparición de su hermano Miguel Ángel.

En Culiacán fueron anunciadas actividades de la Brigada Estatal de Búsqueda de Personas Desaparecidas durante el 29 y 30 de agosto para exigir justicia y mantener la búsqueda como una demanda pública.

En Puebla, el colectivo Voz de los Desaparecidos en Puebla encabezó una marcha que comenzó en el Paseo Bravo y terminó en el Zócalo. Cinco niñas abanderaron la movilización, mientras las familias llevaron sus exigencias y recordaron que detrás de cada ficha de búsqueda existe una persona y una familia que continúa esperando.

Antes de iniciar el recorrido se realizó una oración. La protesta volvió a colocar en el centro la necesidad de que las autoridades atiendan el dolor de las familias y dejen de tratar la desaparición como un expediente más.

En Querétaro, la jornada tuvo un componente de memoria y denuncia. El colectivo Desaparecidos Querétaro realizó una rodada desde las inmediaciones de la Universidad Autónoma de Querétaro hasta la Plaza de Armas, además de una misa y el festival “Memoria a las calles. Buscando a Juan, buscando a todxs”.

Los colectivos también intervinieron un espacio frente a la Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada con el mural “El amor no desaparece”, en el que fueron plasmados rostros de personas desaparecidas. La intención, explicaron, fue recordar que en Querétaro siguen desapareciendo personas y exigir que la Fiscalía trabaje hasta encontrarlas y regresarlas a sus hogares.

Entre las exigencias planteadas en Querétaro se encuentran homologar la legislación estatal con la Ley General en materia de desaparición, construir un conteo oficial y certero de las personas desaparecidas, garantizar seguridad durante las jornadas de búsqueda y permitir el acceso de los colectivos a centros penitenciarios. También reclamaron una Fiscalía abierta al diálogo permanente con las familias.

En Zacatecas, el reclamo se hizo particularmente visible en Fresnillo. El colectivo Tu Ausencia Nos Unió Zacatecas A.C. convocó a una marcha para visibilizar un registro ciudadano de 913 personas desaparecidas en el municipio.

La movilización fue convocada bajo una consigna contundente: “Los desaparecidos son de todos, no nada más de una”. Las buscadoras tenían previsto partir del Monumento a la Bandera hacia las instalaciones feriales, donde realizarían un pase de lista. El colectivo también denunció la falta de avances para construir un memorial dedicado a las víctimas.

En San Luis Potosí, la jornada se enfocó en mantener los rostros de las personas desaparecidas presentes en el espacio público. La Asociación Voz y Dignidad por los Nuestros convocó a las familias a salir a las calles para colocar fichas de búsqueda. Un corte de mayo de 2026 citado por Red Lupa registraba 286 personas desaparecidas en el estado, entre ellas 165 que eran menores de edad al momento de su desaparición.

La Fiscalía potosina, por su parte, informó este domingo que mantiene acciones permanentes de investigación y búsqueda y recordó que no es necesario esperar ningún plazo para presentar un reporte de desaparición. La institución señaló que agentes de investigación y personal especializado realizan labores de campo y que las fichas se difunden en las cuatro regiones del estado.

En Nuevo León, la exigencia tuvo un reclamo concreto: activar las alertas de búsqueda directamente en los teléfonos celulares. Familiares de personas desaparecidas se manifestaron frente al Palacio de Gobierno y exigieron que el sistema previsto en la legislación estatal sea puesto en funcionamiento.

Las familias señalaron que las primeras horas son determinantes para localizar a una persona y reclamaron que las fichas de búsqueda puedan llegar directamente a los teléfonos de la población. También pidieron hacer efectivo el marco legal relacionado con la declaración de ausencia para proteger los derechos patrimoniales de las personas desaparecidas y sus familias.

En Coahuila, las actividades se extendieron a Torreón y Monclova. En Torreón se convocó a una marcha de visibilización por el Paseo Colón, acompañada de una celebración religiosa. El objetivo fue colocar nuevamente en el espacio público la problemática de las desapariciones y el dolor de las familias.

En Monclova también se organizó una jornada para apoyar a familiares y visibilizar la problemática, con énfasis en la identificación de restos y en la necesidad de avanzar en los procesos que permitan dar respuesta a quienes buscan a sus seres queridos.

En Guanajuato, colectivos de León y otros municipios prepararon movilizaciones y actividades de acompañamiento. En León, organizaciones de búsqueda realizaron acciones para recaudar recursos destinados a su marcha y han denunciado la necesidad de contar con mayores condiciones de seguridad para las familias que participan en las búsquedas. En Salamanca, el colectivo Salmantinos Unidos Buscando Desaparecidos también convocó a una marcha para este 30 de agosto y cuestionó las diferencias entre las cifras oficiales y los registros ciudadanos.

En Baja California, una caravana recorrió Tijuana como parte de las actividades por el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas. Las familias colocaron una lona y fotografías de las personas que continúan buscando, utilizando la movilización para mantener sus rostros visibles y reclamar resultados

La diversidad de acciones realizadas este 30 de agosto muestra que la protesta de las familias no tiene una sola forma. En algunos lugares fueron marchas; en otros, rodadas, caravanas, misas, festivales, colocación de fichas, murales, veladas o concentraciones. El objetivo, sin embargo, fue prácticamente el mismo: impedir que la ausencia se convierta en olvido.

Las consignas también tuvieron distintos matices. “Hasta encontrarles”, “Juntos hasta encontrarlos”, “Los desaparecidos son de todos” y “El amor no desaparece” sintetizan una exigencia que atraviesa las entidades: localizar a las personas, conocer qué ocurrió con ellas y garantizar justicia para sus familias.

Más allá de las consignas, los colectivos plantearon demandas concretas. Entre ellas están fortalecer las comisiones de búsqueda y fiscalías especializadas, mejorar los servicios periciales, garantizar presupuesto y personal suficiente, acelerar las investigaciones, facilitar el acceso a información, establecer mecanismos de alerta temprana, proteger a las familias buscadoras y garantizar su participación efectiva en las investigaciones.

También reclaman procesos de identificación humana capaces de responder al número de restos pendientes de identificar y mecanismos eficaces para que las familias puedan conocer la verdad sobre el destino de sus seres queridos.

El Comité Internacional de la Cruz Roja llamó, en el contexto de esta conmemoración, a los Estados a fortalecer los marcos normativos para prevenir y responder a las desapariciones y a proporcionar recursos humanos, técnicos y presupuestarios suficientes para garantizar búsquedas e identificaciones efectivas que permitan el reencuentro con las personas o la entrega digna de sus restos.

La fecha internacional fue establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la resolución A/RES/65/209, aprobada el 21 de diciembre de 2010, y comenzó a observarse oficialmente en 2011. Su propósito es llamar la atención sobre las desapariciones forzadas y fortalecer la protección de las víctimas y sus familias.

En México, sin embargo, el 30 de agosto representa algo más que una fecha del calendario internacional. Para las familias buscadoras es una jornada para nombrar a quienes faltan, mostrar sus fotografías, contar sus historias y recordar a las autoridades que cada desaparición continúa teniendo consecuencias mientras no exista una respuesta.

Este domingo, las calles de distintas ciudades volvieron a convertirse en un enorme álbum de rostros ausentes. Madres, padres, hermanas, hermanos, hijas, hijos y otros familiares caminaron con fotografías y fichas de búsqueda para repetir una exigencia que, después de años, continúa vigente: saber dónde están y encontrarles.

La nota está actualizada al 30 de agosto de 2026 y distingue entre movilizaciones confirmadas y actividades reportadas, para evitar atribuir a estados acciones que no han sido verificadas.