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17.06.2026 Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este miércoles que el memorando de entendimiento alcanzado entre Washington y Teherán ya fue firmado por ambas partes, un paso que marca el inicio formal de un periodo de 60 días de negociaciones para construir un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní, el levantamiento de sanciones económicas y la seguridad regional.
“Ya está firmado”, declaró Trump al referirse al entendimiento alcanzado tras meses de contactos diplomáticos y más de cien días de conflicto y tensión militar en Medio Oriente. El documento, compuesto por 14 puntos, establece un cese de hostilidades, mecanismos de supervisión y una hoja de ruta para alcanzar un acuerdo permanente entre ambas naciones.
De acuerdo con la información difundida por autoridades estadounidenses, el memorando activa una cuenta regresiva de 60 días durante la cual representantes de ambos gobiernos deberán negociar los aspectos más complejos de la relación bilateral, especialmente los relacionados con las actividades nucleares de Irán y el régimen de sanciones impuesto por Washington.
Entre los puntos centrales del entendimiento figura el compromiso de Irán de no desarrollar armas nucleares y de permitir la supervisión de materiales nucleares bajo mecanismos vinculados con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). A cambio, Estados Unidos contempla exenciones iniciales a determinadas sanciones, facilidades para la exportación de petróleo iraní y la liberación gradual de activos congelados, condicionadas al cumplimiento de los compromisos adquiridos.
El acuerdo también prevé la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz para la navegación comercial internacional y el restablecimiento gradual de actividades económicas y financieras que permanecían restringidas por las sanciones. El estrecho es considerado uno de los corredores marítimos más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas natural.
Analistas internacionales consideran que el memorando representa el avance diplomático más significativo entre Washington y Teherán desde el colapso del acuerdo nuclear de 2015. Durante su primer mandato, Trump retiró a Estados Unidos del denominado Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA), decisión que provocó una escalada de tensiones y el restablecimiento de sanciones contra la República Islámica.
Aunque la firma del memorando es vista como un avance relevante, diversas voces han advertido que los temas más sensibles aún permanecen sin resolver. Entre ellos destacan el futuro del enriquecimiento de uranio, los mecanismos de verificación internacional, el calendario para el levantamiento de sanciones y las garantías de cumplimiento para ambas partes.
El propio texto establece que cualquiera de las partes puede abandonar las conversaciones si considera que no existen avances suficientes, por lo que el periodo de negociación será determinante para definir si el memorando se transforma en un acuerdo permanente respaldado por organismos internacionales.
La firma del documento ocurre en un momento de alta volatilidad geopolítica en Medio Oriente y podría tener repercusiones directas en los mercados energéticos internacionales, especialmente si se concreta la normalización de las exportaciones petroleras iraníes y la reapertura total de las rutas marítimas en el Golfo Pérsico.


