*Admite incertidumbre sobre origen de fuga en la Sonda de Campeche.
*Grupo interdisciplinario será permanente para atender derrames, anuncia.
27.03.2026. Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ofreció un panorama detallado sobre los avances en la atención de derrames petroleros en el Golfo de México, con especial énfasis en la situación del yacimiento de Cantarell, donde una creciente emanación de hidrocarburos mantiene en alerta a autoridades ambientales y energéticas.
La primer mandataria reconoció que aún no existe una conclusión definitiva sobre el origen de la fuga detectada en la Sonda de Campeche. Explicó que las investigaciones contemplan distintos escenarios, desde un fenómeno natural hasta posibles fallas en infraestructura de Petróleos Mexicanos.
“Esta emanación no se sabe si es de manera natural, que puede estar ocurriendo de algún pozo que no ha sido explotado o hay algún problema en la instalación de Pemex”, afirmó ante la prensa de la mañanera
El tema cobró relevancia luego de que el titular de Marina señalara que la llamada chapopotera en Cantarell es actualmente uno de los principales focos de contaminación en la zona.
Frente a este diagnóstico, Sheinbaum insistió en la necesidad de profundizar en los estudios técnicos. “Ambos casos tenemos que investigarlos a fondo; en este momento hay una investigación muy profunda de todo el yacimiento de Cantarell”, sostuvo.
El gobierno federal busca no solo atender la emergencia actual en Cantarell, sino sentar las bases de un sistema más robusto de prevención, monitoreo y respuesta ante derrames, en una de las zonas petroleras más importantes del país.
La presidenta de México subrayó que, paralelamente a las indagatorias, el gobierno federal mantiene operativos activos para evitar que el crudo alcance las costas.
Según explicó, las acciones de contención buscan frenar tanto una posible fuga industrial como una emanación de la naturaleza .
En ese sentido, puntualizó que las playas actualmente no presentan residuos visibles gracias a labores de limpieza. “En este momento las playas están limpias, porque se limpiaron, no porque naturalmente ya no llegó el petróleo a la playa”, aclaró.
El impacto económico y social también fue abordado. Sheinbaum indicó que su administración trabaja directamente con pescadores y comunidades afectadas para compensar los daños.
“Hemos estado trabajando con los pescadores y las personas afectadas para poder resarcirles el daño”, dijo, al reconocer la importancia de estas actividades para la región.
Como parte de la respuesta institucional, la mandataria anunció que el grupo interdisciplinario creado para atender estos incidentes no será temporal, sino que se convertirá en una instancia permanente.
Este equipo está integrado por dependencias como Marina, Medio Ambiente, Energía, Pemex y la Secretaría de Ciencia, con el objetivo de fortalecer la prevención y reacción ante emergencias ambientales.
“Vamos a mantener este equipo de trabajo… para desarrollar sistemas de alertamiento que nos permitan conocer cuando hay una fuga de este tipo”, explicó Sheinbaum,
al tiempo que recordó que ya existen protocolos de contingencia que permiten instalar centros de mando de forma inmediata ante cualquier incidente.
No obstante, adelantó que el enfoque ahora será mejorar las herramientas tecnológicas disponibles. Entre las prioridades se encuentra el perfeccionamiento de sistemas de monitoreo marítimo y la implementación de alertas dirigidas específicamente a pescadores y comunidades costeras.
“Vamos a trabajar en un sistema de alertamiento que… también considere posible contaminación en la mar”, enfatizó.
La presidenta también destacó el papel de la comunidad científica en este proceso. Señaló que instituciones como el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada han desarrollado estudios clave sobre las corrientes del Golfo de México, información que será utilizada para anticipar la trayectoria de posibles contaminantes.
La incertidumbre sobre el origen de la emanación sigue siendo el eje central de una investigación que, según la propia presidenta, deberá llegar “hasta el fondo” antes de emitir conclusiones definitivas.













