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03.11.2026., Ciudad de México.– El periodismo deportivo mexicano está de luto. Carlos Albert Llorente, exfutbolista, exseleccionado nacional y uno de los comentaristas más reconocidos por su estilo frontal y sus críticas al futbol mexicano, falleció este martes 3 de noviembre de 2026, a los 83 años.
La noticia de su muerte comenzó a difundirse durante la tarde y fue confirmada por distintos espacios informativos deportivos. Hasta el momento, no se han dado a conocer públicamente las causas de su fallecimiento ni detalles sobre los servicios funerarios.
Con su partida se cierra una trayectoria que abarcó dos facetas del deporte: primero como jugador profesional y posteriormente como periodista, etapa en la que durante más de cuatro décadas participó en televisión, radio y medios impresos, donde construyó una voz reconocible por sus cuestionamientos, desacuerdos y análisis sin concesiones.
Carlos Albert no fue un comentarista que buscara quedar bien con dirigentes, entrenadores o futbolistas. Su estilo directo lo llevó a protagonizar discusiones al aire y entrevistas tensas que trascendieron las transmisiones deportivas. Esa personalidad lo convirtió en una figura polémica, pero también en un referente para varias generaciones de aficionados.
De las canchas a los micrófonos
Carlos Albert Llorente nació el 10 de julio de 1943 en la Ciudad de México. Antes de convertirse en una figura de los medios, desarrolló una carrera como defensa central en el futbol profesional mexicano.
Su principal equipo fue el Necaxa, institución en la que militó entre 1961 y 1971. Su desempeño le permitió llegar a la Selección Mexicana y representar al país en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964.
Tres años después formó parte del conjunto nacional que conquistó la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Winnipeg, Canadá, en 1967, uno de los logros más importantes de su etapa como futbolista.
Su salida de las canchas dio paso a una segunda carrera. En 1978 ingresó a Imevisión, donde comenzó a trabajar junto a José Ramón Fernández y Raúl Orvañanos. Aquel equipo contribuyó a transformar la manera de abordar la información deportiva en la televisión mexicana, con espacios de discusión, análisis y cuestionamiento de las estructuras del futbol.
Albert se mantuvo durante más de una década en esa etapa televisiva y posteriormente trabajó en CNI Canal 40, ESPN, Fox Sports y La Octava Sports, además de participar en Radio Centro y otros espacios radiofónicos.
También escribió columnas y colaboraciones para publicaciones como Reforma, El Norte, El Financiero, Esto y Ovaciones.
A lo largo de su carrera periodística cubrió seis Copas del Mundo: Argentina 1978, España 1982, México 1986, Italia 1990, Estados Unidos 1994 y Corea-Japón 2002.
Una voz incómoda para el futbol mexicano
Su nombre quedó asociado a una forma de ejercer el periodismo que privilegiaba la confrontación de ideas. Albert cuestionaba decisiones de directivos, entrenadores y autoridades deportivas, y no ocultaba sus desacuerdos cuando consideraba que existían errores en la conducción del futbol nacional.
Uno de los episodios más recordados ocurrió durante una entrevista con el entonces entrenador de la Selección Mexicana, Ricardo La Volpe, en Canal 40. La conversación subió de tono hasta que el técnico argentino decidió abandonar el estudio, en una escena que se convirtió en uno de los momentos más comentados de la televisión deportiva.
También defendió públicamente los derechos laborales de los futbolistas. Durante su etapa como jugador participó en esfuerzos por organizar a sus compañeros para reclamar mejores condiciones laborales, una postura que mantuvo posteriormente desde los espacios periodísticos.
En 2021, después de 43 años de actividad en los medios, anunció su retiro durante una emisión de La Octava Sports. En aquella despedida agradeció a quienes lo acompañaron durante su carrera y recordó la oportunidad de trabajar con algunos de los periodistas más reconocidos de su generación.
«Me considero un privilegiado por transitar en estos caminos de la mano de los mejores y más reconocidos periodistas de esta época. Agradezco lo que me enseñaron en el camino, lo disfruté enormemente», expresó entonces.
Su retiro no significó que desapareciera de la memoria de los aficionados. Sus intervenciones, entrevistas y discusiones continuaron circulando entre seguidores del futbol, especialmente entre quienes crecieron escuchando sus análisis.
La muerte de Carlos Albert representa la pérdida de una figura que conoció el futbol desde dentro, primero como jugador y después desde la tribuna periodística. Su historia quedó ligada a una época en la que el análisis deportivo comenzó a abrir espacios para cuestionar públicamente a quienes dirigían el balompié mexicano.
Hoy, el futbol despide a un hombre que pasó de defender una camiseta a defender sus opiniones frente a los micrófonos, con una personalidad que difícilmente pasaba inadvertida.

