Preocupa a CNDH posible uso de dispositivos de descargas eléctricas en operativos migratorios de ICE

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21.08.2026 Ciudad de México.- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) expresó su preocupación ante la intención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) de adquirir dispositivos capaces de emitir descargas eléctricas mediante contacto directo con la piel, debido a los riesgos que su utilización podría representar durante operativos de control migratorio.

El organismo mexicano señaló que el Servicio de Inmigración estadounidense contempla la adquisición de dispositivos conocidos como G.L.O.V.E., siglas en inglés de Generated Low Output Voltage Emitter, descritos como emisores de bajo voltaje de salida generado. De acuerdo con la CNDH, estos artefactos administran descargas eléctricas cuando entran en contacto directo con la piel.

La preocupación del organismo se centra en la posibilidad de que este tipo de dispositivos sean empleados durante intervenciones contra personas migrantes y terminen siendo utilizados de manera indebida o desproporcionada. La CNDH sostuvo que su incorporación a los operativos podría incrementar los riesgos de abuso y de uso excesivo de la fuerza.

La Comisión pidió que se dé seguimiento a la medida anunciada por ICE y que las autoridades mexicanas conozcan las reglas, protocolos y circunstancias bajo las cuales los agentes podrían utilizar estos dispositivos. El planteamiento se produce en un contexto de tensión por las condiciones de los operativos migratorios y por los fallecimientos de ciudadanos mexicanos relacionados con actuaciones de ICE.

La CNDH hizo énfasis particular en los posibles efectos que una descarga eléctrica podría tener sobre personas que se encuentren en condiciones físicas que las hagan más vulnerables. Entre los grupos señalados están mujeres embarazadas, adultos mayores, niñas, niños, personas con dispositivos médicos implantados y quienes presentan condiciones cardiovasculares especiales.

También incluyó dentro de los sectores de riesgo a quienes atraviesen algún estado fisiológico vulnerable. El organismo consideró que la utilización de estos dispositivos requiere criterios específicos que permitan evitar afectaciones a la integridad física y a la salud de las personas sometidas a procedimientos de control migratorio.

La alerta se suma a las preocupaciones expresadas por México en los últimos meses respecto de la actuación de ICE. La CNDH recordó que 17 ciudadanos mexicanos han muerto en hechos relacionados con operativos y centros de detención de esa agencia estadounidense.

De acuerdo con información presentada previamente por la Secretaría de Relaciones Exteriores, de esos 17 fallecimientos, 14 ocurrieron en centros de detención y tres durante operativos migratorios. El gobierno mexicano anunció en julio acciones legales y diplomáticas para solicitar investigaciones sobre los casos.

La propia CNDH había emitido el 15 de julio un comunicado en el que condenó los fallecimientos de mexicanos ocurridos durante operativos o bajo custodia de ICE y señaló que estos hechos comprometen derechos como la vida, la integridad personal, la salud, el debido proceso y el trato digno.

Uno de los casos que elevó la tensión entre México y Estados Unidos fue el de Lorenzo Salgado Araujo, quien murió el 7 de julio en Houston, Texas, después de recibir disparos de agentes migratorios durante un operativo. El gobierno mexicano incorporó este caso a las acciones legales emprendidas ante autoridades estadounidenses.

La respuesta mexicana también ha incluido gestiones ante organismos internacionales. La Secretaría de Relaciones Exteriores solicitó al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos dar seguimiento a las muertes y analizar la compatibilidad de las actuaciones de ICE con las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.

En paralelo, México anunció la presentación de denuncias ante fiscalías de Estados Unidos y acciones civiles relacionadas con empresas privadas que administran centros de detención utilizados por ICE. La estrategia representó un paso adicional respecto de las notas diplomáticas que anteriormente habían sido enviadas al gobierno estadounidense.

El tema de los dispositivos eléctricos se incorpora ahora a esa discusión. Para la CNDH, no basta con conocer que ICE pretende adquirirlos; también es necesario establecer cuáles serán sus condiciones de empleo, qué agentes estarán autorizados para utilizarlos, en qué circunstancias podrían aplicarse y qué mecanismos existirán para investigar posibles abusos.

La Comisión Nacional subrayó la importancia de que las autoridades consulares mexicanas mantengan un papel activo en la protección de los connacionales. De acuerdo con el organismo, la asistencia consular debe contribuir a prevenir posibles vulneraciones a la integridad física y mental de las personas mexicanas que se encuentren en Estados Unidos.

El planteamiento de la CNDH no implica que México pueda determinar unilateralmente los protocolos que aplican dentro del territorio estadounidense. El organismo llamó a que, respetando la soberanía de ambos países, las autoridades consulares realicen las gestiones diplomáticas necesarias para obtener información sobre los criterios de utilización de estos dispositivos.

La petición también busca que exista coordinación institucional entre las autoridades mexicanas y estadounidenses para establecer mecanismos que permitan conocer las condiciones en que se emplearían los G.L.O.V.E. y, en su caso, prevenir afectaciones a personas que se encuentren en situaciones de especial vulnerabilidad.

El contexto resulta relevante debido al incremento de las operaciones de control migratorio emprendidas por el gobierno estadounidense durante el segundo mandato del presidente Donald Trump. Estas acciones han generado una respuesta diplomática de México debido a los casos de connacionales detenidos, deportados o fallecidos durante procedimientos relacionados con ICE.

En julio, la Comisión Permanente del Congreso mexicano también abordó los fallecimientos de 17 mexicanos vinculados con la agencia migratoria estadounidense. Legisladores de distintos grupos parlamentarios solicitaron medidas para reforzar la protección de los connacionales y cuestionaron las condiciones en que se realizan los operativos y las detenciones.

La discusión sobre el uso de dispositivos de descarga eléctrica adquiere relevancia en ese escenario porque su eventual incorporación proporcionaría a los agentes una herramienta adicional para someter físicamente a personas durante las intervenciones. La CNDH plantea que, antes de su utilización, deben conocerse con precisión sus alcances y los protocolos destinados a evitar un uso excesivo.

El organismo mexicano insistió en que los derechos a la vida, integridad personal, salud, debido proceso y trato digno deben ser considerados en cualquier actuación migratoria. También pidió que la protección consular se mantenga como un mecanismo para acompañar a los mexicanos que enfrenten procedimientos de detención o deportación.

Mientras México mantiene las acciones diplomáticas y legales relacionadas con los fallecimientos de connacionales, la CNDH solicitó que se dé seguimiento a la adquisición de los dispositivos G.L.O.V.E. y que se conozcan las políticas que regirán su empleo.

La petición ocurre en un momento en que las autoridades mexicanas buscan ampliar los mecanismos de protección para sus ciudadanos en Estados Unidos. Para la CNDH, conocer anticipadamente las reglas de utilización de estas herramientas permitiría identificar riesgos y establecer gestiones preventivas ante posibles vulneraciones de derechos humanos.