*Texto y fotos: Mario Meneses Candelaria.
Una velada por la memoria, impulsada por el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM), fue realizada este 9 de mayo en el Monumento a la Madre, ubicado en la avenida Insurgentes. Con más de 130 mil desaparecidos en México, la velada se desarrolló entre el reclamo a un gobierno que parece no escuchar, el recuerdo de los desaparecidos y la conmemoración de los familiares caídos en búsqueda.
En el comunicado de prensa del MNDM, conformado por más de 90 colectivos de 26 estados de la México y de tres países de Centroamérica y Estados Unidos, se escuchó: “Como madres buscadoras, pedimos a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, desde su calidad de madre de familia pero también de líder constitucional y moral de una nación, se comprometa con nosotras a buscarle, a encontrarles, a identificarles para regresarles a casa y evitar que nadie más sea desaparecido en este país”.

Colectivo Colibrí
El Colectivo Colibrí, que forma parte del MNDM, surge a partir de la desaparición de seis policías federales y un conductor en la carretera de Zitácuaro, Michoacán. Araceli Rodríguez, madre de uno de los policías, Luis Ángel León Rodríguez, cuenta en entrevista que en su caso ha habido detenidos vinculados a la familia de Michoacán. Sin embargo, después de 16 años y 5 meses, sigue sin haber una respuesta clara de quién secuestro a su hijo y sus compañeros.
Araceli Rodríguez, que cuando desaparecen a su hijo, el 16 de noviembre del 2009, cuenta con sólo la primaria cursada, actualmente es maestra en derecho penal. En entrevista mencionó la importancia de la Ley General de Víctimas, que se promulgó en 2013 con la ayuda del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD). Y la Ley de Desaparición Forzada de 2017, que establece la posibilidad de que la desaparición sea hecha por particulares. Asimismo, también rescata la Ley Especial de Declaración de Ausencia por Desaparición, que permite a los familiares de un desaparecido conservar sus derechos, como el seguro social, sin declarar a su desaparecido como presuntamente muerto.

Rodríguez también hizo un llamado a la reconciliación, el perdón y la restauración: “No quiero que a ti te pase lo que yo viví”. En ese sentido, reivindica la justicia restaurativa, mejores prácticas jurídicas, expedientes integrados y un trato digno a las familias. “Que no tengan que esperar 72 horas para declararles desaparecidos”. Asimismo, solicitó una disculpa pública de parte del gobierno, no sólo por su caso, sino también por el de todos los desaparecidos en la mal llamada Guerra Sucia en México, como el de la desaparecida en 1978, Leticia Galarza Campos. La hija de Galarza y compañera de lucha de Rodríguez, Alejandra Cartagena, sigue en búsqueda de su madre.
CEDEHM
El Centro de Derechos Humanos para las Mujeres (CEDEHM), fundada hace 20 años, se dedica desde el 2010 a apoyar a madres y familias buscadoras. Ubicado principalmente en Chihuahua, donde hay más de 5 mil desaparecidos, el CEDEHM representa a aproximadamente 500 familias en búsqueda.
Su representante legal, Gabino Gómez, mencionó en entrevista que él lleva desde 1975 acompañando en la búsqueda de familiares desaparecidos, sobre todo en plena Guerra Sucia. Asimismo, aclaró que su lucha “es pacífica, pero desesperada”, y que, en muchos casos, “fue y es el Estado el principal culpable”.

Por su parte, Griselda Piña habló en entrevista sobre la desaparición de su esposo, Javier Ricardo López Rodríguez. Desaparecido el 25 de septiembre de 2021 junto con otras 13 personas en Santiago de Coyame, Chihuahua, fue hallado el 25 de agosto de 2024 en una fosa descubierta gracias a “información confidencial”, según la Fiscalía.
H.I.J.O.S.
Siglas de Hijos por la Identidad y Justicia contra el Olvido y el Silencio, es una organización integrada por los hijos de personas desaparecidas. Fundada primero en Argentina, en 1995, y después en el año 2000 en México, tienen por objetivo conservar la memoria de sus padres.
Paula Mónaco Felipe, integrante de H.I.J.O.S., mencionó en entrevista que la desaparición de sus padres, ocurrida sobre todo en las últimas décadas del siglo pasado, fue parte de un terrorismo de Estado y de una política de exterminio que, en su opinión, se dictaba desde la misma Casa Blanca. En ese sentido, rescata que el primer caso reconocido de desaparición forzada en México, el de Epifanio Miguel Rojas, ocurrió en 1968. Y destaca que la impunidad de entonces es la base material de la impunidad actual, de la desaparición masiva presente.

¡Hijo, escucha, tu madre está en la lucha!
En la velada se hicieron presentes personas de todas las latitudes de México. Rosa Neri, miembro del Colectivo Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila y México (FUNDCM), recordó a Blanca Martínez Bustos, directora del Centro de Derechos Humanos Fray Juan de Larios, que durante más de tres décadas luchó al lado de las familias buscadoras. Blanca Martínez falleció este 10 de noviembre por complicaciones médicas, aunque Rosa Neri acusa al IMSS de negligencia.
En el transcurso de la noche, se leyeron los nombres de los familiares buscadores acaecidos en su lucha. También se le cantaron Las mañanitas a Olin Hernández Vargas Ojeda, menor desaparecido en las inmediaciones del Ajusco.

Las madres buscadoras aseguraron que “hasta perder la salud, la vida, seguiremos en esta lucha” y que “si ya tomamos pala y pico, podemos hacer lo que sea por nuestros desaparecidos”. En ese sentido, se recordó al Rancho Izaguirre como una escuelita del terror y se aclaró que el reclutamiento forzado del narcotráfico es uno de los principales focos de desaparecidos. Asimismo, dijeron que “la omisión también es complicidad” y solicitaron al gobierno seguir las recomendaciones de los organismos internacionales en materia de desaparición forzada.
Al finalizar la velada, los familiares despidieron la noche con globos de helio decorados con mensajes hacia sus desaparecidos y que dejaron elevarse libremente hacia el cielo ya oscurecido de México.













