Seis mineros mueren tras explosión en una mina de carbón en Colombia

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15.08.2026 Colombia.- Seis trabajadores murieron luego de quedar atrapados tras una explosión registrada en una mina subterránea de carbón en el municipio de Cucunubá, en el departamento colombiano de Cundinamarca, en una nueva tragedia que vuelve a poner bajo la lupa las condiciones de seguridad en una de las principales regiones mineras del centro del país. Foto del gobernador @JorgeEmilioRey

La emergencia ocurrió el viernes 14 de agosto en la mina El Porvenir 1, donde seis trabajadores quedaron atrapados después de que una explosión provocara un derrumbe en el interior del socavón. Tras varias horas de labores de búsqueda y rescate, los organismos de emergencia confirmaron que ninguno de los mineros logró sobrevivir.

Han identificado a los seis mineros que permanecían atrapados en una mina de Cucunubá, Valle de Ubaté como: Duvan Rodríguez, Cristian Contreras, Sebastián Contreras, Eduard Díaz, Yerson Rojas y Jhon Mario Triviño Serna

El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, informó que los seis trabajadores fueron localizados sin vida una vez que concluyeron las operaciones de rescate. “Lamentamos informar que las seis personas atrapadas en la mina El Porvenir 1, en Cucunubá, fueron halladas sin vida tras culminar las labores de rescate”, comunicó el mandatario departamental.

La Agencia Nacional de Minería (ANM) participó en las labores mediante sus equipos especializados de Seguridad y Salvamento Minero, mientras que organismos locales apoyaron las operaciones para ingresar al socavón y recuperar los cuerpos.

La tragedia ocurrió en una zona con una larga tradición de explotación de carbón. Cucunubá forma parte de la provincia de Ubaté, una región minera de Cundinamarca en la que también se encuentran municipios como Sutatausa, Guachetá, Tausa y Lenguazaque. En estos territorios existe una importante concentración de pequeñas explotaciones subterráneas dedicadas principalmente a la extracción de carbón.

El accidente vuelve a llamar la atención sobre los riesgos de la minería subterránea en Cundinamarca. Las explosiones asociadas con acumulaciones de gases, particularmente metano, constituyen uno de los principales peligros de las explotaciones de carbón debido a que este gas puede acumularse en espacios cerrados y convertirse en altamente inflamable ante la presencia de una fuente de ignición.

La Agencia Nacional de Minería ha documentado anteriormente accidentes de características similares. En marzo de 2023, por ejemplo, una explosión de metano en minas subterráneas de carbón de Sutatausa desencadenó posteriormente una explosión de polvo de carbón y dejó 21 trabajadores muertos y dos heridos. El organismo identificó entonces múltiples factores relacionados con las condiciones de trabajo, la operación minera y las deficiencias en las barreras de seguridad.

La provincia de Ubaté ha enfrentado varias emergencias mineras durante 2026. De acuerdo con cifras de la Gobernación de Cundinamarca, hasta fechas recientes se habían registrado nueve eventos relacionados con la actividad minera durante el año, ocho de ellos con víctimas mortales, con un acumulado de 31 personas fallecidas en los municipios de Sutatausa, Cucunubá, Guachetá y Lenguazaque.

El dato permite dimensionar el problema más allá del accidente ocurrido en El Porvenir 1. La recurrencia de emergencias en la región ha obligado a las autoridades departamentales y nacionales a revisar protocolos de prevención, mecanismos de vigilancia y condiciones de seguridad en las explotaciones mineras.

La Gobernación de Cundinamarca ha señalado que una de sus prioridades es fortalecer la prevención y promover mejores prácticas de seguridad en la actividad minera, especialmente en una zona donde la explotación de carbón constituye una fuente tradicional de empleo y actividad económica.

La región también enfrenta el problema de la minería que opera por fuera de las condiciones legales y técnicas establecidas por las autoridades. En febrero de este año, por ejemplo, seis trabajadores murieron tras una explosión en la mina Mata Siete, en Guachetá. Posteriormente, la Agencia Nacional de Minería confirmó que esa explotación operaba de manera ilegal, con un título minero caducado.

Ese antecedente es relevante porque muestra uno de los principales desafíos que enfrentan las autoridades colombianas: garantizar que las explotaciones mineras cuenten con títulos vigentes y cumplan las exigencias de seguridad, al tiempo que se combate la actividad ilegal que puede desarrollarse sin controles suficientes.

No obstante, la existencia de una tragedia en una explotación determinada no permite atribuir automáticamente sus causas a una falta específica de seguridad. En el caso de Cucunubá, las autoridades deberán determinar mediante las investigaciones correspondientes qué provocó la explosión, cuáles eran las condiciones del socavón y si se cumplían las normas técnicas y de seguridad vigentes.

Las labores de rescate también evidenciaron la complejidad de trabajar dentro de una mina después de una explosión. Los derrumbes, la posible presencia de gases y la inestabilidad de las estructuras obligan a los equipos especializados a avanzar de manera gradual para evitar que los socorristas se conviertan también en víctimas.

Para las familias de los seis trabajadores, la emergencia terminó con la confirmación de una tragedia que durante horas mantuvo abierta la esperanza de encontrarlos con vida. Los cuerpos fueron recuperados después de las labores realizadas por los equipos de salvamento y quedaron bajo responsabilidad de las autoridades competentes para los procedimientos de identificación y entrega a sus familiares.

El accidente de Cucunubá se suma así a una cadena de emergencias que ha golpeado durante este año a la minería de carbón en Cundinamarca. La sucesión de incidentes ha llevado a las autoridades departamentales a plantear nuevas acciones para fortalecer la prevención, mejorar los protocolos y reducir los riesgos para quienes trabajan bajo tierra.

La tragedia vuelve a recordar el costo humano de una actividad fundamental para numerosas comunidades de la región. Cada descenso a los socavones implica enfrentar riesgos que pueden cambiar en cuestión de segundos y que, cuando fallan las medidas de prevención o se presentan condiciones peligrosas, pueden terminar en derrumbes, intoxicaciones o explosiones.

Ahora corresponderá a las autoridades mineras establecer con precisión qué ocurrió en El Porvenir 1, determinar las condiciones en las que trabajaban los seis mineros y establecer, en caso de existir responsabilidades, las medidas correspondientes.

Mientras tanto, Cucunubá enfrenta nuevamente el duelo por trabajadores que no regresaron a casa después de entrar a una mina para ganarse la vida.