Mujeres enfrentan doble carga, laboral y de cuidados

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*Adriana Elisa Narave Moreno, quien cursó la Maestría en Biología Integrativa de la Universidad Veracruzana, analizó experiencias de este sector que realizan actividades destinadas a sostener la vida .

/ Carlos Hugo Hermida Rosales / Fotos: Luis Fernando Fernández (1) y cortesía entrevistada (2 y 3) /

20/08/2026, Xalapa, Ver.-“Las mujeres enfrentan una doble carga al combinar jornadas laborales remuneradas con las tareas de cuidado del hogar, esta situación puede generar desgaste físico, estrés y afectaciones emocionales”, mencionó Adriana Elisa Narave Moreno, egresada de la Maestría en Biología Integrativa de la Universidad Veracruzana (UV).  

En su proyecto recepcional del posgrado, la psicóloga analizó las experiencias de mujeres que realizan actividades destinadas a sostener la vida, tanto en el ámbito doméstico como en su relación con el entorno. 

Elisa Narave explicó que los cuidados socioambientales comprenden las acciones encaminadas a preservar las distintas formas de vida e involucran dimensiones sociales, ambientales, espaciales y físicas. 

“Mi estudio desde el ecofeminismo crítico parte de que históricamente el trabajo de cuidados ha sido feminizado y asumido principalmente por integrantes del género femenino, por lo cual resulta necesario reconocer sus experiencias particulares”, compartió. 

En su investigación incluyó a 10 mujeres de diferentes zonas de Xalapa, todas con empleo remunerado fuera del hogar y responsabilidades domésticas; entre los criterios de selección estuvieron vivir con una pareja heterosexual, tener hijos y, en la mayoría de los casos, hacerse cargo también de mascotas o personas dependientes, como madres o padres. 

 

La psicóloga presentó su trabajo en el 5º Congreso Internacional de Investigación Transdisciplinar en Ciencias Humanas

 

La egresada mencionó que entre las actividades que representaron mayor demanda física se identificaron las relacionadas con el manejo del agua, particularmente en contextos de escasez, como cargar cubetas, pues recuperarla de la lavadora y trasladarla implica un esfuerzo musculoesquelético considerable. 

 A esto se suman labores de cocina, lavado, organización y secado de trastes, que requieren permanecer de pie durante periodos prolongados. 

Puntualizó que la carga no se limita al esfuerzo corporal. Identificó una “doble presencia”: mientras las mujeres se encuentran en su empleo remunerado piensan en los deberes de la casa, y en el hogar mantienen pendientes relacionados con su trabajo. 

La situación ocasiona niveles elevados de estrés; las participantes percibían que las demandas eran difíciles de cumplir porque no solo enfrentaban la responsabilidad de realizar tareas como cocinar, lavar o mantener el orden, sino también las exigencias de integrantes del hogar sobre el modo en que debían ejecutarlas. 

 

La investigación fue publicada en la revista ECiencia

 

Uno de los principales hallazgos de la investigación fue que el incumplimiento de las expectativas asociadas al trabajo doméstico podía generar conflictos de pareja y situaciones de violencia, pues algunas participantes relataron episodios de descalificación y desvalorización, generalmente de carácter psicológico, aunque también se identificaron manifestaciones de agresión física. 

Para Adriana Elisa Narave, una de las principales acciones necesarias para afrontar esta problemática consiste en desnaturalizar los roles de género y redistribuir las responsabilidades de cuidado por medio de discusiones que trasciendan el ámbito privado y lleguen a espacios educativos y comunitarios. 

“La sociedad debe reconocer que es tanto ecodependiente como interdependiente, y los estudios sobre sustentabilidad precisan incorporar de forma sistemática las experiencias de las mujeres, porque una supuesta neutralidad científica puede dejar fuera las particularidades de sus vivencias”, enfatizó.  

Elisa Narave, quien tras concluir la maestría ha impartido clases en la Facultad de Psicología de la UV y se ha desempeñado  

en el Departamento de Atención a la Violencia del Instituto Municipal de las Mujeres de Xalapa, destacó la importancia de que los programas de formación académica abran espacio a aproximaciones teóricas distintas y a investigaciones interdisciplinarias.