*Día Internacional de la Partería en la FENO.
/ María Guadalupe Lugo García /
El personal de enfermería es pilar de los sistemas de salud en el mundo, un actor clave en la promoción, gestión de la salud y prevención de enfermedades, consideró Adriano Bueno Tavares, asesor de la Organización Panamericana de la Salud al participar en el Simposio Extramuros: Día Internacional de la Partería.
En el encuentro académico organizado por la Facultad de Enfermería y Obstetricia (FENO) de la UNAM y la Academia Nacional de Medicina de México (ANMM), dijo que en la región de las Américas hay un promedio de 7.4 millones de enfermeras y enfermeros, 75 por ciento de ellos son profesionales y 25 por ciento asociados, quienes representan dos tercios de la fuerza laboral en el sector salud, en su mayoría mujeres.
Uno de cada cinco profesionales de enfermería tiene más de 55 años, lo que implica que están en el fin de su carrera, lo que implica un desafío para el sistema de salud y una alta demanda de enfermeras y enfermeras para los próximos años.
Destacó que la formación de estos profesionales ha disminuido. Mientras que en 2018 se registraron 81 graduados por cada 10 mil habitantes, para 2023 la cifra cayó a solo 24, ello representa una reducción de 75 por ciento en la tasa de nuevos enfermeros y enfermeras en las Américas, lo que implica una escasez de casi 200 mil profesionales en la región, lo que los lleva a un proceso de migración en busca de mejores condiciones laborales y de vida.
En su intervención, Necesidades actuales en la atención a la Salud Sexual y Reproductiva en América Latina, planteó la necesidad de una inversión sostenida en la formación de profesionales en enfermería y partería.
Para que haya un modelo de atención centrado en las mujeres, se requiere que la enfermería y la partería tengan un rol protagónico, “necesitan liderar el proceso de atención del parto normado, son las personas que apoyarán el proceso de reducción de intervenciones innecesarias como la inducción, episiotomías, canalizaciones, etcétera, y garantizarán un trato digno e intercultural a las mujeres en proceso de parto”.
Puntualizó que los profesionales de la enfermería capacitados con protocolos sólidos son fundamentales para superar situaciones no solo de salud materna, sexual y reproductiva, también de enfermedades crónicas. Solo con el rol protagónico ellos se podrá garantizar una atención de calidad y elevar el bienestar de la población de las Américas.
Guadalupe Hernández Ramírez, presidenta de la Asociación de Parteras y egresada de la FENO, puntualizó que las enfermeras profesionales o con competencias de partería “no solo tomamos signos vitales, trabajamos con autonomía y somos capaces de tomar decisiones y ser responsables de tratamientos y diagnósticos sin necesidad de que haya un médico que nos indique qué hacer”.

Recalcó que el mundo necesita más parteras, 60 por ciento de las muertes maternas se producen en entornos humanitarios frágiles y México tiene esos entornos. Existe evidencia en torno a que la integración de estos profesionales en los equipos de salud contribuye de manera estratégica a la disminución de las grandes brechas que persisten en salud sexual y reproductiva.
“Hacemos un llamado de atención para que todas las mujeres tengan acceso a la atención de partería profesional calificada, así como mejoría en las condiciones laborales para las parteras, merecemos un sueldo digno”.
Lucía y Illescas Correa, coordinadora adjunta del Programa Único de Especializaciones en Enfermería de la FENO mencionó que la partería profesional ha desarrollado un conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes que la hacer una profesión segura para las mujeres, los bebés y su familia en todo el proceso de reproducción.
Los saberes delineados por la Confederación Internacional de Matronas, nos hacen ver que tenemos las competencias necesarias para ejercer nuestra profesión, sin embargo, la falta de autoconfianza y la desvalorización de los demás nos vuelven vulnerables.
Recordó que recibieron de fundación McArthur y del Fondo de Población de Naciones Unidas, ente otros organismos internacionales, recursos para la formación y fortalecimiento de parteras profesionales (lo que se denominó movimiento Push) “y establecer la base en México para avanzar en el área y mejorar la salud materna y neonatal, han pasado nueve años y hemos visto que ya no hay retorno, debemos seguir adelante y cumplir con estas competencias”.
En la ceremonia inaugural del encuentro la directora de la FENO, Rosa Zárate Grajales, indicó que este simposio tuvo como propósito visibilizar y socializar el papel de la licenciatura en enfermería y obstetricia que se imparte en esa Facultad.
Raúl Carrillo Esper, presidente de la ANMM, apuntó que la ciencia y la tecnología han avanzado de manera importante en México y el mundo. Sin embargo, esos avances han desplazado el trabajo de las parteras en la atención de los nacimientos de niñas y niños, no obstante, su papel es fundamental pues a pesar de que en el país la población de adultos mayores va en aumento, se proyecta el nacimiento de dos millones de niñas y niños.












