Totalco, la delgada línea entre la libertad de manifestación y el respeto a las leyes

/Yamiri Rodríguez Madrid/
Amnistía Internacional, una de las organizaciones civiles más respetadas en el mundo, afirma que las personas tienen derecho a protestar pacíficamente y que los Estados tienen el deber de respetar, facilitar y proteger este derecho. Es decir, no deben interferir en las protestas, “a menos que exista una amenaza legítima para la seguridad y los derechos de otras personas”. Lo anterior viene a colación por los hechos acontecidos desde la semana pasada en Totalco, municipio de Perote.
Tenía días que un pequeño grupo de inconformes del vecino estado de Puebla se manifestaba afuera de una empresa simplemente porque reclaman su salida.  Cada día de protesta, de bloqueo carretero, significa pérdidas económicas que, de dejarse correr, terminan por ahuyentar las inversiones y trae desempleo.
La protesta fue escalando hasta que la autoridad tuvo que intervenir para poner un alto, pero las agresiones de los manifestantes desbordaron, lo que provocó dos muertos, varios heridos y ahora, buscan generar un descrédito en la imagen del gobierno simplemente por hacer cumplir la ley.
Hoy hay infinidad de videos circulando en las redes sociales, videos en los que se constata que quienes iniciaron la agresión fueron los manifestantes, no la policía.    Peor aún es lo que trascendió en medios nacionales, en el sentido de que el pequeño grupo retuvo a los funcionarios estatales, sin respeto alguno a la autoridad. Después de bloquear vías de comunicación, apedrear, quemar, golpear, amenazar y retener, quieren que no haya represiones y, ya de paso, que sean ellos quienes decidan qué empresas se quedan o no en el estado. Si se abre esta peligrosa puerta, en cadena saldrían despavoridas las pocas empresas que generan empleo en esa región y otras, que aunque físicamente no están cerca, aplicarían el dicho de que cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pongas las tuyas a remojar, pues cualquier grupúsculo ejerciendo violencia podría correrlos.
Hay una muy delgada línea entre el derecho a manifestarnos y el burlar la ley; las autoridades fueron elegidas para hacerla cumplir, no para ganar concursos de popularidad.   Los que hoy critican el proceder del gobierno del estado, igual lo criticarían si se hubiera quedado cruzado de brazos volteado hacia otro lado. La ley es la ley y la están haciendo cumplir.
@YamiriRodriguez
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