Morena se deslinda del regreso de Rocha Moya; “no tuvimos conocimiento previo”, afirma

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21.08.2026 Ciudad de México.- La dirigencia nacional de Morena se deslindó este viernes de la decisión de Rubén Rocha Moya de reincorporarse a la gubernatura de Sinaloa y aseguró que no tuvo conocimiento previo de la determinación del mandatario estatal.

El posicionamiento del partido se produjo horas después de que Rocha Moya anunció su regreso a las funciones de gobernador, tras 112 días de separación temporal del cargo. En un comunicado, el Comité Ejecutivo Nacional de Morena afirmó que la reincorporación fue una decisión personal y que la dirigencia partidista no participó en ella.

“Sobre la reincorporación del doctor Rubén Rocha Moya a las funciones del Gobierno del estado de Sinaloa, Morena informa que esta dirigencia no tuvo conocimiento previo de la decisión personal del gobernador. Por lo anterior Morena se deslinda de esta decisión”, señaló el partido.

El pronunciamiento de Morena coincide con el emitido horas antes por la Secretaría de Gobernación, que también estableció que el retorno de Rocha Moya respondió “exclusivamente a una determinación de carácter personal”. La coincidencia en los mensajes coloca la decisión fuera de una determinación atribuible, al menos públicamente, tanto al Gobierno federal como a la dirigencia nacional del partido que llevó a Rocha Moya a la gubernatura.

El dato político relevante es que Morena no presentó el regreso como una decisión acordada por sus órganos de dirección ni como una determinación respaldada previamente por la dirigencia nacional. Por el contrario, sostuvo que desconocía que Rocha Moya retomaría el cargo.

La postura partidista también establece una separación respecto de las investigaciones relacionadas con los señalamientos formulados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra 10 personas, entre ellas el gobernador de Sinaloa. Morena indicó que será respetuoso del Estado de derecho, del debido proceso y de las investigaciones que permanecen abiertas.

El posicionamiento adquiere relevancia porque Rocha Moya es un gobernador emanado de Morena y su administración se encuentra vinculada políticamente con el partido en el poder a nivel federal. Sin embargo, al afirmar que no conoció previamente la decisión, la dirigencia nacional evita asumir públicamente responsabilidad política por la determinación de reincorporarlo.

La separación expresada por Morena y Gobernación permite plantear una lectura política distinta sobre la decisión: Rocha Moya habría actuado con base en sus propias atribuciones y sin que exista, hasta ahora, una comunicación pública que acredite que su regreso fue resultado de un acuerdo con la dirigencia nacional de Morena o con la Secretaría de Gobernación.

Eso no significa jurídicamente que el gobernador haya actuado de manera irregular. La reincorporación a un cargo público después de una licencia debe analizarse conforme a las disposiciones constitucionales y legales aplicables en Sinaloa. El deslinde político de Morena tampoco constituye una determinación sobre la legalidad de su regreso.

Sin embargo, el hecho de que tanto la Secretaría de Gobernación como Morena hayan utilizado prácticamente el mismo argumento —que se trató de una decisión personal— sí tiene un efecto político: ambos actores dejan claro que no están presentando la reincorporación como una instrucción o acuerdo institucional.

El comunicado de Morena también evita pronunciarse sobre la responsabilidad penal de Rocha Moya. El partido señala que respetará las investigaciones y el debido proceso, en concordancia con la posición expresada por Gobernación, que recordó que la Fiscalía General de la República mantiene abiertas carpetas relacionadas con las personas señaladas por autoridades estadounidenses.

La FGR ha señalado que las investigaciones continúan y que la Secretaría de Relaciones Exteriores ha solicitado a Estados Unidos los elementos probatorios que sustenten sus acusaciones. La Secretaría de Gobernación reiteró este viernes que corresponde a la Fiscalía, conforme al avance de las indagatorias, proporcionar la información adicional que considere pertinente.

En ese contexto, Morena evita presentar el retorno de Rocha Moya como una resolución sobre las investigaciones. El partido mantiene separadas las dos cuestiones: por un lado, la decisión del gobernador de volver al cargo; por otro, los expedientes que permanecen bajo investigación.

El deslinde también ocurre en un momento en que el caso tiene implicaciones para la relación entre Morena y su estructura política en Sinaloa. La dirigencia nacional deja constancia de que no fue consultada, mientras que el gobernador sostiene que su regreso responde al mandato recibido de los ciudadanos que lo eligieron para ejercer el cargo hasta el 31 de octubre de 2027.

La circunstancia abre además una interrogante política sobre la comunicación entre el gobernador y el partido que lo postuló. Si la dirigencia nacional efectivamente no conoció previamente la decisión, como afirma en su comunicado, el regreso de Rocha Moya no fue anunciado como parte de una estrategia política de Morena, sino como una determinación adoptada directamente por el mandatario.

El episodio deja así tres posiciones institucionales diferenciadas. Rocha Moya sostiene su derecho a retomar el cargo; la Secretaría de Gobernación afirma que su decisión fue personal y remite las investigaciones a la FGR; y Morena declara que desconocía previamente la reincorporación y se deslinda de ella.

La coincidencia entre el partido y el Gobierno federal no equivale a una ruptura política con Rocha Moya, pero sí marca distancia respecto de la decisión concreta de regresar a la gubernatura. Morena no anunció ninguna sanción ni procedimiento partidista contra el mandatario, por lo que el alcance inmediato de su comunicado es político y declarativo.

El caso queda, por tanto, en un escenario en el que el gobernador vuelve a ejercer sus funciones mientras las investigaciones referidas por las autoridades mexicanas continúan abiertas. Al mismo tiempo, el partido en el poder y la Secretaría de Gobernación han dejado constancia pública de que no asumieron como propia la decisión de su reincorporación.

El elemento que distingue el posicionamiento de Morena es precisamente la afirmación de que la dirigencia nacional no tuvo conocimiento previo. Esa declaración coloca la decisión en el ámbito personal de Rocha Moya y, políticamente, permite al partido tomar distancia de una determinación que generó cuestionamientos debido a las investigaciones aún abiertas y a los señalamientos formulados desde Estados Unidos.