*
22.06.2026 Ciudad de México.- Karla Ivette Gómez, propietaria del popular Pato Merlín, inició este lunes los trámites ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) para registrar legalmente el nombre del ave que se convirtió en un fenómeno viral durante el Mundial de Futbol 2026.
La dueña del animal acudió a las instalaciones del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) para comenzar los trámites correspondientes que permitan proteger jurídicamente la denominación “Pato Merlín”, luego de que la creciente fama del ave despertara el interés de diversas empresas y particulares interesados en utilizar su imagen y nombre con fines comerciales.
La decisión se produjo tras el notable alcance que ha conseguido el pato en plataformas digitales, donde miles de usuarios han compartido videos, fotografías y publicaciones relacionadas con el ave, convirtiéndolo en un personaje ampliamente reconocido por internautas de distintas regiones del país.
De acuerdo con la información dada a conocer por su propietaria, el objetivo es iniciar el procedimiento legal necesario para que el nombre quede protegido dentro de las disposiciones contempladas por la legislación mexicana en materia de propiedad industrial.
El trámite comenzó formalmente este lunes con la presentación de la documentación requerida ante el IMPI, organismo encargado de administrar el sistema de marcas y signos distintivos en México. Sin embargo, la solicitud deberá pasar por diversas etapas de revisión antes de que la autoridad determine si procede o no el otorgamiento del registro.
La popularidad alcanzada por el Pato Merlín ha generado interés más allá de las redes sociales. El personaje se ha convertido en un referente de contenido viral y ha comenzado a llamar la atención de empresas interesadas en desarrollar productos promocionales, campañas publicitarias o colaboraciones vinculadas a su imagen.
Especialistas en propiedad intelectual señalan que iniciar oportunamente este tipo de procedimientos resulta relevante cuando una figura pública, personaje o elemento de identidad adquiere notoriedad comercial, ya que permite establecer derechos sobre su uso y explotación en determinadas categorías.
Aunque el proceso apenas comienza, la presentación de la solicitud marca el primer paso para que el nombre del ave pueda contar con protección legal en caso de que el IMPI determine la viabilidad del registro.
El caso del Pato Merlín se suma a otros fenómenos surgidos en internet que han trascendido el ámbito digital para convertirse en activos con potencial comercial. En diversos casos, creadores de contenido, influencers y propietarios de personajes virales han recurrido a mecanismos de protección de marca para evitar usos no autorizados de nombres, imágenes o conceptos asociados a su popularidad.
Por ahora, el procedimiento se encuentra en su fase inicial. Será el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial el encargado de analizar la solicitud presentada y resolver, conforme a la normatividad vigente, si el nombre “Pato Merlín” puede obtener la protección legal solicitada por su propietaria.
Mientras tanto, el ave continúa acumulando seguidores y generando interacción en redes sociales, donde su creciente fama fue precisamente el detonante para que se iniciaran los trámites destinados a resguardar jurídicamente la identidad con la que alcanzó notoriedad pública.


