Partidos deberán garantizar candidaturas competitivas para mujeres en la CDMX

Mujeres aspirantes a la ONU - Mujer votando
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*El Instituto Electoral de la Ciudad de México aprobó los porcentajes de rentabilidad que utilizarán los partidos para conformar los bloques de competitividad rumbo a las elecciones de 2027.

/ Escrito por Georgina Monroy Vázquez /

04.08.2026 /CimacNoticias.com/Ciudad de México.- En el camino hacia el Proceso Electoral Local Ordinario 2026-2027, el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) aprobó los porcentajes de rentabilidad de los partidos políticos, un indicador que servirá para integrar los bloques de competitividad con los que deberán registrar sus candidaturas y garantizar la paridad sustantiva entre mujeres y hombres.

Aunque se trata de un acuerdo técnico, su impacto recae directamente en los derechos políticos de las mujeres. Los porcentajes de rentabilidad permitirán identificar en qué distritos electorales y demarcaciones territoriales cada partido tiene mayores o menores posibilidades de obtener el triunfo, información que será utilizada para distribuir las candidaturas de manera equilibrada y evitar que las mujeres sean postuladas únicamente en los espacios considerados menos competitivos.

De acuerdo con el IECM, la rentabilidad se calcula a partir del porcentaje de votación que cada partido obtuvo en los distritos uninominales y alcaldías durante el proceso electoral local anterior. Con esos resultados se conforman los llamados bloques de competitividad, una herramienta diseñada para fortalecer el principio constitucional de paridad de género.

El organismo electoral explicó que estos bloques buscan impedir que los partidos políticos concentren las candidaturas masculinas en los territorios con mayores probabilidades de victoria y asignen a las mujeres aquellas demarcaciones donde históricamente registran menores posibilidades de ganar.

En ese sentido, el acuerdo aprobado proporciona certeza jurídica a los partidos sobre la metodología que deberán utilizar para integrar dichos bloques durante el registro de candidaturas para las elecciones locales de 2027.

No obstante, el cumplimiento de esta medida será revisado cuando el Consejo General del IECM apruebe los lineamientos de postulación y paridad correspondientes al próximo proceso electoral, los cuales serán obligatorios para todas las fuerzas políticas.

De la paridad numérica a la paridad con posibilidades reales de ganar

La obligación de garantizar la participación política de las mujeres en condiciones de igualdad tiene sustento en la reforma constitucional conocida como «Paridad en Todo», publicada en 2019, que estableció que todos los poderes públicos y los órganos del Estado deben integrar sus espacios de decisión bajo el principio de paridad entre mujeres y hombres.

En materia electoral, esta reforma significó que los partidos políticos ya no sólo deben registrar el mismo número de candidatas y candidatos, sino que también deben evitar prácticas que limiten las posibilidades reales de las mujeres de acceder a un cargo de elección popular.

Una de esas prácticas consistía en postular a mujeres en distritos o municipios donde los propios partidos tenían pocas probabilidades de obtener el triunfo, mientras que las candidaturas masculinas se concentraban en los territorios considerados «seguros». Por ello, las autoridades electorales desarrollaron los bloques de competitividad, que obligan a distribuir las candidaturas de manera equilibrada entre zonas de alta, media y baja competitividad.

En la Ciudad de México, el Código de Instituciones y Procedimientos Electorales establece que los partidos deberán integrar estos bloques con base en los resultados de la elección inmediata anterior, respetando las reglas de paridad durante el registro de candidaturas.

La representación política de las mujeres ha avanzado, aunque persisten desafíos

Las medidas de paridad han contribuido a incrementar la presencia de mujeres en los espacios de representación política en México. Tras las elecciones federales de 2024, la Cámara de Diputados quedó integrada por 251 mujeres y 249 hombres, mientras que el Senado se conformó con 64 senadoras y 64 senadores, consolidando la integración paritaria del Congreso de la Unión.

En el ámbito local también se han registrado avances. De acuerdo con el Observatorio de Participación Política de las Mujeres en México, las entidades federativas han incorporado criterios de paridad en congresos, ayuntamientos y gubernaturas, aunque la representación femenina sigue enfrentando obstáculos relacionados con la violencia política en razón de género, la distribución desigual de recursos y la resistencia de algunos partidos para postular mujeres en cargos estratégicos.

Organismos como el Instituto Nacional Electoral (INE), el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y ONU Mujeres han señalado que alcanzar la paridad no implica únicamente cumplir con un porcentaje de candidaturas, sino garantizar que las mujeres tengan las mismas oportunidades de competir y ejercer los cargos públicos en condiciones libres de discriminación y violencia.

Con la aprobación de los porcentajes de rentabilidad, el IECM busca que el proceso electoral de 2027 avance hacia ese objetivo: que la paridad no se limite al número de candidaturas registradas, sino que también se traduzca en oportunidades reales para que las mujeres accedan a los espacios de representación política.