*La reaparición de Rocha Moya ocurre en un contexto de crispación política y judicial con EEUU.
09.07.2026 Sinaloa.- A 69 días de haber solicitado licencia al cargo de gobernador constitucional de Sinaloa, Rubén Rocha Moya reapareció públicamente este miércoles mediante un mensaje difundido en su cuenta de la red social X, donde defendió su actuación, reiteró su inocencia frente a las investigaciones que enfrenta y aseguró que las acusaciones en su contra carecen de sustento legal y forman parte de una campaña política y mediática en su contra y en contra de la 4T.
El exmandatario sinaloense, quien dejó temporalmente el cargo el pasado 1 de mayo para enfrentar sin fuero las indagatorias abiertas por la Fiscalía General de la República (FGR), sostuvo que su decisión respondió a la confianza que tiene en las instituciones mexicanas y al propósito de colaborar plenamente con las autoridades.
“El día de hoy se cumplen 69 días de que solicité licencia al cargo de Gobernador Constitucional del Estado de Sinaloa. Lo hice desde mi convicción de mexicano que confía en las instituciones y en las leyes de nuestro país, con la finalidad de que, sin la protección del fuero constitucional inherente a mi cargo, se me investigue con toda amplitud y sin cortapisa alguna por las autoridades competentes”, escribió.
Rocha Moya recordó que durante este periodo acudió a comparecer ante la Fiscalía General de la República para responder a las diligencias ministeriales relacionadas con las investigaciones que se siguen en su contra.
“En este lapso, comparecí ante la Fiscalía General de la República, a responder de manera puntual y veraz las preguntas del Ministerio Público Federal”, afirmó en el mensaje publicado en X.
El exgobernador también aseguró que desde el inicio de su licencia ha permanecido en su domicilio de la ciudad de Culiacán y negó contar con algún esquema especial de protección por parte del Gobierno federal.
“Desde el día 1 de mayo hasta hoy, he permanecido, sin moverme, en mi domicilio en la ciudad de Culiacán. No me protegen ni resguardan elementos de corporación federal alguna. Es absolutamente falso lo que escribe el periodista Carlos Loret de Mola”, señaló.
La declaración responde a versiones periodísticas que en semanas recientes aseguraban que el político morenista permanecía bajo resguardo de fuerzas federales mientras avanzaban las investigaciones abiertas en México y los señalamientos formulados desde Estados Unidos.
En la parte más extensa de su pronunciamiento, Rocha Moya rechazó de manera categórica las acusaciones que pesan en su contra y sostuvo que durante los últimos meses ha enfrentado una campaña de desprestigio.
“He sido objeto de una atroz embestida mediática de calumnias y de imputaciones sin sustento fáctico ni legal alguno. Las acusaciones que se me formulan por una oficina del gobierno de los Estados Unidos son falsas”, expresó.
El exmandatario fue más allá al atribuir el origen de los señalamientos a intereses políticos que, afirmó, buscan debilitar al movimiento de la Cuarta Transformación.
“Hoy queda claro que se trata de un ataque promovido desde la ultraderecha, con la pretensión de menoscabar la soberanía nacional y estigmatizar al movimiento de transformación a favor de los pobres más importante del continente”, publicó.
En mayo pasado solicitó licencia a la gubernatura luego de que autoridades estadounidenses lo señalaran presuntamente por vínculos con integrantes del crimen organizado, acusaciones que derivaron en investigaciones por parte de la Fiscalía General de la República.
Tras separarse del cargo, el Congreso de Sinaloa designó a un gobernador sustituto mientras se desarrollan las indagatorias. Desde entonces, Rocha Moya había mantenido un bajo perfil público y únicamente había sido visto al acudir a comparecer ante la FGR.
El caso ha provocado un intenso debate político tanto en México como en Estados Unidos. Mientras el exgobernador insiste en que las imputaciones carecen de pruebas y obedecen a intereses políticos, las investigaciones ministeriales continúan abiertas y hasta ahora la Fiscalía General de la República no ha informado públicamente sobre una determinación definitiva respecto de su situación jurídica.
La publicación también se produce en medio de las diferencias diplomáticas surgidas entre ambos países por las investigaciones estadounidenses contra diversos funcionarios y exfuncionarios mexicanos. El Gobierno de México ha sostenido que cualquier señalamiento debe sustentarse con pruebas y desarrollarse con pleno respeto a la soberanía nacional y a los mecanismos de cooperación jurídica entre ambas naciones.
El desarrollo de las investigaciones de la Fiscalía General de la República será determinante para esclarecer las acusaciones que han marcado uno de los episodios de mayor impacto político en Sinaloa durante los últimos meses.


