Morena se deslinda del criminal “El R1”, a quien presentan como quien mandó matar a Carlos Mazo

*Morena responde a quienes han vinculado a politicos de Morena de Michoacán con este grupo criminal.

31.07.2026., Ciudad de México.- Morena rechazó que el presunto integrante de un grupo delictivo identificado con el alias de “El R1” forme parte de su militancia, luego de que en diversos espacios informativos y redes sociales circularan versiones que lo vinculaban políticamente con el partido guinda tras los hechos de violencia registrados en el estado de Michoacán.

En redes se reporta que el consejero de Morena, Roldán Álvarez Ayala es hermano de Ramón N, el ‘R-1’ quien fue detenido en la víspera por el homicidio de Carlos Manzo.

Se insiste en que Roldán Álvarez Ayala es presumiblemente cercano a Leonel Godoy, y es uno de los jefes de la célula del Cártel Jalisco, que ordenó el homicidio de Carlos Manzo.

Sin embargo, a través de un posicionamiento oficial, la dirigencia nacional de Morena aseguró que el individuo señalado no aparece en el padrón nacional de personas afiliadas al partido y sostuvo que no existe ningún registro que lo identifique como militante o dirigente de esa fuerza política. Con ello, el instituto político buscó desmarcarse de las versiones que pretendían relacionar a la organización con el presunto operador criminal.

La polémica surgió después de que autoridades federales y estatales señalaran a “El R1” como un supuesto operador vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), además de relacionarlo con recientes hechos de violencia ocurridos en el municipio de Uruapan, Michoacán, entre ellos el homicidio del empresario Carlos Manzo. En ese contexto comenzaron a difundirse publicaciones que lo vinculaban con Morena, afirmaciones que el partido negó públicamente.

En su respuesta, Morena sostuvo que cualquier persona que incurra en actividades ilícitas debe responder ante las autoridades competentes, sin importar si existe algún intento de relacionarla con actores políticos. El partido insistió en que la responsabilidad penal es individual y reiteró que no protegerá a quien sea investigado o procesado por delitos.

El caso volvió a colocar en el debate público la exigencia de fortalecer los mecanismos de revisión de perfiles dentro de los partidos políticos, especialmente ante la creciente preocupación por posibles intentos del crimen organizado de influir en procesos electorales o establecer vínculos con actores públicos.

Durante los últimos años, distintas autoridades electorales y organismos especializados en seguridad han advertido sobre los riesgos de la infiltración del crimen organizado en campañas, gobiernos municipales y estructuras partidistas. Aunque cada partido cuenta con sus propios procedimientos internos para el registro de militantes y candidatos, especialistas han señalado que la verificación de antecedentes depende, en gran medida, de la información disponible para las autoridades y de las investigaciones judiciales en curso.

Hasta el momento, la Fiscalía General de la República y las autoridades de seguridad mantienen abiertas las investigaciones relacionadas con “El R1”, mientras que Morena reiteró que cualquier intento de asociar al presunto operador criminal con el partido carece de sustento documental al no existir registro de su afiliación en el padrón oficial.