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14.08.2026 Colombia.- Colombia atraviesa una de las etapas más críticas de su emergencia por el terremoto de magnitud 7.4 que golpeó al país el pasado 10 de agosto. El más reciente balance difundido este jueves eleva a 281 la cifra de personas fallecidas, mientras los heridos superan los 3 mil 900 y alrededor de 379 personas permanecen desaparecidas.
El número de víctimas continúa aumentando conforme los equipos de rescate avanzan entre los escombros de edificios y viviendas destruidos. Cali, Pereira, Manizales y Quibdó se encuentran entre las zonas más afectadas por el movimiento telúrico, que provocó daños severos en infraestructura, servicios públicos y viviendas.
Reuters reportó que más de 10 mil 500 viviendas habrían quedado destruidas y que las labores de búsqueda han comenzado a entrar en una etapa especialmente complicada, después de que transcurrieran las primeras 72 horas consideradas críticas para localizar sobrevivientes.
La tragedia ha obligado a modificar las operaciones de emergencia. En algunos puntos, los trabajos dejaron de concentrarse exclusivamente en encontrar personas con vida y comenzaron a orientarse también hacia la recuperación de cuerpos y la remoción de toneladas de escombros. Aun así, los rescatistas continúan trabajando en sitios donde existe la posibilidad de encontrar sobrevivientes.
El presidente Abelardo de la Espriella decretó tres días de duelo nacional por las víctimas del terremoto. La disposición contempla que la bandera colombiana permanezca a media asta en edificios públicos y en las representaciones diplomáticas del país en el exterior.
El duelo nacional se desarrolla mientras cientos de familias permanecen a la espera de información sobre sus seres queridos desaparecidos. La cifra de personas no localizadas también ha sufrido variaciones conforme avanzan los procesos de identificación y búsqueda.
Ante la dimensión de los daños, De la Espriella anunció además la declaratoria de emergencia económica, una medida destinada a permitir al Gobierno movilizar recursos extraordinarios para atender la crisis y comenzar la reconstrucción.
“Le informo al país: he decidido hacer uso de la emergencia económica, mecanismo que contempla la Constitución, para poder enfrentar esta crisis como corresponde”, declaró el mandatario al anunciar la decisión.
El presidente explicó que uno de los instrumentos centrales de la estrategia será el llamado Fondo Milagro, mediante el cual se pretende concentrar recursos nacionales e internacionales para financiar la reconstrucción de hospitales, escuelas, viviendas, carreteras, aeropuertos y otros espacios afectados por el terremoto.
La emergencia económica llega cuando el país comienza a dimensionar el impacto financiero del desastre. Además de las pérdidas humanas, miles de familias han quedado sin vivienda y numerosas comunidades enfrentan interrupciones en servicios esenciales y dificultades para recuperar sus actividades productivas.
La respuesta gubernamental contempla también medidas de apoyo para las personas damnificadas, entre ellas subsidios de arrendamiento, alivios tributarios y acciones para apoyar a comerciantes y familias que perdieron sus fuentes de ingreso. El objetivo inmediato es evitar que la emergencia humanitaria se convierta en una crisis social y económica de mayores proporciones.
La magnitud del terremoto también ha provocado una amplia movilización internacional. Equipos de rescate y ayuda humanitaria han llegado desde distintos países, aunque el Gobierno colombiano ha establecido criterios de certificación para los grupos extranjeros que participan directamente en las labores de búsqueda y rescate.
México también participa en la respuesta humanitaria. De acuerdo con información difundida durante la emergencia, el país ha enviado suministros y apoyo para los damnificados, mientras continúan las gestiones para contribuir a la atención de la población afectada.
El desastre representa además la primera gran crisis nacional que enfrenta De la Espriella apenas días después de asumir la Presidencia de Colombia. La prioridad inmediata sigue siendo localizar a las personas desaparecidas y atender a quienes resultaron afectados, pero el Gobierno ya prepara una segunda etapa centrada en la reconstrucción.
Con al menos 281 muertos, más de 3 mil 900 heridos y cientos de desaparecidos, Colombia enfrenta ahora una doble emergencia: rescatar a quienes todavía puedan encontrarse con vida y reconstruir las comunidades devastadas por uno de los terremotos más destructivos registrados en el país en décadas.

