Terremoto de magnitud 7.8 sacude Filipinas; colapsan edificios.

*Hay alerta de tsunami.

07.06.2025 Manila, Filipinas.- Un fuerte terremoto de magnitud 7.8 sacudió este lunes la región de Mindanao, en el sur de Filipinas, provocando cortes de energía, evacuaciones preventivas y la activación de alertas de tsunami para varias zonas costeras del país y otras regiones del Pacífico occidental. Las autoridades mantenían la evaluación de daños mientras continuaban registrándose réplicas horas después del movimiento telúrico.

De acuerdo con el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (PHIVOLCS), el sismo ocurrió a las 7:37 de la mañana, hora local, con epicentro cerca de la ciudad de General Santos, en la isla de Mindanao. El fenómeno tuvo una profundidad relativamente superficial, una característica que suele incrementar la intensidad de las sacudidas percibidas en superficie, donse e vieron edificios colapsados.

Tras el terremoto, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico advirtió sobre la posibilidad de olas de hasta tres metros de altura en algunas zonas costeras filipinas. También se emitieron alertas para áreas de Indonesia y Malasia, donde podrían registrarse variaciones del nivel del mar de hasta un metro.

Las autoridades filipinas ordenaron evacuaciones preventivas en comunidades costeras y recomendaron a la población desplazarse hacia zonas elevadas. “Aconsejamos a las personas que viven cerca de la costa trasladarse a lugares altos o internarse más tierra adentro”, declaró Teresito Bacolcol, director de PHIVOLCS, ante la amenaza de posibles olas asociadas al fenómeno sísmico.

Aunque durante las primeras horas no se reportaban víctimas mortales ni daños catastróficos, medios locales informaron interrupciones en el suministro eléctrico y escenas de pánico entre habitantes que abandonaron viviendas, oficinas y centros comerciales al percibir las fuertes sacudidas. Las autoridades señalaron que la evaluación de daños en infraestructura, hospitales, carreteras y edificios públicos continuaba en distintas provincias del sur del archipiélago.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y otros organismos internacionales registraron varias réplicas posteriores al terremoto, algunas superiores a magnitud 6.0. Los expertos advirtieron que la actividad sísmica podría mantenerse durante las próximas horas o incluso días, como ocurre habitualmente tras eventos de gran magnitud.

La diferencia en algunas mediciones preliminares realizadas por agencias internacionales provocó que distintos organismos reportaran magnitudes que oscilaron entre 7.3 y 7.8, mientras continuaban los análisis técnicos sobre las características definitivas del sismo.

El terremoto volvió a poner de relieve la vulnerabilidad de Filipinas frente a los desastres naturales. El país se encuentra ubicado en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa zona de intensa actividad sísmica y volcánica que rodea el océano Pacífico y concentra aproximadamente el 75 por ciento de los volcanes activos del planeta y la mayoría de los grandes terremotos registrados cada año.

La posición geográfica del archipiélago filipino lo convierte en uno de los países más expuestos del mundo a terremotos, erupciones volcánicas y fenómenos meteorológicos extremos. Además de la actividad sísmica, el país enfrenta anualmente el impacto de alrededor de veinte tormentas tropicales y tifones que provocan inundaciones, deslaves y daños a la infraestructura.

Uno de los antecedentes más devastadores ocurrió en 1990, cuando un terremoto de magnitud 7.8 dejó más de mil 600 muertos en la isla de Luzón. Más recientemente, en diciembre de 2023, otro potente sismo en Mindanao generó alertas de tsunami y provocó evacuaciones masivas en varias provincias del sur del país.

Las autoridades filipinas mantienen la vigilancia sobre las zonas costeras mientras continúa el monitoreo de posibles cambios en el nivel del mar y la actividad sísmica posterior al evento principal. Equipos de emergencia, protección civil y fuerzas de seguridad fueron desplegados en las regiones potencialmente afectadas para atender cualquier contingencia derivada del terremoto.

Mientras avanzan las inspecciones en edificios e infraestructura crítica, el gobierno filipino llamó a la población a mantenerse informada únicamente a través de canales oficiales y a seguir las indicaciones de evacuación emitidas por las autoridades locales. Los expertos advirtieron que, aunque el riesgo de un gran tsunami podría disminuir con el paso de las horas, las réplicas representan todavía un peligro para las comunidades cercanas al epicentro.