Presidenta Claudia Sheinbaum ofrece apoyo de México a Colombia tras devastador sismo de 7.4

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10.08.2026 Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum expresó este lunes la solidaridad del Gobierno de México con el pueblo de Colombia luego del sismo de magnitud 7.4 que sacudió distintas regiones del país sudamericano y que, de acuerdo con los primeros balances, dejó decenas de víctimas y severos daños materiales.

“Todo el apoyo que requieran si es necesario, el pueblo de Colombia, ahí vamos a estar”, comentó.

Durante el inicio de su conferencia matutina, la mandataria mexicana señaló que México permanece atento a la evolución de la emergencia y dejó abierta la posibilidad de enviar ayuda al país afectado, una vez que las autoridades colombianas determinen cuáles son sus principales necesidades.

“Nos enteramos hace un momento del grave sismo en Colombia. Todavía no tenemos más información, pero estamos muy atentos, tanto con nuestra Embajada y, por supuesto, todo el apoyo que requiera, si es necesario, el pueblo de Colombia; ahí vamos a estar”, afirmó Sheinbaum.

La presidenta resumió posteriormente su postura con un mensaje de respaldo a la población colombiana: “Nuestra solidaridad y todo el apoyo que requieran”.

El pronunciamiento ocurrió pocas horas después del terremoto, por lo que el Gobierno mexicano todavía esperaba información más precisa sobre las dimensiones de la tragedia.

Sheinbaum explicó que la Embajada de México en Colombia se mantenía atenta para conocer la situación y, en caso de ser necesario, facilitar la asistencia que pudiera requerirse.

El movimiento telúrico se registró durante la mañana del lunes y tuvo como epicentro la zona de San José del Palmar, en el departamento del Chocó. La sacudida fue percibida en numerosas ciudades colombianas, entre ellas Cali, Pereira, Manizales, Armenia, Medellín, Popayán y Bogotá.

Las primeras horas estuvieron marcadas por reportes de daños en edificaciones, desprendimientos de fachadas, estructuras agrietadas y colapsos en distintas localidades. En Cali, el alcalde Alejandro Eder informó que había numerosos edificios con afectaciones, mientras que en Manizales se reportaron daños en una de las torres de la catedral. Pereira también registró importantes afectaciones, incluida infraestructura aeroportuaria.

El saldo de víctimas se mantuvo en actualización durante las primeras horas. Los reportes iniciales hablaban de al menos 20 personas fallecidas, mientras que posteriormente la cifra preliminar ascendió a 25, además de un número todavía indeterminado de personas heridas.

Las autoridades colombianas activaron mecanismos de emergencia para atender a las comunidades afectadas y evaluar los daños.

La respuesta de Sheinbaum se inscribe además en una política de solidaridad internacional que su gobierno ha planteado ante emergencias y desastres naturales. En junio pasado, México envió personal especializado, binomios caninos, aeronaves, herramientas de búsqueda y rescate y material médico a Venezuela después de una serie de terremotos.

La propia presidenta ha señalado que la solidaridad con otros pueblos forma parte de la manera solidaria en que México responde ante las tragedias.

“México siempre será solidario con todos los pueblos del mundo. Y cuando hay necesidad de apoyar, ahí vamos a estar”, había señalado Sheinbaum semanas atrás al referirse precisamente a la asistencia mexicana enviada a Venezuela.

La postura expresada este lunes mantiene esa misma lógica: primero conocer las necesidades del país afectado y, a partir de esa evaluación, determinar el tipo de asistencia que México podría proporcionar.

La emergencia colombiana ocurre, además, apenas tres días después de la toma de posesión del nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo en Cali. El mandatario colombiano convocó un comité de emergencia y ordenó instalar un Puesto de Mando Unificado para coordinar la respuesta frente a los daños y atender a las personas damnificadas.

La tragedia vuelve a poner a prueba la capacidad de respuesta de Colombia frente a los fenómenos sísmicos y, al mismo tiempo, abre un nuevo episodio de cooperación regional ante una emergencia que todavía se encuentra en desarrollo.

Por ahora, la prioridad en Colombia es localizar a posibles personas atrapadas, atender a los heridos, revisar la seguridad de las edificaciones y establecer con mayor precisión el número de víctimas y la magnitud de los daños.

Desde México, el mensaje de la presidenta fue inmediato: solidaridad con las personas afectadas y disposición para ayudar si Colombia lo requiere. En una emergencia de esta magnitud, la oferta de asistencia queda ahora en manos de la evaluación que realicen las autoridades colombianas y de las necesidades que surjan durante las labores de rescate y recuperación.