*Trabajadores exigen estar en la mesa de negociación y desconocen a líder del sindicato Rafael Olivos
16.10.2026. Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum informó este viernes que el director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo Aburto, trabaja en una propuesta integral para responder a las demandas del personal, luego de que los trabajadores rechazaran el incremento salarial planteado para el periodo 2026-2027. El análisis contempla la posibilidad de mejorar el aumento ofrecido, regularizar plazas y atender otras inconformidades relacionadas con las condiciones laborales dentro del instituto.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria explicó que ya se instaló una mesa de trabajo para revisar las exigencias y construir alternativas. No obstante, dejó claro que cualquier mejora económica tendrá que ajustarse a los recursos disponibles, por lo que todavía no existe un porcentaje definitivo para una nueva oferta salarial.
“Se hizo la mesa de trabajo y está evaluando el director Zoé Robledo un programa integral, no solamente de mayor aumento salarial, siempre en la medida de lo posible”, declaró Sheinbaum al referirse a las negociaciones con los trabajadores.
La presidenta añadió que el planteamiento también deberá considerar la regularización de plazas y otros asuntos que el personal ha puesto sobre la mesa. “Además de regularización de plazas y otros temas que han estado demandando los trabajadores”, señalo.
El anuncio representa un nuevo capítulo en la negociación entre la dirección del Seguro Social y sus trabajadores, después de las movilizaciones realizadas en la Ciudad de México y del rechazo expresado en una consulta sindical a la propuesta económica inicial. La revisión ya no se limita a discutir cuánto aumentará el salario: también coloca en el centro la estabilidad en el empleo y las condiciones en que se presta la atención médica en las unidades del instituto.
El rechazo al incremento de 6.8 por ciento reabrió la negociación
La revisión de la propuesta ocurre después de que la consulta realizada entre los trabajadores del IMSS el miércoles 14 de octubre derivara en el rechazo al incremento global de 6.8 por ciento para el periodo 2026-2027. El ofrecimiento estaba integrado por un aumento directo al salario de 2.9 por ciento y otro componente de 3.9 por ciento en prestaciones.
La diferencia entre ambos componentes es importante, porque el porcentaje global anunciado no significaba que todo ese incremento se reflejara directamente en el sueldo que recibe cada trabajador. La inconformidad se centró en la suficiencia de la propuesta y en otras demandas que, de acuerdo con el personal movilizado, requieren atención más allá de la revisión salarial.
Tras conocerse el resultado de la consulta, Sheinbaum sostuvo que debía respetarse la decisión de la base trabajadora y abrirse una nueva etapa de diálogo. Un día antes, el jueves 15 de octubre, había informado que instruyó a Robledo a establecer una mesa de negociación y explorar alternativas.
“Fue una votación libre y los trabajadores mayoritariamente dijeron que el sindicato se siente nuevamente para una nueva propuesta porque no se acepta este aumento salarial”, afirmó la mandataria al explicar el resultado del ejercicio sindical.
El nuevo planteamiento, responder a una inconformidad que ya fue expresada mediante un mecanismo de consulta. Aunque el gobierno federal ha manifestado disposición para continuar las conversaciones, aún no se ha anunciado una cifra que sustituya formalmente la oferta rechazada ni una fecha definitiva para presentar el programa integral.
Regularización de plazas y estabilidad laboral, entre las demandas pendientes
Uno de los asuntos que Sheinbaum mencionó expresamente es la regularización de plazas, una cuestión que afecta la certeza laboral de quienes trabajan en el instituto bajo condiciones distintas a las de una contratación permanente.
La presidenta también ha señalado la situación del personal que se incorporó al sistema de salud durante la pandemia de covid-19 y que necesita mayor seguridad jurídica respecto de sus empleos. La revisión de estos casos forma parte de los asuntos que el gobierno ha identificado como pendientes de atención.
La regularización no es un asunto menor para los trabajadores, porque la estabilidad contractual influye en la continuidad del empleo y en las condiciones bajo las cuales se desarrolla la trayectoria profesional. Sin embargo, el anuncio de que se estudiará esta demanda no equivale todavía a una basificación generalizada: será necesario conocer qué plazas podrían regularizarse, bajo qué criterios, cuántas personas resultarían beneficiadas y en qué plazos.
