Donald Trump ordena revisión integral de consulados mexicanos en EEUU.

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07.05.2026 Washington., EUA.- El gobierno de Donald Trump ordenó una revisión integral de la red de consulados mexicanos en territorio estadounidense, una decisión que eleva la tensión diplomática entre Washington y la administración de Claudia Sheinbaum en medio de disputas por migración, narcotráfico y presuntas actividades políticas de funcionarios mexicanos en Estados Unidos.

De acuerdo con información revelada por CBS News y retomada por diversos medios internacionales, el Departamento de Estado estadounidense inició una evaluación sobre el funcionamiento de más de 50 consulados mexicanos distribuidos en distintas ciudades de la Unión Americana, bajo el argumento de que toda relación diplomática debe alinearse con la política de “America First” impulsada por Trump.

La revisión podría derivar incluso en el cierre de algunas oficinas consulares, lo que representaría uno de los movimientos diplomáticos más agresivos contra México en décadas. Funcionarios estadounidenses consultados por Reuters señalaron que el proceso busca determinar si las sedes mexicanas han excedido sus funciones diplomáticas y consulares tradicionales.

La red consular mexicana es considerada la más grande que tiene México en cualquier país del mundo. Actualmente opera más de 50 consulados en ciudades clave como Los Ángeles, Chicago, Houston, Dallas, Nueva York y Phoenix, donde se brinda asistencia legal, expedición de pasaportes, matrículas consulares y apoyo migratorio a millones de mexicanos radicados en Estados Unidos. Según cifras oficiales, alrededor de 37 millones de personas de origen mexicano viven en territorio estadounidense.

La medida ocurre tras meses de acusaciones provenientes de sectores conservadores estadounidenses que sostienen que algunos consulados mexicanos han promovido actividades con implicaciones políticas internas. La controversia escaló después de que Trump difundiera en redes sociales el libro “The Invisible Coup”, del escritor Peter Schweizer, donde se acusa al gobierno mexicano y a Morena de utilizar la migración masiva y la red consular como mecanismos de influencia política en Estados Unidos.

La Secretaría de Relaciones Exteriores rechazó de manera categórica esas acusaciones y aseguró que las representaciones mexicanas se apegan estrictamente a la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares y al principio de no intervención. En un comunicado difundido previamente, la cancillería mexicana calificó las versiones como “falsedades carentes de sustento”.

La presidenta Sheinbaum también negó públicamente que los consulados mexicanos participen en actividades políticas dentro de Estados Unidos. Durante una conferencia en Palacio Nacional afirmó que “la red consular de México no realiza ninguna labor política” y reiteró que la política exterior mexicana se basa en el respeto a la soberanía de otras naciones.

El endurecimiento de Washington coincide con una nueva etapa de presión estadounidense sobre México en materia de seguridad. En los últimos meses, la administración Trump ha incrementado las acciones contra políticos mexicanos presuntamente vinculados al crimen organizado. Reuters reportó en octubre pasado que más de 50 políticos mexicanos habrían sufrido la cancelación de visas estadounidenses como parte de una estrategia de presión diplomática relacionada con investigaciones sobre narcotráfico.

Además, la relación bilateral se ha deteriorado tras recientes disputas por operativos antidrogas y la muerte de agentes estadounidenses en México. La Casa Blanca ha insistido en exigir mayores acciones contra los cárteles y el tráfico de fentanilo, mientras el gobierno mexicano ha defendido su soberanía frente a cualquier intento de intervención directa.

Analistas consideran que la revisión de los consulados también forma parte del contexto político previo a la revisión formal del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), prevista para julio de 2026. Expertos del Center for Strategic and International Studies advirtieron que la administración Trump pretende utilizar temas migratorios y de seguridad como herramientas de negociación comercial frente a México.

Mientras tanto, organizaciones de migrantes han expresado preocupación por las posibles consecuencias de la medida, ya que millones de mexicanos dependen de la asistencia consular para trámites migratorios, protección legal y apoyo en casos de detención por parte de autoridades estadounidenses. Datos oficiales indican que desde el regreso de Trump a la presidencia, más de 200 mil mexicanos han sido deportados y miles permanecen bajo custodia migratoria.