Nuevo periodo legislativo: ¿qué dejan Kenia López Rabadán y Laura Itzel Castillo para las mujeres?

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*Las presidencias de Kenia López Rabadán y Laura Itzel Castillo estuvieron atravesadas por reformas sobre igualdad sustantiva, violencia contra las mujeres y derechos políticos.

/ Escrito por Georgina Monroy Vázquez /

18.08.2026 / CimmacNoticias.com/ Ciudad de México.-El Congreso de la Unión se prepara para iniciar, el próximo 1 de septiembre, un nuevo periodo legislativo con dos cambios particularmente relevantes para la agenda de las mujeres: concluirán las presidencias de la Cámara de Diputados y del Senado encabezadas por Kenia López Rabadán y Laura Itzel Castillo, respectivamente.

Ambas llegaron a las Mesas Directivas en el segundo año de ejercicio de la LXVI Legislatura, en un momento en que el Poder Legislativo ha impulsado reformas relacionadas con igualdad sustantivaviolencia contra las mujeres y derechos políticos.

Pero el cierre del periodo tendrá una particularidad: Laura Itzel Castillo no sólo dejará la presidencia del Senado, sino que dará el salto del Poder Legislativo al Ejecutivo federal para encabezar la Secretaría de las Mujeres a partir del 1 de septiembre de 2026, tras ser designada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

El relevo ocurre, además, a un año de las elecciones federales de 2027, cuando estará en disputa la renovación completa de la Cámara de Diputados y múltiples cargos locales.

Kenia López Rabadán: una presidencia marcada por la agenda electoral y de violencia contra las mujeres

Kenia López Rabadán, del Partido Acción Nacional (PAN), asumió la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados para el segundo año de la LXVI Legislatura.

Desde esa posición, una parte de su agenda política estuvo relacionada con la violencia contra las mujeres y la necesidad de fortalecer las herramientas legales para enfrentarla.

En febrero de 2026, por ejemplo, López Rabadán inauguró en San Lázaro el Encuentro Internacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres y las Niñas, donde sostuvo que enfrentar esta problemática requiere leyes eficaces, presupuestos suficientes, políticas públicas sostenidas y datos confiables.

También recibió a integrantes de la Red de Mujeres en Plural, quienes le entregaron propuestas relacionadas con paridad política e igualdad sustantiva de cara a la reforma electoral. La legisladora señaló entonces que las propuestas serían turnadas a las comisiones correspondientes una vez que llegara la iniciativa presidencial.

Este último punto resulta relevante porque la reforma electoral será uno de los temas que marcarán el cierre de la LXVI Legislatura y tendrá consecuencias directas para la participación política de las mujeres rumbo a 2027.

Sin embargo, es importante distinguir entre la agenda impulsada desde la presidencia de la Cámara y las iniciativas de autoría personal de López Rabadán. Como presidenta de la Mesa Directiva, su función principal fue conducir los trabajos parlamentarios, garantizar el desarrollo de las sesiones y procesar los asuntos legislativos, por lo que no todos los avances aprobados durante su gestión pueden atribuirse directamente a ella.

Entre los asuntos aprobados por la Cámara durante este periodo que impactan de manera directa a las mujeres se encuentra la reforma a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para que, al emitir órdenes de protección, las autoridades consideren las relaciones de poder, subordinación y privilegio que pueda tener una persona servidora pública frente a una mujer, niña o adolescente víctima de violencia. La reforma fue aprobada por unanimidad con 451 votos y enviada al Senado.

La Cámara también participó en la construcción de la legislación secundaria derivada de la reforma constitucional de igualdad sustantiva aprobada en noviembre de 2024.

Laura Itzel Castillo: del Senado a la Secretaría de las Mujeres

El caso de Laura Itzel Castillo tiene un peso particular.

La senadora de Morena asumió la presidencia del Senado el 1 de septiembre de 2025, para conducir los trabajos durante el segundo año de la LXVI Legislatura. El Pleno aprobó la integración de la Mesa Directiva con 101 votos a favor de 106.

Durante su gestión, Castillo colocó de manera recurrente la agenda de las mujeres en sus pronunciamientos públicos.

En marzo de 2026, durante las actividades por el Día Internacional de las Mujeres, sostuvo que el Senado debía continuar trabajando para cerrar las brechas de género, erradicar las violencias y garantizar que ninguna mujer viera limitado su proyecto de vida por el hecho de ser mujer.

Uno de los resultados legislativos más relevantes vinculados directamente con su trabajo fue la reforma en materia de abuso sexual que presentó junto con la senadora Martha Lucía Mícher Camarena y la diputada Anais Miriam Burgos Hernández.

La propuesta buscó ampliar y precisar la descripción del delito de abuso sexual en los artículos 260 y 266 Bis del Código Penal Federal, incorporando estándares internacionales y estableciendo que el consentimiento no puede presumirse a partir del silencio, la pasividad o la falta de resistencia física de la víctima.