Otro de los puntos que la presidenta ha mencionado es la remuneración de los médicos residentes. Sheinbaum reconoció que el monto de sus becas requiere una revisión y explicó que se está calculando cuánto podría incrementarse.
“Necesitamos aumentar la beca de los residentes, porque es una beca que es muy baja”, expresó el jueves al enumerar las medidas que su administración analiza para atender las necesidades del sector salud. También reconoció el papel que desempeñan estos médicos en la atención hospitalaria.
La discusión laboral abarca así a diferentes grupos de trabajadores, desde quienes buscan estabilidad en sus plazas hasta personal médico en formación que demanda mejores condiciones económicas. La propuesta integral tendrá que precisar cómo se atenderá cada situación y cuáles serán los alcances presupuestales de las medidas.
El desabasto y la falta de personal también están en la agenda
Las inconformidades de los trabajadores del IMSS no se limitan a sus ingresos. Las movilizaciones de esta semana también han colocado en el debate el desabasto de medicamentos e insumos, la falta de especialistas en determinados turnos y las condiciones en las que el personal desarrolla sus actividades.
En su conferencia del miércoles 14 de octubre, Sheinbaum afirmó que su gobierno revisaba la disponibilidad de medicamentos directamente en las farmacias de las instituciones de salud, con el propósito de contrastar la información administrativa con lo que reciben los pacientes.
La mandataria explicó que se estaban recopilando datos sobre los medicamentos entregados a los derechohabientes y que también había solicitado revisar los faltantes detectados en hospitales del IMSS. De acuerdo con su declaración, se estaban tomando medidas para atender problemas de distribución y abastecimiento.
La falta de medicamentos repercute directamente en quienes dependen de los servicios públicos de salud, pero también en el trabajo cotidiano del personal médico y de enfermería, que debe atender a los pacientes con los recursos disponibles. Por ello, la discusión sobre las condiciones laborales ocurre en paralelo a las exigencias para mejorar el funcionamiento de las unidades médicas.
El gobierno federal ha sostenido que existen avances en el fortalecimiento del sistema de salud, aunque la propia presidenta reconoció que persisten desafíos. El reto de la mesa de trabajo será traducir los compromisos generales en medidas verificables que respondan tanto a las necesidades de los trabajadores como a las de los derechohabientes.
La nueva propuesta todavía no tiene monto ni calendario definitivo
El principal pendiente es conocer qué ofrecerá finalmente el IMSS. Hasta este viernes 16 de octubre, Sheinbaum confirmó que Zoé Robledo evalúa un programa integral, pero no anunció un nuevo porcentaje salarial, un presupuesto específico ni un calendario para concretar la regularización de plazas.
La expresión “en la medida de lo posible” establece el límite presupuestal que la presidenta ha señalado para la negociación. Al mismo tiempo, la instrucción de revisar otras demandas indica que la respuesta no se circunscribirá necesariamente a una modificación del porcentaje salarial.
La nueva negociación deberá precisar si habrá una mejora directa al sueldo, qué prestaciones podrían modificarse, cómo se atenderán las solicitudes de estabilidad laboral y cuáles serán las acciones para responder a la falta de personal y a los problemas de abastecimiento.
También será relevante conocer el papel que tendrán los representantes sindicales y los mecanismos mediante los cuales se consultará a los trabajadores sobre una nueva oferta. El rechazo de la propuesta inicial dejó claro que el porcentaje presentado no obtuvo el respaldo mayoritario de quienes participaron en la consulta, por lo que cualquier acuerdo posterior tendrá que considerar esa decisión.
Por ahora, el compromiso anunciado por Sheinbaum es que Zoé Robledo continúe el análisis y busque alternativas para atender las demandas. La posibilidad de un mayor incremento salarial está abierta, pero no garantizada; la regularización de plazas forma parte de la revisión, pero todavía no se han definido sus alcances.

