Crimen organizado detrás del asesinato de colaboradores de Clara Brugada; SSC reconoce vínculo tras 18 detenciones

*Siguen sin dar a conocer el móvil del doble homicidio de Ximena y José.

14.05.2026. Ciudad de México.- A casi un año del asesinato de Ximena Guzmán y José Muñoz, dos de los colaboradores más cercanos de la jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada, el secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Pablo Vázquez Camacho, por fin reconoció públicamente que las personas detenidas hasta ahora forman parte de una estructura de delincuencia organizada con operaciones en la capital del país y en el Estado de México.

La declaración marca un giro relevante en la narrativa oficial del caso. Durante los primeros meses posteriores al doble homicidio, las autoridades insistieron en que no podían confirmar un vínculo directo con organizaciones criminales y mantenían abiertas diversas líneas de investigación.

Sin embargo, este jueves, al actualizar los avances del expediente, Vázquez informó que ya suman 18 personas detenidas y que las indagatorias permitieron acreditar la participación de integrantes de una red criminal que habría intervenido en tareas de logística, vigilancia, seguimiento y ejecución del atentado.

El asesinato de Guzmán y Muñoz ocurrió el 20 de mayo de 2025 sobre Calzada de Tlalpan, una de las principales arterias de la Ciudad de México, a la altura de la colonia Moderna, en la alcaldía Benito Juárez. Las víctimas fueron atacadas a tiros cuando se encontraban dentro y alrededor de un vehículo Audi negro.

El crimen provocó conmoción política y social debido a la cercanía de ambos funcionarios con el círculo más íntimo de Brugada y aun año sigue sin conocerse el móvil.

Este jueves además, la fiscal Bertha Alcalde informó que una persona asesinada en Morelos también era investigada por su posible participación en el crimen de Ximena Guzmán y José Muñoz.

Dijo que se el ha identificado como Francisco “N” un presunto planeador del ataque, el cual habría sido organizado con al menos 20 días de anticipación, dandole seguimiento a las actividades cotidianas de las víctimas.

De acuerdo con la reconstrucción oficial presentada por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México y la SSC, el ataque fue ejecutado con un alto nivel de planeación. Las autoridades sostienen que los responsables realizaron labores de vigilancia durante al menos 20 días antes de perpetrar el atentado.

Además, utilizaron varios vehículos y motocicletas para monitorear los movimientos de las víctimas y asegurar rutas de escape hacia distintos puntos de la capital y posteriormente al Estado de México.

La fiscal capitalina, Bertha Alcalde Luján, ya había advertido desde mayo de 2025 que “el evento fue planeado” y que existían indicios de una operación coordinada. En aquel momento, sin embargo, evitó atribuir el crimen al narcotráfico o a un grupo criminal específico.

Ahora, con más detenciones y cateos realizados en distintos puntos de la zona metropolitana, las autoridades admiten que el expediente apunta a una célula delictiva con presencia regional. Aunque el gobierno capitalino no ha revelado el nombre del grupo ni ha confirmado si existe un autor intelectual plenamente identificado, sí reconoció que los detenidos pertenecen

Pablo Vázquez explicó que las actividades de esta red criminal “van desde narcomenudeo hasta otro tipo de operaciones ilícitas”, aunque evitó profundizar para no comprometer la investigación en curso. También confirmó que uno de los presuntos involucrados fue asesinado en Morelos el año pasado; según las pesquisas, dicha persona habría participado en la recarga de teléfonos celulares utilizados durante la operación criminal.

La investigación ha revelado además el nivel de sofisticación empleado por los agresores. Según datos oficiales, se usaron vehículos con números de serie alterados y reporte de robo, además de teléfonos desechables y equipos operativos distribuidos en distintos puntos de vigilancia. Las autoridades también señalaron que no se localizaron huellas dactilares útiles debido a que varios participantes utilizaron guantes durante la operación.

Hasta el momento, 10 de las 18 personas detenidas enfrentan cargos formales por homicidio y asociación delictuosa agravada. No obstante, el presunto autor material de los disparos sigue prófugo.

El caso ha colocado nuevamente bajo presión a la estrategia de seguridad en la capital mexicana. Aunque la Ciudad de México mantiene índices de violencia inferiores a otras entidades del país, especialistas han advertido desde hace años sobre la consolidación de células criminales híbridas dedicadas tanto al narcomenudeo como a extorsión, secuestro y ejecuciones selectivas en la zona metropolitana.

La expansión de estas redes en Ciudad de México ha generado una creciente coordinación entre grupos asentados en alcaldías periféricas de la capital y municipios conurbados del Estado de México.

En su mensaje público por el aniversario del crimen, Clara Brugada aseguró que el caso no quedará impune y sostuvo que las investigaciones continúan para esclarecer no sólo quién ejecutó el atentado, sino también quién lo ordenó. “No habrá olvido ni impunidad”, afirmó la mandataria capitalina.

Pese al avance de las capturas, el móvil exacto del asesinato sigue sin ser revelado oficialmente. Las autoridades reconocen que todavía trabajan para responder la pregunta central del caso: por qué fueron asesinados dos funcionarios cercanos al gobierno capitalino en un ataque ejecutado con características propias de una operación del crimen organizado.