*El sindicato reconoció que la mayoría de quienes participaron rechazó el convenio y pidió reabrir la negociación con el Instituto.
*Preparan otra mega movilización.
15.10.2026., Ciudad de México.- El personal sindicalizado del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) rechazó la propuesta de incremento salarial para el periodo 2026-2027 durante la consulta nacional realizada el miércoles 14 de octubre, en una jornada marcada por las protestas, las exigencias de mejores condiciones laborales y el descontento con la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
La votación dio el triunfo a la opción del “No”, con la que las trabajadoras y los trabajadores expresaron su desacuerdo con el convenio negociado previamente entre la representación sindical y el Instituto.
Personal del IMSS detallaron que 10 mil 701 de los 11 mil 680 participantes en la consulta salarial 2026 votaron contra la propuesta de aumento del 6.8%. Ante el rechazo, mantienen un plantón frente al SNTSS y exigen la realización de un congreso extraordinario para revisar las condiciones salariales.
Tras conocerse la tendencia del resultado, el secretario general del SNTSS, Rafael Olivos Hernández, reconoció que la mayoría de quienes participaron no aprobó la propuesta y anunció que solicitará retomar las conversaciones para buscar mejores condiciones salariales.
El resultado representa un revés para el acuerdo aprobado en septiembre durante el Congreso Nacional Ordinario del sindicato, que contemplaba un incremento global de 6.8 por ciento. La propuesta estaba integrada por un aumento de 2.9 por ciento al salario tabular y otro 3.9 por ciento destinado al concepto de ayuda para renta de casa habitación.
Aunque la dirigencia sindical defendió que el convenio era producto de la negociación con el IMSS, una parte de la base trabajadora consideró insuficiente el beneficio directo al salario y exigió un incremento de 10 por ciento. El rechazo también se convirtió en una expresión de inconformidad frente a las condiciones laborales y la manera en que se toman decisiones dentro de la organización sindical.
De acuerdo con los reportes publicados este jueves, alrededor de 282 mil trabajadores acudieron a votar, equivalentes a aproximadamente 59.5 por ciento de las cerca de 475 mil personas convocadas. La consulta se desarrolló en 670 unidades electorales instaladas en hospitales, clínicas y centros laborales de las 37 secciones sindicales y el módulo central.
Aunque los primeros resultados difundidos por trabajadores inconformes apuntaban a una amplia ventaja del rechazo, las cifras nacionales detalladas de votos a favor, en contra y nulos aún no se habían publicado en los primeros informes de este jueves. Por ello, el dato confirmado es que la mayoría de los participantes rechazó el acuerdo, sin atribuirle una cifra definitiva de sufragios que todavía no esté respaldada por el cómputo correspondiente.
La jornada electoral estuvo precedida por movilizaciones en distintas entidades y por una protesta frente a las oficinas centrales del IMSS en la Ciudad de México. Médicos, enfermeras, personal administrativo y trabajadores de otras áreas reclamaron un aumento salarial mayor, además de medidas para resolver problemas que, aseguran, afectan su desempeño cotidiano.
Entre las principales demandas se encuentran el abastecimiento suficiente de medicamentos y material médico, la contratación de personal para cubrir las vacantes y la mejora de las condiciones en hospitales y unidades de atención. Los inconformes sostienen que los problemas de infraestructura, la falta de insumos y la sobrecarga de trabajo repercuten tanto en quienes prestan los servicios como en los derechohabientes que dependen de ellos.
Las protestas también incluyeron cuestionamientos a Rafael Olivos Hernández y exigencias de cambios en la representación sindical. Algunos grupos disidentes solicitaron la convocatoria a un congreso extraordinario para revisar el acuerdo salarial y discutir las demandas de la base trabajadora.
Durante la consulta, además, hubo denuncias de presuntas irregularidades relacionadas con las boletas, la vigilancia de las votaciones y la participación de representantes en algunas unidades. El sindicato informó que la jornada transcurrió mayoritariamente con orden, mientras que los trabajadores inconformes difundieron registros de los conteos realizados en diversos centros laborales. Estos señalamientos forman parte de la disputa sobre la transparencia del proceso y deben distinguirse de los resultados generales de la votación.
Otro tema planteado por los manifestantes fue la recuperación del antiguo régimen de jubilaciones y pensiones y el rechazo al sistema de cuentas individuales administradas mediante las Afores. El IMSS ha señalado que una modificación de ese tipo requiere cambios legales y no depende exclusivamente de una decisión administrativa del Instituto.
La Secretaría de Gobernación había instalado una mesa de diálogo entre representantes sindicales y trabajadores inconformes para atender las diferencias. Sin embargo, las conversaciones no evitaron las movilizaciones ni el rechazo al convenio salarial en las urnas.
Tras el resultado, Olivos Hernández informó que solicitará al IMSS reanudar la mesa de negociación con el propósito de revisar nuevas propuestas. La decisión abre una nueva etapa de conversaciones, aunque todavía no se conoce cuál será el porcentaje que podría plantearse ni cuándo se alcanzaría un eventual acuerdo.
El rechazo se produce en un momento relevante para el personal del Seguro Social, debido a que la revisión salarial debía entrar en vigor el 16 de octubre. La negativa de los trabajadores obliga a las partes a buscar una salida al desacuerdo y a definir los pasos laborales y legales que correspondan después de la consulta.
Más allá del porcentaje, el resultado expone la distancia entre la propuesta negociada por la dirigencia y las expectativas de una parte mayoritaria de quienes participaron en la votación. Para los trabajadores inconformes, el debate incluye el poder adquisitivo, las condiciones en que realizan sus funciones, la atención de las carencias en las unidades médicas y la representación de sus intereses.
La nueva negociación deberá determinar si el sindicato y el Instituto consiguen una propuesta que obtenga el respaldo de la base trabajadora. Por ahora, el mensaje de las urnas fue el rechazo al convenio de 6.8 por ciento y la exigencia de revisar las condiciones salariales del personal del IMSS.

