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07.09.2026 Washington, EUA.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocar sobre la mesa su visión expansionista del territorio estadounidense al difundir un mapa en el que México, Canadá, Groenlandia y otros territorios aparecen cubiertos con la bandera de Estados Unidos, una imagen que reavivó las preocupaciones sobre sus reiteradas referencias a una eventual ampliación territorial de su país.
La publicación fue difundida por Trump en su red social Truth Social y muestra bajo los colores de la bandera estadounidense una amplia extensión de América del Norte, incluyendo a México y Canadá. La imagen se suma a una serie de mensajes y representaciones difundidas por el mandatario desde el inicio de su segundo mandato, en las que ha planteado públicamente la posibilidad de modificar las fronteras o ampliar la influencia territorial de Estados Unidos.
La referencia a México adquiere especial relevancia porque, aunque Trump no ha presentado una propuesta formal para anexar al país como estado de la Unión, su inclusión en el mapa ocurre después de meses en los que el mandatario ha utilizado una retórica de expansión territorial que inicialmente se concentró en Canadá y Groenlandia.
En el caso canadiense, Trump ha insistido desde finales de 2024 en que Canadá debería convertirse en el estado número 51 de Estados Unidos. La propuesta fue planteada inicialmente durante conversaciones relacionadas con la relación comercial y posteriormente se convirtió en un argumento recurrente del presidente estadounidense. Autoridades canadienses han rechazado de manera reiterada cualquier posibilidad de anexión.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha señalado que Canadá no está en venta y que su país mantendrá su soberanía. Incluso durante conversaciones bilaterales, Trump ha mantenido la posibilidad de que Canadá pudiera incorporarse a Estados Unidos, mientras que Ottawa ha dejado claro que esa posibilidad no forma parte de sus objetivos políticos.
Groenlandia representa el segundo gran eje de esta política expansionista. Trump ha expresado en repetidas ocasiones su interés por que Estados Unidos tenga el control de la isla, actualmente territorio autónomo del Reino de Dinamarca. El mandatario ha argumentado que Groenlandia es importante para la seguridad nacional estadounidense debido a su posición estratégica en el Ártico.
Durante 2026, Trump volvió a insistir en la necesidad de que Estados Unidos obtenga control sobre Groenlandia, provocando una crisis diplomática con Dinamarca y reacciones de otros gobiernos europeos. La Unión Europea anunció incluso nuevas inversiones para fortalecer sus vínculos con Groenlandia y Dinamarca frente al renovado interés estadounidense por el territorio.
En enero, Trump había difundido imágenes manipuladas digitalmente en las que aparecía colocando la bandera estadounidense en Groenlandia. En otra imagen aparecían Estados Unidos, Canadá, Groenlandia y Venezuela bajo la bandera estadounidense.
La nueva publicación adquiere otro significado al incorporar a México dentro de esa representación geográfica. Hasta ahora, la retórica de anexión de Trump se había dirigido de manera explícita principalmente hacia Canadá y Groenlandia. La inclusión de México en un mapa presentado como parte del territorio estadounidense no constituye por sí misma una propuesta legal de anexión, pero sí amplía el alcance simbólico de sus mensajes sobre una eventual expansión de Estados Unidos.
México, Estados Unidos y Canadá conforman actualmente América del Norte y mantienen una relación económica estrechamente integrada a través del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, conocido como T-MEC. Los tres países son Estados soberanos e independientes y cualquier modificación territorial requeriría procesos políticos y jurídicos que no pueden realizarse unilateralmente mediante una publicación presidencial o un mapa difundido en redes sociales.
La difusión de la imagen ocurre además en un momento de nuevas tensiones entre Washington y sus vecinos. Este mismo 7 de septiembre, Trump anunció medidas contra la empresa canadiense Bombardier y sostuvo que no permitiría que sus aviones privados fueran vendidos en Estados Unidos si la compañía no trasladaba producción a territorio estadounidense. Canadá prepara medidas de respuesta frente a las presiones comerciales de Washington.
En paralelo, la relación entre México y Estados Unidos continúa marcada por negociaciones comerciales, migración, seguridad y combate al tráfico de drogas. El gobierno de Claudia Sheinbaum ha mantenido la cooperación con Washington, pero también ha insistido en que la relación debe desarrollarse bajo principios de respeto a la soberanía mexicana.
La representación de América del Norte bajo una sola bandera estadounidense se suma así a otros episodios de la política exterior de Trump que han generado controversia. El presidente también ha promovido cambios simbólicos en nombres geográficos. Recientemente difundió una imagen en la que sugería cambiar el nombre del estado de Nuevo México por “Nueva América”, mientras que desde su primer mandato ha impulsado el uso del nombre “Golfo de América” para referirse al Golfo de México dentro del gobierno estadounidense.
La estrategia de Trump ha sido descrita por diversos analistas como una recuperación de una visión expansionista estadounidense, vinculada con la importancia estratégica del Ártico, el control de rutas marítimas, la competencia con China y Rusia y el fortalecimiento de la influencia de Washington en el hemisferio occidental.
Por ahora, la incorporación gráfica de México a un mapa bajo la bandera estadounidense no implica un proceso formal de anexión ni modifica las fronteras internacionales. Sin embargo, la imagen coloca al territorio mexicano dentro de la misma representación utilizada por Trump para referirse a Canadá y Groenlandia, dos territorios sobre los cuales el presidente estadounidense sí ha expresado públicamente aspiraciones de incorporación o control.
El mensaje vuelve a poner en el centro del debate la política territorial de la actual administración estadounidense y sus implicaciones para la relación con México y Canadá, mientras Washington mantiene simultáneamente disputas comerciales y negociaciones de seguridad con ambos países.

