/ Redacción/
Tras la Propuesta del dirigente nacional de Morena para que el INEGI tenga facultad constitucional de revisar el patrimonio inmobiliario y financiero de los ciudadanos, a fin de medir la concentración de la riqueza. El presidente de México Andrés Manuel López Obrador Fijó su postura al respecto de un planteamiento rechazado por una gran mayoría ciudadana.
” No creo que sea correcto, se tienen que mantener en privado lo que significan patrimonios de empresarios y de todos los mexicanos. La obligación de dar a conocer los bienes patrimoniales es exclusivamente para los servidores públicos, nosotros sí estamos obligados a dar a conocer nuestros patrimonios. Por eso no considero conveniente esa propuesta” refirió ante la prensa.
Durante su conferencia diaria en Palacio Nacional consideró que “Para que no haya tanta desigualdad lo mejor es que el gobierno ayude a que la mayoría de los mexicanos vaya escalando, ascendiendo en la escala social y que no se profundice la desigualdad, que no se permitan negocios ilícitos, que no se permite la corrupción que es lo que produce la desigualdad”, explicó ante los argumentos de Alfonso Ramírez Cuéllar para una fiscalización “progresista”, muy al estilo del comunismo señalan politólogos.
El jefe del ejecutivo abundó en su argumento que la desigualdad se produce en México o se producía en México por la corrupción.
“La corrupción es la causa principal de la desigualdad económica y social. Si no hay corrupción, no va a haber desigualdad y no va a haber esa acumulación cuantiosa de recursos en pocas manos, mientras la mayoría carece hasta de lo más indispensable. Pero no es dando a conocer o exigiendo que las personas estén obligadas a decir cuánto tienen, eso no lo veo adecuado”.
Se dijo convencido que se debe de buscar una sociedad más justa, más igualitaria y que no haya derroche, que no haya ostentación, que se le baja al consumismo, a las extravagancias, que se disminuya la frivolidad y que México sea un ejemplo de austeridad, de sobriedad, de fraternidad y no de consumo de artículos de lujo, extravagantes.
“Pero eso es un proceso que se tiene que ir dando poco a poco y hay mucha gente que tiene dinero, bastante, y que son austeros, sobrios” , acotó.
“Entonces, lo que decía Díaz Mirón, pero convenciendo, nadie tiene derecho a lo superfluo mientras existan personas, seres humanos, que carecen de lo indispensable, decía él, de lo estricto. Ese es mi punto de vista”, advirtió para concluir con el tema.