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12.08.2926.., La Paz B.C. – Una menor de edad vivió momentos de angustia frente a las costas de La Paz, Baja California Sur, luego de quedar a la deriva sobre una tabla de paddle board a más de un kilómetro de la orilla, después de que el viento y las corrientes marinas la separaran de su padre.
El incidente ocurrió en las inmediaciones de Punta Arena, frente a la bahía de La Paz, donde la niña se encontraba realizando paddle board acompañada de su padre. De acuerdo con los reportes disponibles, ambos cayeron al agua durante la actividad y, aunque el hombre consiguió volver a colocar a la menor sobre la tabla, las condiciones del mar hicieron prácticamente imposible que ambos pudieran regresar juntos a tierra.
Ante el riesgo de que la situación empeorara, el padre tomó la decisión de mantener a la niña sobre la tabla, donde podía permanecer a flote, mientras él nadaba hacia la costa para buscar ayuda. Sin embargo, el viento y las corrientes continuaron desplazando la tabla mar adentro, alejando cada vez más a la menor de la playa.
La escena pudo haberse convertido en una emergencia mucho mayor. La niña quedó sola en medio de la bahía, sobre una pequeña plataforma de flotación, mientras su padre intentaba alcanzar tierra firme para solicitar auxilio.
Fue entonces cuando pescadores que navegaban por la zona advirtieron que algo no estaba bien. Al percatarse de la presencia de la menor, se dirigieron hacia ella y emprendieron las maniobras necesarias para alcanzarla.
Los pescadores consiguieron localizarla y subirla a su embarcación. Posteriormente la llevaron a un sitio seguro, donde pudo reencontrarse con sus familiares. El reporte disponible señala que la menor resultó ilesa pese al tiempo que permaneció a la deriva.
El rescate quedó registrado en imágenes que comenzaron a circular en redes sociales y muestran a la niña sobre la tabla, en medio del mar, mientras la embarcación se aproxima para ponerla a salvo. El caso llamó la atención por la distancia que había alcanzado respecto de la costa y por la rapidez con la que las condiciones del mar modificaron la situación.
Punta Arena, aunque es reconocida como una de las playas atractivas del municipio de La Paz, es también una zona de características naturales que requieren precauciones adicionales para quienes realizan actividades acuáticas. El Ayuntamiento de La Paz incluye entre las actividades que pueden practicarse en el lugar el paddle board, kayak y esnórquel, pero advierte a los visitantes sobre las condiciones particulares del sitio.
Uno de los aspectos que adquiere relevancia en este caso es que la propia información turística municipal señala que Punta Arena no cuenta con señal de telefonía móvil. Esa condición puede complicar la solicitud inmediata de auxilio cuando ocurre una emergencia lejos de la playa.
La zona se encuentra al sur de La Paz y forma parte de un entorno natural que conserva un nivel importante de aislamiento. Para llegar desde la comunidad de Los Planes es necesario recorrer primero unos 12 kilómetros y después avanzar aproximadamente 11 kilómetros por un camino de terracería hasta Punta Arena, de acuerdo con la información turística del municipio.
El episodio también vuelve a poner sobre la mesa los riesgos de las actividades de remo y navegación recreativa cuando se realizan cerca de zonas donde el viento y las corrientes pueden cambiar rápidamente la posición de una embarcación o de una tabla.
En el paddle board, una persona se mantiene de pie o arrodillada sobre una tabla mientras utiliza un remo para desplazarse. Aunque puede practicarse en aguas tranquilas, una tabla de este tipo no ofrece las mismas condiciones de estabilidad ni capacidad de navegación que una embarcación, por lo que una modificación repentina del viento o de las corrientes puede dificultar el regreso a la costa.
En el caso ocurrido frente a Punta Arena, la diferencia entre una salida recreativa y una situación de emergencia se produjo después de que padre e hija cayeran al agua y las condiciones del mar les impidieran avanzar nuevamente hacia la playa.
La intervención de los pescadores resultó determinante. Al encontrarse navegando en la zona pudieron advertir la situación y actuar antes de que la menor continuara alejándose de la costa.
El desenlace fue favorable: la niña fue localizada con vida, trasladada a un sitio seguro y no presentó lesiones, según el reporte difundido sobre el rescate.
Más allá del susto para la familia, el episodio muestra cómo una actividad recreativa aparentemente tranquila puede transformarse en pocos minutos en una emergencia cuando intervienen el viento, las corrientes y la distancia respecto de la costa.
La recomendación de las autoridades y especialistas para quienes practican deportes acuáticos es mantener especial atención a las condiciones meteorológicas y marítimas, utilizar equipo de seguridad adecuado, evitar alejarse innecesariamente de la costa y contar con mecanismos para solicitar auxilio, particularmente en sitios donde no existe cobertura de telefonía móvil.

