* Foto Roberta Metsola @EP_President en X.
12.09.2026.,Roma.- Emma Bonino, una de las figuras más reconocidas de la política italiana de las últimas cinco décadas y protagonista de algunas de las principales campañas por los derechos civiles y de las mujeres en Europa, murió este viernes 11 de septiembre a los 78 años.
La dirigente falleció en Roma después de años de enfrentar un cáncer de pulmón. Su muerte fue confirmada por su portavoz y por el partido +Europa, formación política que ayudó a fundar y con la que mantuvo su actividad pública hasta los últimos años de su vida. Había sido hospitalizada el lunes en estado grave y posteriormente trasladada a una clínica privada.
Bonino murió a los 78 años, después de más de medio siglo de actividad política. Con su muerte desaparece una de las protagonistas de las transformaciones sociales y políticas que marcaron a Italia y Europa desde la década de 1970.
Bonino nació el 9 de marzo de 1948 en Bra, en la provincia italiana de Cuneo. Estudió Lenguas y Literatura Moderna en la Universidad Bocconi de Milán y presentó una tesis sobre la autobiografía de Malcolm X. Su ingreso a la política estuvo ligado desde el principio a las libertades individuales y a los derechos de las mujeres. ([sapere.virgilio.it][2])
Uno de los episodios que definió su vida política ocurrió en 1974, cuando el aborto todavía era ilegal en Italia. Bonino viajó a Florencia para interrumpir clandestinamente un embarazo. Al año siguiente decidió hacer pública su experiencia y se presentó ante la policía para reconocer que había recurrido a un aborto ilegal.
El gesto convirtió un episodio personal en una campaña política. Bonino y el Partido Radical comenzaron a impulsar la despenalización del aborto y a exigir que las mujeres pudieran acceder a servicios médicos sin recurrir a procedimientos clandestinos.
En 1975 participó en la creación del Centro de Información sobre Esterilización y Aborto, conocido como CISA, destinado a proporcionar información y asistencia a mujeres que buscaban interrumpir un embarazo. La movilización contribuyó al debate que desembocó en la aprobación, en 1978, de la Ley 194, mediante la cual Italia estableció las condiciones legales para la interrupción voluntaria del embarazo.
Aquella campaña convirtió a Bonino en una de las principales representantes del movimiento radical italiano y en una figura asociada a las luchas por la autonomía reproductiva.
Su activismo no se limitó al aborto. Durante décadas participó en campañas relacionadas con el divorcio, las libertades civiles, la igualdad de género, la oposición a la pena de muerte, los derechos de las personas migrantes, la protección de las mujeres frente a la mutilación genital y la defensa de los derechos de las mujeres afganas.
De activista a figura de la política italiana y europea
En 1976 fue elegida por primera vez diputada del Parlamento italiano. Permaneció vinculada durante décadas al Partido Radical y posteriormente ocupó diferentes responsabilidades políticas nacionales y europeas.
En 1979 llegó al Parlamento Europeo, donde desarrolló parte de su actividad en defensa de los derechos humanos y las libertades individuales. Su trayectoria también estuvo marcada por campañas internacionales contra el hambre, la pena capital y diversas formas de autoritarismo.
Uno de los capítulos más relevantes de su carrera llegó en 1994, cuando fue designada comisaria europea. Entre 1995 y 1999 formó parte de la Comisión Europea presidida por Jacques Santer y tuvo responsabilidades en materia de pesca, protección de los consumidores y ayuda humanitaria.
Desde Bruselas adquirió notoriedad por su participación en conflictos y crisis internacionales. Durante las guerras de los Balcanes y las crisis humanitarias de África defendió una mayor intervención internacional y posteriormente participó en iniciativas relacionadas con la justicia penal internacional.
En 1998 recibió el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional por su trayectoria y su trabajo en favor de los derechos humanos. También obtuvo el Premio Norte-Sur del Consejo de Europa en 1999 y otros reconocimientos internacionales.
Ministra de Exteriores y europeísta
Bonino regresó al gobierno italiano como ministra de Comercio Internacional y Políticas Europeas durante el segundo gobierno de Romano Prodi, entre 2006 y 2008.
Posteriormente fue vicepresidenta del Senado italiano y, entre 2013 y 2014, ocupó el cargo de ministra de Asuntos Exteriores durante el gobierno encabezado por Enrico Letta. Su paso por la diplomacia italiana estuvo marcado por su defensa de la integración europea y por una política exterior centrada en derechos humanos y asuntos humanitarios.
En 2017 participó en la fundación de +Europa, partido que promovió una mayor integración de Italia dentro de la Unión Europea. Aunque la formación tuvo resultados electorales limitados, Bonino conservó una influencia importante dentro del debate político italiano. ([Reuters][1])
Su trayectoria también incluyó campañas internacionales contra la mutilación genital femenina, la defensa de las mujeres afganas y la promoción de una moratoria mundial contra la pena de muerte. Fue además una de las impulsoras de iniciativas relacionadas con la creación de la Corte Penal Internacional.
## Una figura reconocida más allá de las diferencias políticas
La influencia de Bonino trascendió las fronteras de su propio partido. A lo largo de su carrera mantuvo posiciones que la enfrentaron con sectores conservadores, incluida la Iglesia católica por su defensa del aborto y de otras libertades individuales.
Sin embargo, también recibió reconocimientos de adversarios políticos. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, expresó este viernes su pesar por el fallecimiento y destacó el peso que Bonino tuvo durante décadas en la vida pública italiana, pese a las diferencias políticas entre ambas.
Otro episodio que reflejó la dimensión de su figura ocurrió en noviembre de 2024, cuando el papa Francisco acudió personalmente a visitarla en su domicilio después de que enfrentara una complicación de salud. La visita tuvo particular relevancia por las diferencias históricas entre Bonino y la posición de la Iglesia católica sobre el aborto. ([Reuters][1])
El cáncer y sus últimos años
En 2015 Bonino anunció que padecía cáncer de pulmón. La enfermedad redujo temporalmente su actividad, pero no significó su retiro de la política.
Con el paso de los años continuó participando en debates, campañas electorales y actividades de +Europa. En 2023 anunció que el cáncer se encontraba en remisión, aunque posteriormente continuó bajo seguimiento médico.
Incluso después de cumplir 70 años mantuvo presencia activa en la política italiana. En 2024 participó nuevamente en la campaña para las elecciones al Parlamento Europeo. Su última etapa política estuvo marcada por la defensa del proyecto europeo y por advertencias sobre el crecimiento de movimientos nacionalistas y autoritarios.
Más de cinco décadas en la política
Emma Bonino construyó una trayectoria que atravesó desde las luchas sociales de los años setenta hasta los grandes debates europeos del siglo XXI.
Fue diputada, eurodiputada, senadora, vicepresidenta del Senado, comisaria europea y ministra de Exteriores. Pero su influencia no estuvo determinada únicamente por los cargos que ocupó. Buena parte de su reconocimiento surgió de las campañas que encabezó fuera de las instituciones, mediante huelgas de hambre, actos de desobediencia civil, referendos y movilizaciones políticas.
Su nombre quedó especialmente asociado con la legalización del aborto en Italia, pero su agenda fue mucho más amplia: derechos humanos, igualdad de género, libertad individual, abolición de la pena de muerte, lucha contra la mutilación genital femenina, ayuda humanitaria, derechos de las personas migrantes y construcción europea.

