- La investigadora Paola Ramírez González expuso los impactos psicosociales que acompañan la identificación y recuperación de personas desaparecidas, en conferencia impartida en la Facultad de Odontología de la Universidad Veracruzana
- Fue organizada por las Especializaciones en Odontología Forense con Fines de Identificación Humana, Gestión de la Identificación Humana, Antropología Física Forense y Arqueología Forense y por el Programa Universitario para la Atención de la Problemática de la Desaparición de Personas e Identificación Humana
Paola Ramírez, del colectivo Fundar, impartió la conferencia “¿Qué ocurre después de la restitución? El papel de los procesos forenses en los impactos psicosociales”, en la Facultad de Odontología UV
David Sandoval Rodríguez / Fotos: Luis Fernando Fernández /UV/
19/10/2026, Xalapa, Ver.- La identificación y restitución de personas desaparecidas a sus familiares no representa el final de la búsqueda ni garantiza por sí misma la reparación del daño, pues puede abrir nuevas interrogantes, conflictos y afectaciones psicosociales que requieren acompañamiento, afirmó Paola Alejandra Ramírez González, doctora en Antropología e investigadora de la organización civil Fundar. Centro de Análisis e Investigación.
Durante la conferencia “¿Qué ocurre después de la restitución? El papel de los procesos forenses en los impactos psicosociales”, impartida en la Facultad de Odontología de la Universidad Veracruzana (UV), planteó la necesidad de revisar cómo se realizan los procesos de identificación, notificación y entrega de cuerpos, así como sus repercusiones en las familias que buscan a sus seres queridos.
A la conferencia, realizada en el salón de Usos Múltiples, convocaron las Especializaciones en Odontología Forense con Fines de Identificación Humana, Gestión de la Identificación Humana, Antropología Física Forense y Arqueología Forense, así como el Programa Universitario para la Atención de la Problemática de la Desaparición de Personas e Identificación Humana.
La investigadora abordó los desafíos emocionales, sociales e institucionales que enfrentan las familias tras la identificación y entrega de personas desaparecidas
Ramírez González, quien trabaja en el Programa de Derechos Humanos y Lucha contra la Impunidad de Fundar, explicó que la restitución suele concebirse como la etapa culminante de la búsqueda, tras la cual las familias podrían dar sepultura a sus seres queridos y cerrar el duelo; sin embargo, su experiencia de investigación y acompañamiento psicosocial muestra que el regreso de una persona fallecida puede plantear nuevas dificultades.
Entre ellas, mencionó la incertidumbre sobre las circunstancias de la muerte, las preguntas que permanecen sin respuesta acerca de lo ocurrido y la identidad de los responsables, así como las experiencias emocionales que surgen al confrontar la materialidad de una muerte violenta.
Estas situaciones pueden profundizar el sufrimiento cuando los procesos forenses presentan errores, los dictámenes generan dudas o la notificación se realiza de manera inadecuada.
Víctor Hugo Muñoz, director de la Facultad de Odontología, agradeció la visita de la investigadora en el marco de colaboración del Programa Universitario para la Atención de la Problemática de la Desaparición de Personas e Identificación Humana
“Cada caso es singular, cada familia, cada persona tiene un vínculo específico con esa persona que regresa a su vida”, señaló, al subrayar que no existe una respuesta única para acompañar estas experiencias.
La especialista compartió aprendizajes derivados de su trabajo de campo en el norte de Sinaloa, donde acompañó durante 2018 y 2019 a integrantes del colectivo Las Rastreadoras del Fuerte en jornadas de búsqueda y exhumación.
Esa experiencia le permitió observar que las familias continúan enfrentando distintas etapas después de localizar a sus seres queridos y que sus necesidades no terminan con la recuperación de los cuerpos.
También destacó la dimensión comunitaria, afectiva y cultural de estos procesos; explicó que las prácticas de cuidado, los rituales y los saberes ancestrales pueden contribuir a la dignificación de las personas fallecidas y a la reconstrucción de los vínculos entre quienes permanecen y quienes han muerto.
En ese sentido, propuso comprender los procesos forenses no únicamente desde su dimensión técnica y científica, sino también desde su carácter ético y reparador.
Alicia Martínez, docente coordinadora de la Especialización en Odontología Forense con Fines de Identificación Humana, dio la bienvenida a la ponente
“La atención institucional”, sostuvo, “debe reconocer las experiencias subjetivas de las familias y evitar prácticas burocráticas que profundicen sus afectaciones”.
La investigadora recordó que existen protocolos e instrumentos para orientar la identificación, notificación y entrega de personas fallecidas, pero advirtió que su existencia no garantiza su cumplimiento. Relató que ha acompañado casos en los que fue necesario repetir notificaciones debido a procedimientos incorrectos, lo que evidencia la necesidad de aplicar adecuadamente los lineamientos establecidos.
Asimismo, resaltó la importancia de que las universidades y las distintas disciplinas involucradas en la búsqueda e identificación humana mantengan una colaboración directa con las familias, aprendan de sus experiencias y contribuyan a construir respuestas sensibles a las particularidades de cada caso, por lo que reconoció el trabajo que se realiza por parte de la UV.
Víctor Hugo Muñoz Muñoz, director de la Facultad de Odontología, dio la bienvenida a la ponente y agradeció a las docentes que integran el programa educativo por involucrar a la comunidad estudiantil y académica.
Por su parte, Alicia Martínez Flores, coordinadora de la Especialización en Odontología Forense con Fines de Identificación Humana, agradeció el apoyo institucional para invitar a la especialista y destacó la presencia de madres buscadoras, así como de egresados y egresadas de la especialización en la conferencia.

