Trump conmemora el 11-S desde el Pentágono y lo vincula con guerra contra Irán

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11.09.2026 Virginia, EUA.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conmemoró este viernes el 25 aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001 desde el Pentágono, en Virginia, donde encabezó una ceremonia oficial en memoria de las víctimas y rindió homenaje a quienes participaron en las labores de rescate y en la respuesta posterior a los ataques.

A diferencia de la ceremonia central realizada en Nueva York, Trump no acudió a la Zona Cero. El mandatario eligió el Pentágono, uno de los tres lugares atacados aquella mañana, para realizar su principal acto conmemorativo junto con la primera dama, Melania Trump; el secretario de Defensa, Pete Hegseth; el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, y la exsecretaria de Estado Condoleezza Rice.

La ceremonia se desarrolló en el patio del Pentágono, frente al memorial dedicado a las víctimas del ataque contra el edificio. De acuerdo con el Departamento de Defensa, Trump recordó a las 184 personas que murieron en el ataque al Pentágono, además de las víctimas de Nueva York y de quienes perdieron la vida a bordo del vuelo 93 de United Airlines, que cayó en Shanksville, Pensilvania, después de que pasajeros y tripulantes enfrentaran a los secuestradores.

El acto estuvo marcado por los símbolos habituales de la conmemoración, entre ellos el reconocimiento a las víctimas, a los sobrevivientes, a los familiares y a los primeros respondedores que participaron en las tareas de emergencia después de los atentados.

Sin embargo, el discurso de Trump no se limitó al recuerdo de aquel 11 de septiembre. El presidente vinculó la memoria de los ataques con la política de seguridad de su actual administración y con la guerra que Estados Unidos mantiene contra Irán.

Trump presentó la lucha contra el terrorismo como una tarea que, según su planteamiento, continúa un cuarto de siglo después de los atentados. En ese contexto, defendió las acciones militares estadounidenses y volvió a colocar a Irán dentro de su argumento sobre las amenazas contra Estados Unidos.

Durante su intervención, el presidente estadounidense también recordó la reacción de la sociedad después de los ataques y destacó la unidad que se produjo en el país ante la magnitud de la tragedia.

El mandatario sostuvo que aquellos acontecimientos mostraron la capacidad de los estadounidenses para responder frente a una agresión y destacó el papel de militares, policías, bomberos, paramédicos y otros trabajadores de emergencia que participaron en las labores de rescate y atención de las víctimas.

La ceremonia del Pentágono tuvo una diferencia importante respecto de los actos celebrados en Nueva York. En la Zona Cero, familiares de las víctimas participaron en la lectura de los nombres de las personas asesinadas en los atentados y se realizaron momentos de silencio correspondientes a los principales momentos de aquella mañana de 2001.

Este año se incorporó además un momento de silencio para recordar a las personas que murieron posteriormente a consecuencia de enfermedades relacionadas con la exposición al polvo y a los contaminantes generados por el derrumbe de las Torres Gemelas.

En Nueva York estuvieron presentes el vicepresidente J. D. Vance y los expresidentes Bill Clinton, George W. Bush, Barack Obama y Joe Biden. Trump, en cambio, permaneció en Virginia para encabezar el homenaje en el Pentágono.

El Pentágono fue alcanzado a las 9:37 de la mañana del 11 de septiembre de 2001 por el vuelo 77 de American Airlines, secuestrado por cinco integrantes de Al Qaeda. El impacto provocó la muerte de 184 personas en el edificio y en el avión.

Aquel ataque formó parte de una operación coordinada en la que cuatro aviones comerciales fueron secuestrados. Dos fueron estrellados contra las Torres Gemelas del World Trade Center, otro impactó el Pentágono y el cuarto, el vuelo 93, se estrelló en un campo de Pensilvania después de que quienes viajaban a bordo intentaran recuperar el control de la aeronave.

En total, los atentados provocaron la muerte de casi 3 mil personas. La conmemoración de este viernes estuvo marcada además por el reconocimiento a las personas que fallecieron años después debido a enfermedades relacionadas con las consecuencias de los ataques.

La intervención de Trump también incluyó un reconocimiento a quienes participaron en la respuesta militar estadounidense posterior al 11-S. El presidente presentó esa etapa de la historia estadounidense como parte de una lucha contra el terrorismo que, desde su perspectiva, todavía tiene consecuencias en la política exterior de Washington.

En particular, el mandatario utilizó parte de su intervención para justificar la posición de Estados Unidos frente a Irán y su objetivo declarado de impedir que ese país desarrolle armas nucleares. La conexión entre el aniversario de los atentados y el conflicto actual convirtió el discurso del Pentágono en algo más que un acto de memoria sobre las víctimas.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, siguió una línea similar y presentó las operaciones militares estadounidenses como parte de una confrontación prolongada contra amenazas terroristas. Su intervención reforzó el componente de seguridad nacional que caracterizó el acto en Virginia.

Condoleezza Rice, quien era asesora de Seguridad Nacional de la Casa Blanca durante los atentados de 2001, también participó en la ceremonia. Rice recordó cómo, en los primeros minutos, las autoridades creyeron que el impacto del primer avión contra una de las Torres Gemelas podía tratarse de un accidente, hasta que el segundo avión confirmó que Estados Unidos estaba siendo atacado.

La elección del Pentágono como escenario central de Trump tuvo así un significado particular. Mientras en Nueva York el acto estuvo concentrado en las familias y en la lectura de los nombres de las víctimas, en Virginia el presidente colocó el aniversario dentro de una narrativa relacionada con las Fuerzas Armadas, la seguridad nacional y los conflictos internacionales que Estados Unidos mantiene actualmente.

A 25 años de los atentados, las ceremonias volvieron a reunir a víctimas, familiares, sobrevivientes, rescatistas, autoridades y exmandatarios para recordar una jornada que transformó profundamente la política estadounidense y las relaciones internacionales.

Pero el homenaje de 2026 también mostró cómo el 11-S continúa siendo utilizado como referencia para explicar decisiones de seguridad y política exterior. En el caso de Trump, la ceremonia en el Pentágono sirvió tanto para recordar a quienes murieron aquel día como para defender la continuidad de la lucha estadounidense contra las amenazas que su administración identifica actualmente.