Riada del río Bhote Koshi deja ya 804 muertos y más de 3 mil personas desaparecidas

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30.08.2026 Nepal – Las labores de búsqueda y recuperación de personas tras la devastadora riada registrada en la zona fronteriza entre Nepal y el Tíbet continúan este domingo, mientras equipos de emergencia enfrentan condiciones complicadas para localizar a quienes permanecen desaparecidos e identificar los cuerpos recuperados.

El último balance disponible eleva a 804 el número de personas fallecidas en Nepal y la región autónoma del Tíbet, mientras que más de 3 mil continúan desaparecidas. De acuerdo con los reportes más recientes, 788 de las víctimas mortales corresponden a Nepal y 16 al lado tibetano de China.

La emergencia comenzó el miércoles 26 de agosto, cuando una súbita crecida asociada a la cuenca del río Bhote Koshi provocó inundaciones, deslizamientos y una enorme corriente de lodo, rocas y escombros que descendió por zonas montañosas de Nepal y alcanzó el territorio tibetano.

La fuerza del agua destruyó viviendas, carreteras, puentes, instalaciones fronterizas y diferentes infraestructuras, además de arrastrar personas y vehículos a grandes distancias. Las afectaciones se concentraron especialmente en el distrito de Rasuwa, en Nepal, y en el área de Gyirong, en el suroeste del Tíbet chino.

Las labores de recuperación se han extendido río abajo, debido a que numerosos cuerpos fueron arrastrados por las corrientes. En distintos puntos del sistema fluvial Bhote Koshi-Trishuli-Narayani han sido encontrados cadáveres que posteriormente son trasladados a instalaciones médicas para intentar establecer su identidad.

La identificación de las víctimas se ha convertido en una de las principales tareas de las autoridades. Los equipos forenses están fotografiando los cuerpos, registrando características físicas, recopilando muestras de ADN y documentando los lugares donde son recuperados o sepultados para facilitar una identificación posterior.

La magnitud del desastre ha rebasado la capacidad de algunas morgues. En el distrito nepalí de Chitwan, las autoridades comenzaron a realizar entierros temporales de cuerpos que permanecían sin identificar debido al avanzado estado de descomposición y a la falta de espacio para conservarlos.

Los procedimientos incluyen la documentación de los cadáveres y la preservación de muestras que permitan realizar comparaciones genéticas posteriormente. Según los reportes más recientes, únicamente una parte de los cuerpos recuperados ha podido ser identificada plenamente.

Las autoridades han señalado que los entierros son temporales y que los restos podrán ser recuperados una vez que se establezca su identidad, con el propósito de que las familias puedan recibirlos y realizar los procedimientos funerarios correspondientes.

La búsqueda continúa además en instalaciones subterráneas relacionadas con proyectos hidroeléctricos. Las autoridades temen que cientos de trabajadores puedan encontrarse atrapados en túneles afectados por la inundación y los desprendimientos. Reportes recientes sitúan en alrededor de 900 el número de personas cuya situación permanece incierta en estas instalaciones.

Los equipos de emergencia se enfrentan a carreteras destruidas, desprendimientos de tierra, lluvias y niebla, factores que dificultan el acceso a algunas de las comunidades afectadas. La destrucción de infraestructura también complica el traslado de suministros, maquinaria y personal especializado hacia los puntos donde continúan las labores de rescate.

En Nepal, alrededor de 19 mil 800 elementos del Ejército y la Policía han sido desplegados para participar en las operaciones de emergencia. Los equipos han realizado rescates y evacuaciones mediante helicópteros en las zonas donde las carreteras permanecen bloqueadas o destruidas.

La emergencia también afectó a ciudadanos extranjeros que se encontraban en la región, particularmente personas que viajaban por motivos turísticos o religiosos. Los registros de desaparecidos incluyen ciudadanos extranjeros, trabajadores de proyectos hidroeléctricos y personas que se encontraban en tránsito por la zona fronteriza.

En el lado chino, las autoridades han desplegado equipos de rescate para atender las áreas afectadas del Tíbet y restablecer comunicaciones e infraestructura dañada. El corredor de Gyirong, una zona importante para el tránsito entre China y Nepal, sufrió graves daños como consecuencia de la inundación y los deslizamientos.

La situación también ha obligado a mantener vigilancia sobre posibles nuevos desbordamientos. La acumulación de agua y escombros provocó la formación de barreras naturales en algunos cauces, lo que generó preocupación ante la posibilidad de nuevas avenidas súbitas. Equipos especializados han monitoreado estas zonas para reducir el riesgo durante las operaciones de rescate.

El desastre ha requerido cooperación internacional. Equipos procedentes de India y China participan en las labores relacionadas con rescate, recuperación e identificación de víctimas, mientras Nepal ha solicitado apoyo internacional para enfrentar las consecuencias de la emergencia.

La magnitud del saldo ha cambiado rápidamente desde el inicio de la tragedia debido a que los cuerpos continúan apareciendo a varios kilómetros de los lugares donde fueron arrastrados por la corriente. Por esa razón, los balances de fallecidos y desaparecidos han aumentado conforme avanzan las operaciones y se verifican los registros de personas que no han sido localizadas.

El río Bhote Koshi nace en la región del Himalaya y cruza desde el Tíbet hacia Nepal. En la zona afectada, la combinación de fuertes corrientes, materiales desprendidos y las características montañosas del territorio provocó una inundación de gran capacidad destructiva.

La prioridad de los equipos desplegados continúa siendo localizar a personas con vida, recuperar los cuerpos de las víctimas, establecer su identidad y proporcionar información a las familias. Las autoridades mantienen abiertas las labores de búsqueda mientras persisten las dificultades de acceso en varias zonas.

Con 804 personas fallecidas y más de 3 mil desaparecidas, la emergencia se mantiene como una de las mayores tragedias recientes registradas en la región del Himalaya. La recuperación de cuerpos y su identificación avanzan de manera paralela a la búsqueda de personas que continúan sin ser localizadas, mientras Nepal y las autoridades tibetanas mantienen los operativos de emergencia en las áreas afectadas.