*Se busca resaltar el talento de las mujeres.
*Es la primera en recibir este premio, que será anual alrededor del 8M.
/ Horacio Alvarado /
El olor del césped por las mañanas, las extensas jornadas de viajes o partidos y la gran convicción de que su rol es único e indispensable para el rendimiento de los futbolistas son algunas de las condiciones con las que convive Xenia Durón, la nutrióloga del primer equipo varonil, quien ha convertido su paso por Pumas en un legado especial para las mujeres dentro del Club Universidad Nacional.
“Este reconocimiento no sólo me pertenece a mí, sino también a todas las mujeres que han luchado por abrirse paso en este deporte y a las que vienen detrás, demostrando que sí es posible y que los sueños se cumplen. Lo recibo con orgullo, responsabilidad y el compromiso de seguir trabajando, inspirando y dejando huella en esta gran institución”, compartió Xenia Durón.
El Club Universidad Nacional, como parte de su compromiso de enaltecer la labor de las mujeres que trabajan en la institución, entregó un reconocimiento a Xenia, quien durante nueve años ha sido la nutrióloga encargada del primer equipo varonil y ha colaborado en el Club desde hace 16 años.
“Hoy recibo este reconocimiento con profunda gratitud y humildad. Agradezco a la institución por este honor, que representa no solamente un logro personal, sino también un paso significativo en un camino que, durante mucho tiempo, parecía inalcanzable para las mujeres”, afirmó Xenia Durón.
Ella llegó a Pumas desde el año 2010, como parte del servicio social de la Universidad Autónoma Metropolitana, institución de la que es egresada y donde estudió una maestría en Nutrición Deportiva, experiencia que la ha llevado a ser una de las grandes piezas del Club por varios años.
“Lo de hoy es un acto simbólico que todos compartimos. En el Club Universidad Nacional queremos resaltar el talento de todas las que forman parte de la institución. Por fortuna, tenemos muchas mujeres en nuestro Club. Lo que pretendemos es instituir un reconocimiento anual alrededor del 8M. Buscamos que personas representativas, con liderazgo y dedicación, sigan rompiendo el techo de cristal. Si bien es importante distinguir trayectorias individuales, la intención es que ayude a proyectar mensajes a las nuevas generaciones, en búsqueda de entornos justos, independientes y con el avance en condiciones laborales. Reconocer a una mujer cada año es un acto de responsabilidad institucional”, expresó Luis Raúl González Pérez, presidente del Club Universidad Nacional.
La nutrióloga universitaria ha pasado por varias categorías de fuerzas básicas aportando su conocimiento en la institución, aunque fue en 2017 cuando se integró formalmente al primer equipo varonil. Nueve años más tarde, Xenia Durón sigue manteniendo la ilusión del primer día y la convicción de dejar un legado en el Club.
“Como mujer en este ámbito, recibir este reconocimiento tiene un valor especial porque refleja que los espacios se transforman, que las barreras se rompen y que el talento, la disciplina y la pasión no tienen género. Agradezco a mis colegas, por su respeto, su apoyo y por construir juntos un entorno donde el esfuerzo y la dedicación hablan más fuerte que cualquier estereotipo. También doy gracias a quienes creyeron en mí, incluso cuando el camino no era fácil, y me motivaron a seguir adelante”, señaló Durón.
El presidente Luis Raúl González explicó cómo fue el proceso de selección para que Xenia Durón fuera la reconocida en este año, y destacó que no fue una decisión sencilla, ya que hay muchas mujeres que trabajan en la institución y son muy valiosas para el Club, lo que lo hace un equipo especial.
“Nuestro cuerpo directivo del Club interpretó su sentir e identificó a todas las mujeres que debemos de ir reconociendo. Hemos optimizado nuestra mirada en Xenia, no por antigüedad, sino porque ha incursionado en diferentes categorías y hoy tiene un rol necesario en el primer equipo varonil, una historia importante para nosotros”, aseguró.
Finalmente, el presidente del Club le dedicó unas emotivas palabras por su gran recorrido en la institución y por alzar el estandarte de la primera mujer reconocida en este ámbito: “Todos hemos visto a Xenia corriendo de un lado a otro, siempre dando lo mejor de sí, pendiente de la atención nutricional de los jugadores, aún en el avión mismo se ocupa de que todos tengan las atenciones requeridas. Es una exigencia que no ha sido fácil. Te debes sentir orgullosa de tu trabajo, lo demuestras y disfrutas lo que haces, lo cual no es sencillo”.
Gaceta UNAM













