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05.11.2026.- Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, aseguró que el pueblo iraní provocó una derrota estratégica al presidente estadounidense, Donald Trump, tanto en el campo de batalla como en el estrecho de Ormuz, además de una derrota política en Washington.
“El pueblo iraní le propinó a Trump una derrota estratégica en el campo de batalla y en el estrecho de Ormuz, junto con una derrota política en Washington”, afirmó el alto funcionario. Con este mensaje, Rezaei buscó proyectar fortaleza frente a la adversidad.
Rezaei sostuvo que los ciudadanos estadounidenses tuvieron que asumir en forma directa las consecuencias económicas derivadas del enfrentamiento con Irán. Según su análisis, el revés electoral de los republicanos reflejó el hartazgo de una población que sintió el impacto en sus bolsillos. “Los estadounidenses se vieron obligados a pagar los costos de la guerra de Trump contra Irán”, declaró el secretario.
Para cerrar su intervención, Rezaei lanzó una severa advertencia contra cualquier actor internacional que intente presionar militar o políticamente a la República Islámica: “Todo aquel que desafíe a Irán pagará el precio, desde el campo de batalla hasta su propia casa”, aseguró.
El aniversario de la embajada y el “no a la guerra”
Las declaraciones del alto cargo se sumaron a un clima de abierta celebración en Teherán, donde diversos funcionarios y medios estatales interpretaron los comicios de mitad de mandato como un claro rechazo a las políticas de la actual administración estadounidense.
La dirigencia iraní consideró que, a través de las urnas, los votantes norteamericanos dijeron un rotundo “no a la guerra”. Los analistas locales subrayaron que el impacto del conflicto geopolítico en el costo de vida y el aumento de los precios del combustible jugaron un papel decisivo para castigar al partido oficialista.
Este ambiente triunfalista coincidió con una fecha emblemática para el régimen: el aniversario anual de la toma de la embajada estadounidense en 1979.
Apenas un día después de que los estadounidenses emitieran su voto, multitudes tomaron las calles de Teherán. Durante las masivas manifestaciones, resonaron los habituales cánticos en contra de Estados Unidos e Israel, pero esta vez acompañados de una retórica renovada. Los asistentes y líderes locales que participaron en las marchas se burlaron abiertamente de los contratiempos políticos de Trump. Al mismo tiempo los calificaron como un referéndum directo y negativo contra su postura de máxima presión hacia Irán.
Fuente: @EnlaceJudio

