*Vuelve a presionar a México
10.06.2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este miércoles que su gobierno concentrará la siguiente fase de su estrategia antidrogas en operaciones por tierra, al asegurar que los resultados obtenidos en el combate al tráfico marítimo de estupefacientes han sido prácticamente totales y que ahora buscará cerrar las rutas terrestres por las que ingresa el fentanilo a territorio estadounidense.
Durante la ceremonia de firma de una ley para financiar durante los próximos tres años a las agencias federales encargadas de la seguridad fronteriza y los servicios migratorios, Trump sostuvo que su administración ha logrado reducir de manera significativa el flujo de drogas hacia Estados Unidos desde su retorno a la Casa Blanca en enero de 2025.
“Odio tener que decírselo a México, pero más vale que haga su trabajo, porque si no lo hace, nosotros lo haremos”.
“El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este miércoles la nueva advertencia al gobierno mexicano al asegurar que Washington concentrará su estrategia contra el tráfico de fentanilo en operaciones terrestres y advertir que, si México no actúa contra los grupos criminales, Estados Unidos lo hará.
‘Odio tener que decírselo a México, pero más vale que haga su trabajo, porque si no lo hace, nosotros lo haremos’, declaró durante la firma de la ley de financiamiento para las agencias migratorias y de seguridad fronteriza.
Según el mandatario, el tráfico de fentanilo ha disminuido alrededor de 60 por ciento en su primer año de gobierno y las incautaciones en rutas marítimas alcanzaron niveles sin precedentes.
“El flujo de fentanilo mortal a través de nuestra frontera ha bajado 59 por ciento y las drogas que entran por mar han disminuido 97 por ciento”, afirmó Trump al defender los resultados de su política de seguridad fronteriza y combate a los cárteles.
El mandatario aseguró que los operativos navales desplegados por Estados Unidos en distintas rutas marítimas han permitido contener casi por completo el tráfico de drogas por esa vía.
“Tenemos prácticamente resuelto el problema en el mar. Lo tenemos controlado en un 97 por ciento”, declaró. Acto seguido lanzó una advertencia sobre el siguiente paso de su estrategia: “Y vamos a tener resuelto muy pronto el tema por tierra”.
Las declaraciones fueron interpretadas como un nueva presión dirigida al gobierno mexicano, al que Trump ha señalado reiteradamente como pieza clave en la lucha contra el tráfico de fentanilo.
El presidente estadounidense volvió a insistir en que la mayor parte de las drogas ilegales que llegan a Estados Unidos tienen origen o tránsito en territorio mexicano y sostuvo que los cárteles mantienen una influencia determinante en diversas regiones del país.
“Vienen a través de México, en su mayor parte”, afirmó el mandatario. “Tenemos un problema porque los cárteles gobiernan México; los cárteles simplemente lo gobiernan”, agregó durante su intervención.
La nueva advertencia se produce en un contexto de tensiones recurrentes entre Washington y Ciudad de México por las estrategias para combatir el tráfico de fentanilo, una droga sintética responsable de decenas de miles de muertes por sobredosis cada año en Estados Unidos.
Desde su campaña presidencial, Trump prometió endurecer las medidas contra los grupos criminales mexicanos y reforzar los mecanismos de vigilancia en la frontera común.
La administración republicana ha defendido que sus acciones han contribuido a reducir el tráfico de drogas y el ingreso irregular de migrantes.
La Casa Blanca ha informado previamente que el tráfico de fentanilo en la frontera sur disminuyó más de 50 por ciento durante el primer año del actual mandato y que la estrategia federal contempla ampliar las operaciones de interdicción, inteligencia y cooperación entre agencias de seguridad.
No obstante, especialistas y organismos independientes han cuestionado algunas de las cifras difundidas por el gobierno estadounidense. Diversos análisis señalan que las estadísticas de decomisos reflejan únicamente las cantidades detectadas por las autoridades y no permiten determinar con precisión el volumen total de drogas que logra ingresar al país. Además, expertos han advertido que una reducción en las incautaciones no necesariamente implica una caída equivalente en el tráfico real de estupefacientes.
Las declaraciones de Trump añaden un nuevo elemento a la agenda bilateral entre México y Estados Unidos, en momentos en que ambos gobiernos mantienen cooperación en materia de seguridad, migración y combate al narcotráfico, pero también enfrentan diferencias respecto a las responsabilidades compartidas en la crisis del fentanilo que afecta a la Unión Americana.


