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28.09.2026. Ensenada B.C.- Ernesto Ruffo Appel llegó poco antes de las siete de la mañana de este lunes a su domicilio en Ensenada, Baja California, después de permanecer 72 días en el penal federal de El Altiplano y pasar alrededor de 39 horas en carretera desde el Estado de México, bajo custodia de la Guardia Nacional.
El regreso a casa ocurrió después de que un juez modificó la medida cautelar que mantenía al exgobernador de Baja California en prisión preventiva, para que ahora continúe el proceso desde su domicilio. La decisión no significa que haya quedado en libertad: deberá permanecer bajo prisión domiciliaria y vigilancia mientras continúa la causa penal relacionada con la investigación por presuntos delitos de delincuencia organizada y en materia de hidrocarburos.
Pero el traslado se convirtió en uno de los aspectos más cuestionados de su regreso.
Ruffo relató que el recorrido desde el Altiplano hasta Ensenada se realizó por carretera, con cambios de vehículos y de personal de la Guardia Nacional conforme avanzaba el convoy por distintos estados. Dijo que permaneció esposado durante el trayecto y que prácticamente no pudo dormir.
Aunque señaló que los elementos encargados de su custodia tuvieron buen trato hacia él, cuestionó las condiciones y el gasto que implicó trasladarlo durante casi 40 horas para recorrer los aproximadamente 2 mil 800 kilómetros que separan el penal mexiquense de Ensenada.
“Es protocolo, así lo tienen ellos —la Guardia Nacional—, a todo mundo lo regresan por tierra”, relató.
Según explicó, durante el recorrido los propios elementos que lo custodiaban comentaron sobre el costo que representa hacer por carretera un traslado de esa distancia.
“Ellos mismos venían comentando que es un desperdicio de recursos desde Almoloya a Ensenada”, dijo Ruffo.
El exgobernador explicó que durante el trayecto fueron cambiando los elementos que lo acompañaban. Pese al cansancio, tuvo oportunidad de conversar con algunos de ellos sobre distintos temas y sobre la situación del país.
El recorrido comenzó el sábado 26 de septiembre, después de que se autorizó que Ruffo cumpliera en su domicilio la medida cautelar que hasta entonces había cumplido en El Altiplano. Finalmente, después de casi dos días en carretera, llegó a Ensenada durante las primeras horas de este lunes.
A su llegada, Ruffo habló brevemente con los medios y posteriormente concedió una entrevista a Azucena Uresti para Radio Fórmula, en la que habló de las condiciones del traslado y de los días que pasó en prisión.
Sobre su estado físico después del recorrido, dijo que se encontraba bien, aunque el dato que marcó su relato fue la duración del trayecto y el hecho de haber permanecido esposado durante buena parte del mismo.
“Llegué perfecto”, afirmó, al explicar cómo se encontraba después de las 39 horas de carretera. También señaló que los elementos de la Guardia Nacional le dieron un buen trato durante el recorrido.
El contraste entre el trato recibido por los custodios y las condiciones del traslado quedó presente en sus declaraciones. Ruffo no acusó a los agentes que lo acompañaron de haberlo maltratado; su cuestionamiento se dirigió principalmente al procedimiento utilizado para llevarlo desde el centro penitenciario hasta Baja California.
La familia sí expresó abiertamente su inconformidad.
Verónica Ruffo, hija del exgobernador, calificó el traslado terrestre como “una infamia” y cuestionó por qué su padre había sido llevado al Estado de México por vía aérea y, una vez modificada su medida cautelar, tuvo que regresar por carretera.
“¿Por qué, si se lo llevaron por avión, lo regresaron por tierra?”, cuestionó.
La hija de Ruffo relató además que durante las últimas 48 horas estuvo pendiente del recorrido y tratando de conocer la ubicación de su padre.
“Las últimas 48 horas es estar dando seguimiento al trayecto de mi papá tratando de localizar dónde está”, declaró. También sostuvo que quienes tomaron la decisión del traslado deberían explicar las razones para utilizar la vía terrestre.
La controversia llegó este lunes hasta la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum. La mandataria dijo que preguntó durante la reunión del Gabinete de Seguridad por qué Ruffo había sido trasladado por tierra debido a la distancia entre el Estado de México y Baja California.
“Pregunté hoy en la mañana en el gabinete por qué se le trasladó por tierra si era tan largo el recorrido”, relató.
La respuesta que recibió, según explicó, fue: “Me dijeron que se siguió la orden del juez. Eso es, esa fue la contestación que me dieron”. Sheinbaum agregó que, de acuerdo con la información que le proporcionaron, la defensa de Ruffo habría estado de acuerdo con el procedimiento, aunque aclaró que ella no tenía certeza directa sobre esos detalles y que la Fiscalía General de la República podría explicar con mayor precisión cómo se determinó el traslado.
La explicación presidencial no cerró las interrogantes sobre el operativo. Sheinbaum reconoció que se trató de un trayecto muy largo y señaló que la Fiscalía podría proporcionar información adicional sobre las condiciones específicas en las que se llevó a cabo.
Para Ruffo, el traslado ocurrió después de una estancia de 72 días en El Altiplano, periodo durante el cual permaneció sujeto a prisión preventiva.
El exgobernador también contó que durante su estancia en el penal realizó ejercicio durante varias horas al día y conversó con otros internos, incluidos otros exgobernadores y personas relacionadas con la investigación por huachicol fiscal.
Ahora continuará el proceso desde su domicilio de Ensenada. La modificación de la medida cautelar únicamente cambió el lugar donde cumple la prisión preventiva; las acusaciones en su contra permanecen vigentes y el proceso penal continúa.
Ruffo sostiene su inocencia y afirma que su participación en la empresa relacionada con la investigación se limitó a su calidad de accionista. “Yo me declaré inocente, estaba dispuesto a ir a comparecer. En la empresa soy accionista, no participé en nada más”, declaró.

