“Ninguna potencia extranjera nos va a decir a los mexicanos cómo nos gobernamos” advierte Claudia Sheinbaum

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05.05.2026 Ciudad de Puebla.- En el marco del 164 aniversario de la Batalla de Puebla, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, lanzó un mensaje contundente en defensa de la soberanía nacional al afirmar que “ninguna potencia extranjera nos va a decir a los mexicanos cómo nos gobernamos”, durante la ceremonia cívico-militar realizada en la zona histórica de Los Fuertes frente a los 3 Juanes , los Leones de la sierra que defendieron la patria.

Durante su discurso, la mandataria subrayó que el pueblo mexicano mantiene “una claridad absoluta cuando se trata de defender la independencia y la integridad del país”, al tiempo que rechazó cualquier intento de injerencia externa en la vida política nacional.

Su declaración se interpretó como una respuesta tanto a presiones internacionales recientes como a posturas políticas que, según su gobierno, buscan apoyo fuera del país.

La ceremonia, realizada en el Mausoleo al general Ignacio Zaragoza, incluyó el tradicional desfile y la toma de protesta de más de 31 mil jóvenes del Servicio Militar Nacional, en una jornada que reafirmó el carácter cívico-militar de la conmemoración.

En uno de los sitios históricos donde se desarrolló la gesta del 5 de mayo de 1862 la conmemoración, encabezada por el Ejecutivo federal y autoridades civiles y militares, incluyó honores a la bandera, una representación histórica de la batalla y el tradicional desfile cívico-militar.

En su intervención, la mandataria destacó el significado de la fecha como símbolo de defensa de la soberanía nacional frente a la intervención extranjera, en referencia al enfrentamiento en el que el ejército mexicano, bajo el mando del general Ignacio Zaragoza, derrotó a las fuerzas francesas.

Durante su discurso, Sheinbaum enfatizó que “México es un país libre, independiente y soberano”, y sostuvo que la relación con otras naciones debe basarse en el respeto mutuo. “Nos coordinamos, colaboramos, pero no nos subordinamos”, reiteró ante integrantes del gabinete federal, representantes del Poder Legislativo, mandos de las Fuerzas Armadas y autoridades estatales.

La presidenta también afirmó que el pueblo de México “tiene memoria histórica” y que fechas como el 5 de mayo permiten recordar la importancia de la defensa del territorio y de las decisiones internas del país.

“El 5 de mayo nos recuerda que cuando el pueblo se une en torno a su historia y su patria, no hay fuerza externa que pueda doblegarlo”, declaró.

En el mismo acto, la titular del Ejecutivo hizo referencia a posturas recientes provenientes del extranjero en torno a la historia de México.

“Quienes buscan reivindicar procesos de invasión o justificar atrocidades del pasado están destinados a la derrota”, dijo, sin mencionar nombres específicos.

Esta declaración ocurre en un contexto de intercambios públicos entre actores políticos internacionales sobre la interpretación histórica de la Conquista y el papel de figuras como Hernán Cortés.

Asimismo, Sheinbaum señaló que la política exterior de su gobierno se rige por principios constitucionales como la no intervención, la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de controversias. “México siempre ha pugnado por el respeto entre las naciones y por la construcción de relaciones de igualdad”, indicó.

Con un tono firme y en un escenario cargado de simbolismo, la presidenta concluyó su intervención reafirmando que México es un país libre, cuya soberanía reside en su pueblo

De acuerdo con cifras oficiales, participaron miles de elementos en el desfile conmemorativo, considerado uno de los más importantes del país.

La Batalla de Puebla, ocurrida el 5 de mayo de 1862, se mantiene como uno de los episodios más representativos de la historia nacional. Aunque no significó el fin de la intervención francesa, la victoria del ejército mexicano tuvo un impacto simbólico relevante y se convirtió en un referente de resistencia frente a fuerzas extranjeras.

El mensaje presidencial se enmarca además en un momento de fricciones diplomáticas, particularmente con Estados Unidos, por temas de seguridad y acusaciones sin pruebas contra funcionarios mexicanos, lo que ha sido calificado por el gobierno federal como un intento de injerencia. En ese sentido, Sheinbaum reiteró la importancia de la unidad nacional frente a lo que ha denominado “embates exteriores”

La presidenta evocó también la tradición histórica de resistencia del país, vinculando la lucha del siglo XIX con los desafíos actuales. “El 5 de mayo representa la defensa de la soberanía”, ha señalado en otras ocasiones, insistiendo en que este principio “no se negocia” frente a presiones externas.

El pronunciamiento retomó el simbolismo histórico de la Batalla de Puebla, considerada una de las victorias más significativas del país frente a una intervención extranjera.

En aquella gesta, el ejército mexicano, encabezado por Ignacio Zaragoza, logró derrotar a fuerzas francesas superiores, en un episodio que desde entonces se ha convertido en emblema de resistencia y defensa de la soberanía nacional.

En su mensaje final, la presidenta reiteró que la soberanía nacional “no es negociable” y que las decisiones sobre el rumbo del país corresponden exclusivamente al pueblo mexicano. “A México se le respeta”, concluyó ante los asistentes al acto oficial.

La conmemoración de la Batalla de Puebla, más de siglo y medio después, volvió así a convertirse en plataforma para reivindicar uno de los principios fundamentales del Estado mexicano: la independencia frente a cualquier poder extranjero.