* Crece temor en Puebla porque se teme que el agresor dispare desde un auto en movimiento.
27.06.2026 Puebla, Pue.- La incertidumbre y el miedo entre miles de automovilistas que diariamente circulan por la Vía Atlixcáyotl, una de las arterias más transitadas de la zona metropolitana de Puebla, aumentaron nuevamente luego de que la Fiscalía General del Estado (FGE) realizara una recreación de hechos como parte de la investigación para ubicar al responsable de una serie de ataques armados contra vehículos que, desde principios de este año, han dejado personas lesionadas y múltiples unidades con impactos de bala.
La mañana de este viernes, especialistas de la Fiscalía y personal de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado desplegaron un amplio operativo sobre la Vía Atlixcáyotl, lo que obligó al cierre temporal de la circulación en ambos sentidos y provocó largas filas de vehículos. Tras concluir las diligencias periciales, el tránsito fue reabierto con normalidad.
En un primer momento, usuarios de redes sociales difundieron imágenes de una camioneta acordonada y aseguraron que se trataba de un nuevo ataque del denominado “Tirador de la Atlixcáyotl”. Sin embargo, la Fiscalía aclaró posteriormente que la unidad formaba parte de una reconstrucción de hechos y que no correspondía a una nueva agresión.
La dependencia explicó que la diligencia fue realizada por especialistas del Instituto de Ciencias Forenses en criminalística, balística, topografía, fotografía forense y análisis de trayectorias, con el propósito de establecer científicamente el punto exacto de impacto de los proyectiles y determinar la probable dirección desde donde fueron efectuados los disparos.
Las autoridades no han revelado oficialmente si el agresor actúa desde un inmueble, un puente peatonal, una zona elevada o un vehículo en movimiento. Sin embargo, una de las líneas de investigación que ha cobrado fuerza entre los investigadores contempla la posibilidad de que el responsable efectúe los disparos desde un automóvil que circula por la misma vialidad, hipótesis que forma parte de los análisis periciales y que aún no ha sido confirmada oficialmente.
La serie de agresiones comenzó a documentarse desde enero de este año. El primer caso que ahora se relaciona con este patrón ocurrió en el Periférico Ecológico, donde un menor de edad recibió un disparo en el rostro mientras viajaba con su familia. El adolescente sobrevivió, pero el ataque encendió las alertas sobre un agresor que aparentemente selecciona a sus víctimas al azar.
Posteriormente comenzaron a registrarse ataques sobre la propia Vía Atlixcáyotl, principalmente en el corredor de Angelópolis, una de las zonas con mayor flujo vehicular de Puebla y donde se localizan centros comerciales, universidades, desarrollos habitacionales y oficinas corporativas.
Entre las víctimas se encuentra un motociclista que recibió un impacto de bala en una pierna mientras circulaba por la vialidad. Otros automovilistas reportaron disparos que perforaron parabrisas, ventanillas, carrocerías e incluso depósitos de combustible de sus vehículos, sin que en varios de esos casos hubiera personas lesionadas.
De acuerdo con información proporcionada por la Fiscalía de Puebla, hasta el momento existen siete carpetas de investigación formalmente integradas: seis corresponden al delito de daño en propiedad ajena por los impactos contra vehículos y una más por lesiones derivadas del ataque contra un motociclista. No obstante, autoridades estatales reconocen que el número total de reportes ciudadanos es superior y continúan invitando a posibles víctimas a denunciar para fortalecer las investigaciones.
La fiscal general del estado, Idamis Pastor Betancourt, hizo un llamado a todas las personas cuyos vehículos hayan recibido impactos mientras transitaban por esa vialidad para que presenten su denuncia ante el Ministerio Público.
La funcionaria explicó que cada nueva denuncia permite incorporar evidencia balística y pericial que puede resultar determinante para identificar el arma utilizada, establecer patrones de conducta y reconstruir la mecánica de los hechos.
Uno de los aspectos que más preocupa a las autoridades es que los ataques no parecen estar dirigidos contra personas específicas. Hasta ahora no existe evidencia pública de que las víctimas tengan relación entre sí, por lo que la principal hipótesis apunta a agresiones aleatorias contra automovilistas que transitan por esa importante vía rápida.
Las investigaciones también analizan videos captados por cámaras urbanas, sistemas privados de videovigilancia y dispositivos instalados en vehículos particulares, además de realizar estudios balísticos para determinar si todos los ataques fueron cometidos con la misma arma de fuego.
En semanas recientes incluso circuló un video grabado por un motociclista en el que se observa un aparente haz de luz láser apuntando hacia él mientras transitaba por la Atlixcáyotl. Aunque las imágenes incrementaron la preocupación ciudadana, las autoridades continúan analizando ese material como parte de las investigaciones y no han confirmado que corresponda al mismo responsable.
La recreación de hechos realizada esta semana constituye uno de los avances más importantes desde que comenzaron las investigaciones. Durante casi dos horas, especialistas reprodujeron trayectorias de disparo utilizando una camioneta como vehículo de prueba para establecer con precisión los ángulos de impacto y reducir el área desde donde pudo haber accionado el arma el responsable.
Aunque la Fiscalía sostiene que obtuvo resultados relevantes para el esclarecimiento del caso, hasta el momento no ha informado sobre personas detenidas ni ha revelado la identidad del presunto responsable.
Mientras tanto, el llamado “Tirador de la Atlixcáyotl” continúa generando preocupación entre quienes diariamente recorren esta vialidad, considerada uno de los principales corredores urbanos de Puebla. La expectativa ahora se centra en que los estudios balísticos, el análisis de trayectorias y el procesamiento de evidencia videográfica permitan identificar al agresor y detener una serie de ataques que ha puesto en alerta a la sociedad poblana y que, por sus características, representa uno de los casos de mayor impacto en materia de seguridad registrados este año en la entidad.


