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/ Darío Pale./
30.07.2026 Xalapa, Ver – En el marco del Día Internacional de las Personas Desaparecidas, colectivos y familias de personas ausentes realizaron una rodada ciclista en Xalapa con el propósito de mantener viva la memoria de quienes han desaparecido y llamar a la sociedad a involucrarse en la prevención y búsqueda.
Brenda Natividad Hernández Cruz, integrante de los colectivos que participan en estas actividades, explicó que la rodada surgió hace aproximadamente dos años como una iniciativa de la sociedad de alumnos ciclistas y jóvenes que se han involucrado en la problemática de las desapariciones.
Señaló que el año pasado la actividad no pudo realizarse debido a cuestiones logísticas, pero este año nuevamente se retomó con la intención de visibilizar a las personas desaparecidas y acompañar a sus familias.
“Es para visibilizar y hacer memoria de los desaparecidos”, expresó.
Destacó que este tipo de actividades son importantes no solamente para recordar a las víctimas, sino también para generar conciencia y prevenir nuevas desapariciones.
“La importancia es la prevención. Prevenir que la desaparición existe, que no sea un tema de miedo, sino al contrario; es un tema en el que debería estar involucrada toda la sociedad”, afirmó. Lo
Explicó que hasta el momento se contempla la participación de al menos tres colectivos, aunque esperan que más organizaciones se sumen a la jornada. Mientras los ciclistas participarán en la rodada, las familias permanecerán en la plaza para realizar diversas actividades de memoria y visibilización.
Además de la rodada, durante la jornada se tienen contempladas otras acciones, entre ellas una misa y posteriormente una marcha. Asimismo, colectivos de distintos municipios de Veracruz realizarán actividades propias para recordar a sus familiares desaparecidos.
Busca a su esposo desde hace 16 años
Brenda Natividad Hernández Cruz también compartió su historia personal y la búsqueda que mantiene desde hace 16 años de su esposo, Mario Alberto de Ocampo Contreras, quien desapareció en Xalapa el 18 de junio de 2010.
Explicó que inicialmente el caso fue considerado como un secuestro, pero con el paso de los años se convirtió en una desaparición que ella continúa investigando y buscando por sus propios medios.
Indicó que su caso enfrenta dificultades particulares debido a la forma en que fue tipificado el delito y a diversas circunstancias relacionadas con la investigación, por lo que ha tenido que insistir en la reapertura y movimiento de la carpeta correspondiente.
“Desde hace unos años he venido moviendo la carpeta porque después del tema pasan muchas situaciones y, como ser mujer, quedarte al frente de hijos, obviamente se hace este andar muy difícil”, relató.
Señaló que, de acuerdo con lo que le han manifestado autoridades, actualmente no se estaría realizando una búsqueda activa de su esposo debido a la tipicidad del delito, situación que considera una grave vulneración a sus derechos como persona desaparecida.
“Claramente la autoridad me dijo: no lo busco”, afirmó.
Ante esta situación, Brenda aseguró que continúa realizando acciones para localizar a Mario Alberto, al tiempo que acompaña a otras familias en sus propios procesos de búsqueda.
“Como acompaño a mis compañeras en la búsqueda, pues también Mario Alberto está siendo buscado, pero por mí”, expresó.
La búsqueda también ha implicado enfrentar obstáculos relacionados con el acceso y seguimiento de la carpeta de investigación, pues señaló que incluso se le ha negado el desglose de la misma por circunstancias que involucran a familiares.
Una búsqueda que comenzó cuando sus hijas eran pequeñas
Brenda recordó que al momento de la desaparición de Mario Alberto tenían dos hijas, quienes entonces tenían apenas dos y cinco años de edad.
Desde entonces, ha mantenido la búsqueda principalmente en distintos puntos del estado de Veracruz, mientras enfrenta las dificultades económicas, familiares y emocionales que implica mantener durante años la exigencia de localizar a una persona desaparecida.


Para las familias, actividades como la rodada representan no solamente una forma de exigir resultados a las autoridades, sino también un espacio para recordar a sus seres queridos y mantener vigente la exigencia de que todas las personas desaparecidas sean buscadas.
En este contexto, los colectivos hicieron un llamado a la sociedad a no permanecer indiferente ante las desapariciones y a entender que la prevención, la búsqueda y la memoria son responsabilidades que deben involucrar a toda la comunidad.