El Senado aprobó la reforma por unanimidad con 97 votos en diciembre de 2025 y, posteriormente, la Cámara de Diputados la aprobó con 431 votos en febrero de 2026.

Una agenda legislativa que continuará desde el Ejecutivo

La salida de Laura Itzel Castillo del Senado no significa, sin embargo, que abandone la agenda legislativa relacionada con las mujeres.

Por el contrario, su llegada a la Secretaría de las Mujeres la colocará al frente de una dependencia encargada de conducir la política nacional en materia de mujeres, adolescentes y niñas, igualdad sustantiva, perspectiva de género, prevención y erradicación de las violencias contra las mujeres y el sistema de cuidados.

Su nuevo cargo tendrá además una conexión directa con algunas de las reformas aprobadas durante los últimos dos años.

En noviembre de 2024, el Congreso aprobó una reforma constitucional que modificó los artículos 4, 21, 41, 73, 116 y 123, entre otros, para incorporar la igualdad sustantiva, la perspectiva de género, el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia y la erradicación de la brecha salarial.

Posteriormente, el Congreso avanzó en la armonización de distintas leyes. En diciembre de 2025, la Cámara de Diputados aprobó modificaciones a 17 ordenamientos en materia de igualdad sustantiva y perspectiva de género, que incluyeron disposiciones sobre igualdad, violencia, salud, educación, desarrollo social, derechos de niñas, niños y adolescentes, trabajo, seguridad social y vivienda.

Para Castillo, el reto ahora será pasar de la legislación a la implementación.

Es decir, convertir los derechos reconocidos en las leyes en políticas públicas, presupuesto, mecanismos de prevención y atención, acceso a la justicia y condiciones materiales para que las mujeres puedan ejercerlos.

¿Qué queda pendiente para las mujeres?

El cambio de Mesa Directiva no implica que la agenda de género quede resuelta.

Entre los pendientes está precisamente la implementación efectiva de la igualdad sustantiva, la erradicación de la violencia contra mujeres y niñas, la reducción de las brechas económicas y laborales, el fortalecimiento de los sistemas de cuidados y la garantía de una participación política libre de violencia. No que queden en el tintero de iniciativas aprobadas y buenas intenciones, más bien que todo el trabajo legislativo tenga repercusiones reales en la vida de las niñas, adolescente y mujeres afectadas.

El propio Instituto Nacional Electoral (INE) ha advertido que México ha avanzado hacia una democracia paritaria, pero que persisten obstáculos para que las mujeres puedan participar en política sin agresiones. El organismo ha identificado nuevas formas de violencia política contra las mujeres en razón de género que requieren mecanismos de prevención, atención y sanción más eficaces.

2027: una elección que también se jugará en clave de género

El nuevo periodo legislativo comenzará prácticamente al mismo tiempo que el país entra en la ruta hacia las elecciones de 2027.

El INE ya inició los trabajos preparatorios para un proceso electoral que será particularmente amplio. El 6 de junio de 2027 se renovarán las 500 diputaciones federales, además de que habrá elecciones locales en buena parte del país. Entre ellas se encuentran 17 gubernaturas, 31 congresos locales y alrededor de mil 800 ayuntamientos, de acuerdo con información del propio organismo electoral.

Para las mujeres, esto representa una doble dimensión.

Por un lado, la oportunidad de ampliar su presencia en espacios de decisión. La Constitución y las leyes electorales establecen el principio de paridad de género en las candidaturas y el INE mantiene mecanismos para garantizar la participación política de las mujeres en condiciones de igualdad.

Pero, por otro, las elecciones también representan un escenario de riesgo frente a la violencia política contra las mujeres en razón de género, particularmente cuando aumenta la competencia por cargos de elección popular.

El propio INE ha señalado que, de cara a 2027, será necesario fortalecer las acciones afirmativas para garantizar la inclusión de grupos históricamente discriminados.

La discusión sobre la reforma electoral que comenzó a perfilarse durante 2026 será, por ello, especialmente relevante para las mujeres: las reglas que se aprueben determinarán las condiciones bajo las cuales competirán las próximas candidatas y también los mecanismos para garantizar que puedan ejercer sus cargos sin violencia.

Un Congreso de mujeres, pero con pendientes para las mujeres

El cierre del segundo año de la LXVI Legislatura deja una imagen políticamente significativa: dos mujeres, de partidos distintos, al frente de las dos Cámaras del Congreso de la Unión.

Kenia López Rabadán y Laura Itzel Castillo encabezaron las Mesas Directivas durante un año en el que avanzaron reformas relacionadas con igualdad sustantiva, violencia de género y derechos de las mujeres.

Pero el simbolismo de tener mujeres en posiciones de poder no es suficiente.

El verdadero desafío será medir si esas posiciones se traducen en leyes que se cumplen, presupuestos con perspectiva de género, instituciones que funcionan y una vida libre de violencias para mujeres y niñas.

En el caso de Laura Itzel Castillo, el cambio será todavía más significativo: dejará el Senado para asumir la Secretaría de las Mujeres precisamente cuando el país entra en la ruta electoral de 2027.