Especialistas alertan: avanza machosfera digital. Memes, narrativas falsas y contenidos manipulados refuerzan violencias.

*La desinformación, vía para generar violencia contra las diversidades.

12.05.2026 UNAM.- La desinformación suele ser más letal que la violencia cuando se cruza con la transfobia, el racismo e incluso con la precariedad laboral. La manosfera o machosfera ha evolucionado, de ser un conjunto de foros dispersos en internet, algunas veces en redes sociales, se ha transformado en un ecosistema robusto que comienza a utilizar la estética del meme, el humor cínico y, en ciertos casos, un lenguaje pseudocientífico para validar prejuicios, señalaron especialistas.

Al participar en el encuentro “Desinformación. Diálogos interdisciplinares y con la sociedad civil Junio 2025-Junio 2026”, Siobhan Guerrero Mc Manus, académica del Centro de Investigaciones en Ciencias y Humanidades de la UNAM, dijo que este tema ha sido abordado desde varias disciplinas y con distintos nombres, por ejemplo, los estudios sobre los negacionismos y sobre la ignorancia, y en los llamados estudios de ciencia, tecnología y sociedad, donde nunca llegan a los temas de diversidad sexual y género.

“Para mí es una sorpresa, porque hay ciertas cosas que vemos en negacionismos y otras en los estudios de la generación de ignorancia; sin embargo, veo poco interés de abordarlo dentro de esos campos. La manosfera no es el único espacio que genera desinformación en materia de género y diversidad sexual, porque coexiste también con lo que se denomina movimiento antigénero”, comentó.

A menudo se considera al movimiento antigénero como una estructura más organizada que la manosfera. Mientras esta última suele enfocarse en una batalla cultural metapolítica, sin interés directo en la contienda electoral, el movimiento antigénero se distingue por su incidencia activa en políticas públicas y su presencia dentro de partidos políticos, acotó en el encuentro organizado por el Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas y de la Información de la UNAM.

En la sesión nueve “Desinformación, diversidad sexual y género” Eva Navarro López, integrante del Laboratorio de Inteligencia Artificial y Ciencia de Datos y académica de la Universidad de Mánchester, Reino Unido, manifestó que la desinformación se transforma en violencia, en una normalización de ésta hacia las mujeres y hacia las personas de género diverso.

Destacó la necesidad de nombrar a la violencia por su nombre y reconocer la total impunidad que la rodea. En el ámbito digital se reproduce la violencia machista que ocurre en nuestras sociedades, se percibe menos problemático y se acepta el acoso y el abuso hacia las mujeres y a las diversidades por sobre la difusión de desinformación política, por ejemplo.

Las conversaciones públicas sobre deepfakes se centran en los riesgos de difusión de la desinformación, sobre todo en manipulación política e interferencia electoral; 96 % de estos son pornografía no consensuada, en su gran mayoría de mujeres hecha por hombres, el 74 % que la consume no se siente culpable y sí lo considera legal, pues para ellos es una fantasía y no existe ley contra ello.

Apuntó que la solución a estos problemas siempre es la educación, llamar a la violencia por su nombre, “no hablar de desinformación, sino de violencia machista hacia mujeres y a personas de género diverso; es necesario proteger a las mujeres, a las niñas y a las personas de género diverso; crear sistemas de apoyo ante las denuncias y repensar todo el sistema judicial y legal, de arriba abajo y viceversa”.

Por su parte, Ricardo Barauch Domínguez, presidente de la Asamblea Consultiva del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, expuso que la radicalización previa a la era de internet, solía ser específica; es decir, por parte de los grupos de derecha, más católicos, algunos evangélicos que empezaban a surgir, versus algunos grupos de izquierda, más militantes y liberales.

Señaló que desde hace algunas décadas la derecha antigénero y antiderechos de las personas LGBTIQ+ recurre al pánico moral, para difundir discursos que van desde supuestas amenazas a los “derechos de los hombres” hasta falsas narrativas sobre escuelas que “enseñarán” a los niños a cambiar de género o iniciar tratamientos hormonales. Aunque estas ideas parezcan absurdas, advirtió, muchas personas las creen.

Luz Rangel, especialista de El Sabueso, proyecto de verificación de Animal Político indicó que la desinformación en internet se realiza a través de la difusión de audios, imágenes, fotografías y texto con la intención de dañar y mentir deliberadamente. “La desinformación de género daña no sólo a las mujeres, también a las personas de la diversidad sexogenérica”.

Cuando hablamos de desinformación de género, esa es la lupa bajo la cual en el periodismo de verificación miramos a las comunidades de la machosfera, el término que se utiliza en México para señalar que son comunidades machistas, que difunden discursos de odio y basan sus interacciones en desinformación que busca dañar a las mujeres, a las personas de la diversidad sexogenérica y, sobre todo, a sus luchas cuando arriban a un espacio de toma de decisión, a sus luchas por la igualdad.